Cartagineses se convierten en administradores de bibliotecas al aire libre

  • Conversemos

  •  

Leer es una de las mejores formas de fomentar la cultura y el desarrollo de la población. Pese a ello, Costa Rica presenta los niveles más bajos de libros leídos por persona. Para revertir estas cifras el movimiento Infinito plantea colocar bibliotecas al aire libre en la que todos sean los administradores.

Su modalidad es realmente novedosa. No se trata de una biblioteca convencional en la que se lleva un registro de los volúmenes ahí prestados, sino de una oportunidad en la que cada ciudadano es administrador de la biblioteca.

La biblioteca se construye con cajones de madera.
FOTO: Movimiento Infinito ampliar

La librería está construida por cajones de madera que serán instalados en lugares públicos, de donde los ciudadanos pueden tomar libros, llevarlos a sus casas y después queda en su decisión devolverlo o no, o bien reponerlo por otro.

"La colocación de los libros es de forma libre y gratuita, pues no existe un ente que controle quién toma los libros. Con esto tratamos de generar confianza en los vecinos de la comunidad, queremos que vivan su ciudadanía, que cuiden las bibliotecas y los libros y que se involucren con los diferentes procesos de apropiación comunitaria", comentó Luis Umaña del Movimiento Infinito.

Los creadores de la propuesta insisten en que el papel de la comunidad es clave para el éxito del proyecto.

La primera iniciativa de este tipo se realizó en Curridabat. A partir del 10 de abril será el turno del Parque de Dulce Nombre en Cartago.

La idea para rescatar los espacios públicos cuenta con el apoyo de la Asociación de Cultura de Dulce Nombre y empresas privadas de la comunidad.

PUBLICADO: 23 de Marzo, 2015 AUTOR: