Julia Navarro: bailarina de alma y escritora de profesión

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El único no que dice haber aceptado por respuesta fue el sus padres cuando, aún adolescente, le negaron el deseo de convertirse en una bailarina profesional; sin embargo, gracias a esa negación cientos de lectores disfrutan de sus exitosos libros. La periodista y escritora española, Julia Navarro, visitó Costa Rica para presentar su más reciente obra Dispara, yo ya estoy muerto. Sobre esta novela y su trayectoria conversó con Perfil.

"Si nos pusiéramos en la piel del otro, las cosas serían mucho más fáciles", Julia Navarrro.
"Si nos pusiéramos en la piel del otro, las cosas serían mucho más fáciles", Julia Navarrro. FOTO: Ronald Pérez ampliar

"Siempre digo que todo lo que he hecho por casualidad es lo que me ha salido bien. Yo no pensaba en ser periodista, sino en ser bailarina", comenta la ya experimentada comunicadora quién pasó por medios escritos, espacios de radio y televisión, y ahora se lleva en su historial tres novelas y unos cuantos ensayos políticos.

La mujer de 61 años, esposa, madre de un hijo y dueña de su mejor amigo de cuatro patas Argus (sí igual al perro de Ulises, el de la Odisea) se define a sí misma con un poco de dificultad, asegura que estas son características que otros deberían encargarse de decir.

Julia, como desea que la llame, sin formalidades, dice ser trabajadora, inconformista, bastante rebelde y feminista. "Mientras haya una sola mujer en el mundo que no esté en plenas condiciones de igualdad con los hombres".

""Es una novela llena de dolor y que no va a dejar indiferente a los lectores. Es una reflexión de la lucha humana y de las circunstancias. Es tal el azote de dolor... realmente es una novela dura, es la más difícil de las que he escrito", dice Julia Navarro."

Para ella "resulta insoportable que hayan mujeres subordinadas a los hombres. Resulta insoportable que aún existan hombres que se creen propietarios de sus mujeres. De manera que en la causa feminista todavía hay muchas batallas que dar".

Estas son situaciones que aún en el 2014 se viven y a plena luz del día. Un ejemplo que asegura no tiene justificación es el solicitarle a las trabajadoras que retrasen sus años de fertilidad para dedicar su juventud a la empresa. "Eso me parece realmente indecente, profundamente indecente, que en vez de crear condiciones para que las mujeres podamos conciliar la vida profesional con la familiar, la alternativa sea que renuncie a ser madre". Por esa y muchas razones asegura ser feminista.

Además busca en cada página que escribe que la gente sea consciente del entorno en que vive y tome valor para cambiar la cosas. Según dice no siempre se gana pero se aprende en el camino.

Con algo de nostalgia reflexiona sobre cómo renunció a su sueño de ser bailarina. "Hoy no habría aceptado aquél no, hoy me habría revelado y mucha veces me he preguntado porque no lo hice. He sido muy rebelde y siempre he hecho lo que he querido. Creo que esa fue la única vez en mi vida que he aceptado un no por respuesta".

Pese a ello, dice ser de esas personas que no miran atrás y procura abrir las puertas que se le ponen enfrente para buscar nuevas oportunidades.

Julia comenta que lo importante no es rendirse, lo importante es luchar, mirar adelante e intentar cambiar las circunstancia. "Si hay algo que no nos gusta hay que tener la valentía de cambiar".

Julia Navarro visitó Costa Rica para promocionar su más reciente obra "Dispara, yo ya estoy muerto"
Julia Navarro visitó Costa Rica para promocionar su más reciente obra "Dispara, yo ya estoy muerto" FOTO: Ronald Pérez ampliar

"Creo que lo único que hay que ser en la vida es un conservador de nada, creo que hay que ser capaz de dar ese paso adelante. Yo lo que le digo a la gente es que no se resigne, que una vida de resignación es una vida perdida y que siempre, siempre hay que ser valiente de abrir una puerta y de salir", comentó.

Un mensaje similar trata de dejar su más reciente obra Dispara, yo ya estoy muerto. Julia adelantó que lo que intentó fue darle rostro y humanizar el conflicto entre Israel y Palestina. No solo verlo desde la vitrina informativa y contar cuántos fallecidos o cuantas bombas se han lanzado. Es más bien, un conjunto de historias de personas que pese a estar insertos en medio de una latente guerra buscaron un camino distinto.

"Claro que lo que he vivido influye en lo que escribo, todo lo que uno vive va dejando un pozo", menciona con un tono reflexivo y cuenta que gracias a su trabajo como periodista pudo presenciar de primera mano eventos noticiosos que marcaron su vida como el paso de la dictadura a la democracia en España, el primer intento de golpe de estado en ese país, la primera guerra del Golfo, la visita a los campos de refugiados... "Todo esto va dejando una huella en el alma".

La autora de La Biblia de barro, La hermandad de la Sábana Santa y Dime quién soy continuará creando historias desde tempranas horas de la mañana, en su escritorio y acompañada de Argus. No sin antes hacer un alto en el camino y contemplar la idea de volver a Costa Rica, pero en esta oportunidad para tomar un buen café, tener una buena conversación con quién esté dispuesto a dársela y conocer más de la pequeña suiza centroamericana.

PUBLICADO: 24 de Febrero, 2015 AUTOR: