Gastrofilia, ¡cómase esta!

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Integrar la comida a la escena romántica es un placer secreto de muchas personas. En el sexo, gastrofilia es el placer de mezclar los alimentos con la sexualidad.

Hay ciertas comidas que combinan a la perfección con la textura de la piel. La crema chantillí, las fresas, la leche condensada y por supuesto, el chocolate, deberían tener un lugar especial cerca de nuestra cama o diván del placer

A algunas personas les encanta aderezar la intimidad con estos alimentos, mientras que a otras les parecerá incómodo e incluso pueden perder la libido con el embarrijo de chocolate. Por eso, como en toda práctica sexual, debe haber una negociación y un consenso.

Mujer comiendo cereza de forma sensual.
FOTO: Shutterstock.com ampliar

Por otro lado, la alimentación influye en el sabor del sexo. Los gastrofílicos deben evitar los espárragos, el ajo, el alcohol o ingerir nicotina, pues estos ingredientes hacen que el semen y los flujos vaginales se vuelvan desagradables al gusto; mientras que las frutas mejoran el sabor.

Además, hay que tener en cuenta que el amor no se hace con el estómago demasiado lleno. Quien considera placentero comerse una pizza entera durante la etapa de erotismo, verá disminuida su respuesta sexual. Por el contrario, una cena liviana, a la luz de las velas, es un aliciente para lo que está por venir.

Quienes están a dieta y gustan de las gastrofilia erótica, deben sumar los alimentos que incluirá en la práctica sexual dentro de su contador de calorías; aunque, para su tranquilidad, tenga en cuenta que el sexo le ayudará a quemar algunas cuantas.

- Fuentes: Libro " Manual de Almohada" de Mauro Fernández, Jorge Soto y Henry López / Revista Fucsia / El diario de Caracas.

PUBLICADO: 18 de Junio, 2014 AUTOR: