Las primeras lecciones financieras de tus hijos

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Todas las mamás se preguntan cuándo deben empezar a hablarles a sus hijos de la importancia del ahorro. Para esas primeras conversaciones, contás con grandes aliados: el Niño Dios y el Ratón de los Dientes.

Tu hijo le escribe la primera carta al Niño. Es el momento ideal para que comprenda, con un ejemplo muy sencillo y cercano a su mundo, cómo priorizar sus necesidades y elegir lo que realmente esté a su alcance.

"Al inicio, hay que empezar con metas de corto plazo para los niños pequeños: ahorros de dos o tres meses. Más adelante, ese período se va ampliando."

Lo más probable es que la carta original sea una especie de recuento de todos los anuncios que vio en la tele o en la última visita al centro comercial. Con mucha paciencia, explicale que el Niño, o Santa, o sus papás, no pueden conseguirle toda la lista porque tienen que atender otros gastos de la casa.

Así, le pedís que elija lo más valioso, de acuerdo con ciertos límites. Esto es enseñarle a hacer un presupuesto.

Debajo de la almohada. En la edad en que están cambiando de dientes, ya sabemos que el Ratón llega por las noches a dejar algún efectivo a cambio de cada ladrillito perdido de la sonrisa.

Es una valiosa oportunidad para que tu hijo comprenda hasta dónde lo puede llevar el ahorro. Si gasta todo ese dinero de una sola vez, simplemente podrá comprarse algo pequeño; en cambio, si decide guardar una buena parte, al final de las visitas del Ratón habrá alcanzado lo suficiente para adquirir algo mucho mayor.

"Muchas veces los niños reciben pequeños ingresos. Por ejemplo, cuando visitan a los tíos o los abuelos o hacen algunos trabajos domésticos. Ese dinero sirve para enseñarles"

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