Industria creativa ¿con qué se come?

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“Son las empresas que usan la creatividad como negocio”. Así define las empresas creativas el especialista Fernando del Vecchio, quien fue invitado por el Festival Internacional del Diseño 2015 para hablar precisamente de este tema. “Lo interesante es que hay muchas empresas dentro del sector, se generan muchos ingresos, pero recién ahora se ha empezado a medir su impacto.

Ahora la industria se ha empezado a ver con otro ojos”, dijo el especialista de origen argentino. Empezando por la publicidad, pasando por el diseño y terminando en la industria musical. Todas estas iniciativas cuyo elemento esencial es la creatividad, caben dentro de la categoría de industrias creativas, sin embargo, históricamente su aporte a la economía pasa desapercibido o se considera accesorio.

El especialista en industrias creativas y profesor de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica, Euclides Hernández, explica que este sector económico tiene varios componentes importantes: el artístico, el profesional, la propiedad intelectual y el valor comercial. “Tenemos que enfatizar en que las empresas creativas desarrollan productos y servicios que no son gratuitos. Se gradúan profesionales relacionados con las industrias creativas y deberían monetizar su profesión”, menciona.

Del Vecchio menciona que desde afuera quien trabaja en un campo relacionado con la creatividad se asocia con un personaje desaliñado, poco profesional y que no tiene ni idea de lo que es trabajar dentro de una empresa o para una empresa. “Me parece que ese es un poco el estereotipo, y eso además se relaciona con un bajo precio” explica.

Emprendimientos creativos en el Festival Internacional de Diseño
FOTO: Gabriela Téllez y Rafael Murillo ampliar


La visión que señala Del Vecchio se ha tratado de cambiar con estudios que cuantifican el aporte de los emprendimientos culturales. En nuestro país la Cuenta Satélite de Cultura de Costa Rica (CSCCR) parte de la Unidad de Cultura y Economía del Ministerio de Cultura y Juventud, realizó las primeras mediciones. 

Los resultados son alentadores. Durante el 2012 solo las actividades realizadas por los sectores de editorial, audiovisual, publicidad, diseño y educación cultural y artística, realizaron un aporte de 425.091 millones de colones al Producto Interno Bruto (PIB). Eso representa un 2,0% del PIB. “Los esfuerzos como la Cuenta Satélite de Cultura precisamente buscan que la industria creativa se visualice como un sector económico” señala Hernández. Según explica el experto, es evidente que existen suficientes productores de diferentes manifestaciones creativas, pero faltan políticas de Estado que apoyen los emprendimientos así como una fiscalía de delitos de propiedad intelectual que ampare a los creadores con sus ideas.

Del Vecchio tiene una recomendación concreta para el sector: involucrarse más y mirar fuera de su ámbito. “En lugar de quedarse en su sector, deben buscar clientes afuera”. A lo mejor es el momento de hacer un cambio, un país como el nuestro podría ser un centro de innovación y creatividad.

Lo que sí está claro es que mientras existan ideas innovadoras, este sector seguirá creciendo. Está en las manos de sus protagonistas abrir el espacio y modificar la percepción de otros.