A combatir las pequeñas pero incómodas deudas

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Muchos locales comerciales utilizan el gancho de ofrecer sus productos anunciando el costo de la cuota mensual o quincenal, y no el precio total del artículo. Puede sonar muy atractivo, pero ¡cuidado, vas a terminar pagando mucho más!

Los intereses por comprar en esa modalidad suelen ser muy altos. Al final, ese artículo que te pareció una ganga resultará ser carísimo; es sencillo comprobarlo porque esa información siempre debe aparecer detallada en la etiqueta.

Davivienda, ahorro
Al salir, tratá de llevar solo el dinero en efectivo que vas a usar. Es una buena medida de seguridad, pero también impedirá hacer compras compulsivas, por ejemplo, en puestos callejeros que no acepten tarjetas. FOTO: ampliar

Pero ese no es el único problema. Muchas veces, creemos que esa cuota pequeña no va a representar un impacto significativo en nuestras finanzas. Recordemos, sin embargo, que a la hora de llevar un presupuesto cada gasto suma, sea grande o pequeño, y esa cuota que parece inofensiva podría dejarnos en aprietos cuando termina la quincena.

Lo mismo ocurre con las tarjetas de crédito. Si las utilizamos, lo ideal es tener claras las fechas de corte y de pago, de forma que cubramos el saldo a tiempo y no sea necesario pagar intereses. Pero si las usamos como medio de pago habitual, los intereses nos irán restando cada mes el flujo de efectivo (o sea, menos plata en la bolsa).

Así que, si compraste un artículo con tarjeta de crédito, no solo te va a salir más caro por los intereses, sino que además te va a restar la posibilidad de disponer de una parte de tus ingresos en el futuro.

Al final, si sumamos aquellas "diminutas" cuotas que pagamos por los electrodomésticos, más los "tarjetazos" que hemos venido dando durante los últimos meses, resulta que nuestro salario nos va a llegar comprometido en una buena parte. Es como si de repente pasáramos a ganar menos, solo por no llevar adecuado control de los gastos.

Consejos

  1. Al salir, tratá de llevar solo el dinero en efectivo que vas a usar. Es una buena medida de seguridad, pero también impedirá hacer compras compulsivas, por ejemplo, en puestos callejeros que no acepten tarjetas.
  2. Evitá los avances de efectivo de las tarjetas de crédito. Esto, en la práctica, es un préstamo personal, con una tasa de interés bastante alta y con una comisión obligatoria. Si sacás 100 colones, y la comisión es de 4%, de entrada ya vas perdiendo 4 colones (y los intereses los vas a tener que pagar sobre los 100). Así que solo para emergencias.
  3. Revisá la información sobre las tasas de interés de las tarjetas. El simple hecho de calcular cuánto tenés que pagar de intereses puede persuadirte de no utilizarlas innecesariamente.
  4. Recordá que el límite de tu tarjeta es un monto máximo, no una meta a alcanzar.