Ahorrar para las grandes metas

  • Conversemos

  •  

¿Te has imaginado estrenando un carro nuevo, o posteando en Facebook las fotos de un gran viaje, o invitando a tus amigos a la inauguración de tu propio apartamento?

La buena noticia es que todos esos sueños son posibles. La clave está en determinar cuánto nos cuesta cada una de esas metas y hacerlas posibles a través del ahorro.

"Tenés que revisar cómo va tu meta de ahorro cada cierto tiempo. Es decir, si has podido cumplir con los números o incluso si has podido adelantarte."

Tomá en cuenta que ahorrar es un acto racional. Esto significa que debemos hacerlo en la medida de nuestras posibilidades y darle seguimiento en el largo plazo.

Hay dos tipos de metas. Primero están las grandes, que por lo general solo es necesario atender una vez, como comprar la casa, pagar la universidad o tener el primer carro.

Posteriormente, están las metas repetitivas o de montos más pequeños. Por ejemplo, pagar el marchamo, cambiar de carro cada cierto tiempo, hacer mejoras en la casa, sacar una maestría, etc.

Lo ideal es tener un "cajón de ahorro" para cada una de las metas. Puede ser un certificado de depósito a plazo, o bien una cuenta en la que estés depositando cada mes.

¡Hacé los números!

-Definí la meta y cuánto cuesta (viajar a Europa, adquirir el apartamento, etc.). Tomá en cuenta que el costo puede variar en el tiempo; por ejemplo, si el dólar sube, el viaje muy posiblemente será más caro. Hacé las previsiones para que el presupuesto sea muy exacto.

-Definí el plazo. Es difícil hacer todo al mismo tiempo, pero podemos programar metas por año. Esa es la clave del ahorro: en vez de gastar todo conforme me llega, aprendo a maximizarlo para el futuro.

-Dividí el costo total entre el plazo, para saber cuánto debés ahorrar. Por ejemplo: la prima del carro es un millón de colones y querés comprarlo dentro de un año. Entonces, 1.000.000 dividido entre 12 meses= 83.300 por mes.

-Si el monto del ahorro es muy alto, será necesario extender el plazo o reajustar la meta. Recordá: lo importante es ahorrar sin sentirse ahogado.

Etiquetas