La recomendación es ahorrar el 10% de sus ingresos

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Los detonantes para empezar a ahorrar pueden ser muchos. Un día decidimos que es hora de tener casa propia, o de continuar con los estudios. A veces, simplemente basta con pensar que la vida está pasando y hay muchas cosas que aún queremos lograr.

El primer cambio, y el más importante, está en la mentalidad a la hora de utilizar el dinero. En Costa Rica, lo más común es que las personas gasten y luego paguen. Esto lleva a desordenarse con los medios de pago (tarjetas de crédito, préstamos personales o hipotecas), lo cual limita o anula del todo las opciones de ahorro.

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Para iniciar un ahorro el primer cambio, y el más importante, está en la mentalidad a la hora de utilizar el dinero. FOTO: ampliar

Debemos empezar por saber cuánto podemos gastar. Es decir, si estamos viviendo de acuerdo con nuestras posibilidades, o por el contrario nuestros hábitos de consumo son insostenibles en el largo plazo.

A partir de ahí, podemos definir una meta de ahorro. Aunque cada caso tiene características diferentes, los especialistas aconsejan fijarse el objetivo de guardar al menos el 10% de los ingresos.

Esto implica acostumbrarse a la idea de que, a partir de este momento, tendremos disponible solo el 90% del dinero. La primera pregunta, obviamente, es ¿Puedo sostenerme así? No solo en un mes o dos, sino en el largo plazo, pues la idea es convertir el ahorro en un hábito duradero.

Tenés que sacar bien los números, y si la respuesta es afirmativa, entonces podés empezar a separar ese 10%.

Vida más sencilla

Tratá de concentrar las operaciones financieras (ahorro y crédito) en una sola institución.

Así, no tendrás que hacer tres filas para pagar la casa, el carro, efectuar depósitos, etc.

Entre más sencillas las cosas, más calidad de vida. Los beneficios se te van a notar desde el primer momento: te va a rendir más el tiempo y en caso de dudas podés aprovechar para hacer varias consultas de una vez.


Carrera de largo plazo

Recordá que ahorrar es como una maratón. No importa si hiciste los primeros diez kilómetros muy lentos o muy rápidos; lo valioso es llegar a la meta.

Si en un mes no pudiste cumplir con el objetivo de separar el 10%, tratá de compensarlo al mes siguiente. Es importante no perder el hábito, aunque por alguna circunstancia hayamos tenido una quincena difícil.

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