Los fetiches son más comunes de lo que muchos piensan

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Los fetiches sexuales son una práctica que consiste en lograr una excitación o facilitar un orgasmo a través de un objeto fetiche, sustancia o parte del cuerpo en particular.

Esta práctica sexual es inofensiva y aunque su nombre suele resultar intimidante, este juego es seguro y no debe provocar ningún dolor.

El fetichismo únicamente se considera como enfermedad, si durante seis meses o más es necesario usar algún fetiche para lograr la excitación y cuando esto afecta la vida social de la persona.

"Los fetiches, básicamente son como un "gustillo", es algo que no condiciona a la hora de tener relaciones sexuales, como usar un labial rojo o tacones, son objetos". No obstante, la sexóloga advierte que se debe tener cuidado, pues muchas veces un fetiche puede llegar a convertirse en una parafilia, que es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente de placer no se encuentra en la relación sexual como tal, sino en alguna otra actividad u objeto. Este es el caso del sadismo, la necrofilia, la pedofilia, la zoofilia, entre otros. "Eso ya es algo muy fuerte y se debería tratar con un sicólogo; el fetiche generalmente no condiciona", comentó Marianela Arias, sexológa de la marca Durex.

¿Cuáles son los fetiches más comunes en hombres y mujeres?

Altocalcifilia (zapatos): Es de las más comunes y está relacionada con el gusto sexual por los zapatos, consiste en querer hacer el amor con una mujer que lleve solo zapatos puestos.

Tricofilia: No me toques el pelo. Es cuando se alcanza una intensa excitación sexual al acarician el pelo de otra persona.

Pies: ¡Hace cosquillas! Esta zona del cuerpo tiene una infinidad de nervios conectores que, estimulados de la manera correcta, pueden llevar a la experiencia sexual más completa, además no solo observarlos puede resultar extremadamente atractivo –tanto para hombres como para mujeres– sino que meterlo en la boca resulta una excelente experiencia.

Sexo con otra mujer: Este es el deseo –y secreto– más común de la mayoría de mujeres.

Participar en un trío: Felices los tres. Así como el hombre desea participar de un trío con dos mujeres, a ellas les gustaría vivir una experiencia con dos hombres.

Lencería: ¡Encaje rojo, por favor! Hay personas que adoran incorporar corsés, picardías, ligueros, o ropa interior en el acto sexual, todas las prendas son una anticipación de la experiencia, convirtiéndose en una especie de preliminares visuales. Ante la importancia que tiene la estimulación visual en los hombres, es más común que este tipo de fetichismo aparezca en ellos.

Máscaras: ¡Véndame los ojos! Es cuando la máscara se convierte en la única fuerza controladora detrás de la sexualidad de una persona.

Androfilia: Ser el hombre. Es cuando la mujer se excita al vestirse como hombre o fantasear que es un hombre durante los preliminares y el acto sexual.

Ursusagalamatofilia: Consiste en vestirse como animalito de peluche. Está basada en personas que les gusta antropomorfizar animales y atribuirles cualidades humanas, generalmente cualidades bonitas.

Hibristofilia: Amor criminal. Las personas se sienten atraídas por los criminales más malos de toda calaña, incluso por aquellos encerrados por crímenes horribles.

"Cuando la pareja se comienza a sentir mal y se siente obligado a hacerlo, ya no es como un juego; si no que siente que tiene que hacerlo porque si no, la otra persona no se exita. Si infringe en lesiones fuertes y se siente más una imposición que un juego, puede estarse convirtiendo en una parafilia y se debería buscar ayuda", dijo la sexóloga.

La mayoría de sexólogos aseguran que todos somos más o menos fetichistas. Además esta forma de excitación se relaciona más con experiencias de la pubertad y de la adolescencia.

Los fetiches, no deben ser una mala práctica, ni pueden causar dolor, al contrario ¡se deben disfrutar al máximo!

Fuente: Marianela Arias, sexológa de Durex.