Una caja de música, sueños y sorpresas

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Tiene la voz grave, el cuerpo fornido y está ahí, sobre el escenario, cantando que es lindo soñar, “soñar y nada más, con los ojos abiertos”. A su lado, hay un hombre sentado ante una mesa de dibujo. Parece un payaso bohemio con un saco negro, unos jeans y una camiseta blanca atiborradas de gotas de pintura. Es el 28 de octubre y el músico, Kevin Johansen, y el dibujante, Liniers, se presentan en el Jazz Café, por primera vez en Costa Rica. 

Liniers y Johansen iniciaron sus presentaciones “a dos artes” hace ocho años, cuando Johansen lanzó el disco “Vivo en Buenos Aires”. Ambos, conocidos desde hace años, se unieron por sugerencia de un amigo, quien propuso que Liniers podría dibujar, tras bambalinas, cada dos o tres canciones. El escenario se ensanchó lo suficiente para acoger al dibujante, quien poco a poco adquirió más protagonismo:

–Liniers abunda en diminutivos –explica Johansen– te hago un afichecito, me subo al escenarito, te hago un muralito. Después empezó a hacer un mural detrás del escenario, y desde ahí creo que ya no lo bajamos más.

 Al final de cada canción, habrá un dibujo, donde Liniers podrá recurrir a los personajes de su célebre historieta Macanudo o entregarse a la improvisación.
Al final de cada canción, habrá un dibujo, donde Liniers podrá recurrir a los personajes de su célebre historieta Macanudo o entregarse a la improvisación. FOTO: Luis Navarro. ampliar

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 ¿Cómo canta Johansen? Es difícil describirlo, a veces es rock o blues; en otras ocasiones, tango, cumbia o samba. Para no entrar en mayores complicaciones, Kevin optó por declararse des-generado. “Es una búsqueda de libertad. Es un riesgo y, a la vez, un escapismo”, explicó Johansen. 

¿Cómo dibuja Liniers? Al final de cada canción, habrá un dibujo, donde Liniers podrá recurrir a los personajes de su célebre historieta Macanudo o entregarse a la improvisación. El resultado es tan particular que su estilo reluce: causa sonrisas, evoca ternura y ocasiona locuras momentáneas cuando decide convertir sus trazos en un avión de papel y aventarlo hacia el público. 

Liniers y Johansen creen que la sorpresa es el factor que engancha a la gente con su show. En un mundo donde se pueden crear listas de reproducción a gusto de cada cual y se consiguen libros de Quino agrupados por temas, ellos le devuelven al público lo impredecible. 

“Nunca ensayamos absolutamente nada, sino que los ensayos se dan en el momento frente al público, confiando obviamente en que hay un trabajo de cada uno detrás. Las canciones están hechas, él ya tiene su oficio armado, podemos tirar ideas”, aseveró Kevin.

–Es muy lindo cuando Kevin toca canciones que no toca nunca –confiesa Liniers– una vez estábamos haciendo una gira en Chile, veníamos haciendo ocho días seguidos el recital, y el último día, nos repartió un papelito mientras abrían las cortinas que decía: 'Voy a hacer todo el recital de atrás para adelante'. 

–Fue loquísimo –le contesta el cantante– Fue como salir del laberinto de Alicia en el país de las maravillas.

El público escucha y a la vez se muestra expectante. Aparece un punto, luego una raya, luego brochazos amarillos. No saben si reirán o que aparecerá cuando Kevin cante esas canciones que más esperan: Sur o no Sur, Cumbiera Intelectual, Mc Guevara o Che Donalds... Eso es lo que querían ver: Un misterio donde dos amigos reúnen para hacer reír. Un misterio que está allí, dispuesto a revelarse. 

Kevin Johansen (1964) nació en Alaska pero ha tenido muchos hogares: California, México, Uruguay y Argentina. Fue en Buenos Aires donde publicó su primer disco The Nada (2000).
Kevin Johansen (1964) nació en Alaska pero ha tenido muchos hogares: California, México, Uruguay y Argentina. Fue en Buenos Aires donde publicó su primer disco The Nada (2000). FOTO: Luis Navarro. ampliar

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Kevin Johansen. El sonido de la ironía 

Kevin Johansen (1964) nació en Alaska pero ha tenido muchos hogares: California, México, Uruguay y Argentina. Fue en Buenos Aires donde publicó su primer disco The Nada (2000). Le siguió el álbum “Sur o no Sur”, que le otorgó éxito internacional, (2002), “City Zen” (2005) y “Logo” (2007), “Vivo en Buenos Aires” (2010), “Bi” (2012) y “(Bi)vo en México” (2014). 

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Liniers. Trazos con ingenio 

Ricardo Siri, más conocido como Liniers, nació en 1973 en Buenos Aires. Tras pasar por varias carreras universitarias, como derecho y publicidad, comprendió que lo suyo era dibujar. Sus primeros trabajos aparecieron en el diario argentino Página/12. En 2002, empezó a publicar en La Nación de Argentina la tira cómica que lo ha hecho famoso: Macanudo y de la cual se han publicado ocho libros compilatorios  


PUBLICADO: 16 de Diciembre, 2014 AUTOR: