Esfuerzo y pasión llevó a niñas ticas a campeonato mundial de porrismo

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Un grupo de 11 niñas demostró que la disciplina siempre viene acompañada de triunfos y reconocimientos. El equipo de porrismo del Colegio Saint Gregory obtuvo el tercer lugar de la categoría Youth del campeonato internacional de porrismo organizado por ESPN, llamado School Chearleading Champions.

Esta competencia se llevó a cabo en las instalaciones de la cadena ESPN en Orlando, Estados Unidos. El 11 de febrero, las ticas compitieron en las semifinales y el 12 en la final del evento anual. Ellas se enfrentaron a 10 equipos más.

Las edades iban desde los 5 años a los 12, y solo fueron superadas por el Albert Institute de Taipei de China, quienes obtuvieron el primer lugar; y por las niñas del Alamo City Vipers Academy. Las animadoras latinas fueron bien representadas, pues el cuarto y quinto puesto lo ganaron jóvenes provenientes de Colombia.

"Nos encontramos muy orgullos del equipo. Empezamos a entrenar con la guía de Jonathan Muñoz en setiembre del año pasado para hacer un buen papel y sin duda lo logramos. Esta es la segunda vez que ganamos el tercer lugar de este importante concurso. La primera vez fue en el 2015", detalla Lucrecia Brenes, coordinadora de porrismo de la institución.

Esfuerzo. Lograr coordinación y una rutina limpia y  perfecta -tanto en el movimiento como en vestuario- no es fácil.

Estas pequeñas entrenan al menos dos veces por semana y, durante temporada de campeonatos, los días libres son la oportunidad perfecta para perfeccionar aquellos movimientos que aún requieren de mayor precisión.

Para Muñoz, trabajar con edades tan diferenciadas es todo un reto. Lograr mantener la atención de las porristas durante más de tres horas es cosa seria y más todavía cuando lo principal es que lo disfruten.

Para el también profesor en educación física, este tipo de deporte ayuda a las niñas a aprender a trabajar en equipo, refuerza el compañerismo y trabaja mucho la memoria retentiva.

Kevin Marín, padre de Celeste Marín, una niña de 9 años que desde los cinco practica porrismo, fue uno de los adultos que acompañó a las niñas en la competencia en Estados Unidos.

Él asegura que todo el esfuerzo por mantener a Celeste en este tipo de actividades valió la pena cuando pudo verla en el escenario: con los nervios de punta antes de su presentación pero transformarse cuando fue su turno.

"Era el turno de ellas. Salieron y antes de terminar se les cayó una de las chicas. Fue más el susto que nosotros tuvimos desde las graderías, pensamos que ya se iban a retirar, pero no. Siguieron sin perder el ritmo y terminaron la presentación", cuenta Marín.

Claro está que son niñas y no tienen corazón de piedra. Ellas sabían que habían cometido un error y eso les pasaría factura en la calificación final.

"Las vimos y estaban destrozadas. Lloraban y estaba bastante tristes. Cuando las llamaron a la premiación parecía que no entendían que habían obtenido el tercer lugar, el entrenador les dijo algo y empezaron a gritar. Estaban felices porque no esperaban quedar entre las primeras", cuenta Kharen Lawrence, madre de Ayana Morgan de 9 años.

Algo tienen claro estas niñas: el trabajo duro y en equipo vale más que el qué dirán, y cómo nos veremos. Al menos eso asegura Lawrence.

"Es una disciplina que puede verse como muy superficial. Verse linda y bien presentada es importante, pero al menos yo le he enseñado a Ayana que todos somos iguales, que lo que importa es cómo somos por dentro, más tratándose de una niña de piel oscura, hay mucho estereotipo", dice Lawrence.

Los trajes exactamente iguales, con sombras en los ojos, labial de tono fuerte y un lazo en su cabello es parte del vestuario que distingue a estas niñas que sueñan con seguir haciendo un buen papel dentro y fuera de nuestras fronteras.

"Ver la felicidad de Celeste durante la presentación y el esfuerzo que pone por cada vez realizar mejor las coreografías me confirmó que ella debe seguir. Ahora vamos a hacer el esfuerzo y complementar con gimnasia", cuenta Marín, quien además renunció a la idea de cambiar de casa con tal de que Celeste continúe en el equipo de porrismo, aunque eso signifique viajar desde Tres Ríos hasta San Ramón todos los días para llegar a su trabajo.

Fotos: Adrián Soto.

PUBLICADO: 08 de Marzo, 2017 AUTOR: