9 libros de la Casa del Cuño que debe tener

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En las últimas ediciones de la Feria del Libro Costa Rica las publicaciones independientes se han agrupado en la conocida Casa del Cuño.

Esto ocurrió desde el 2014, cuando la directora artística de entonces, Karina Salguero, apostó por una propuesta más amplia tanto en libros, como en proyectos de promoción de la lectura.

"Estos dos ejes debían visibilizarse y estructurarse de manera que crecieran edición con edición. Se revisó la producción editorial del país y el Ministerio de Cultura y Juventud abrió la entrada sin cobro y se dispuso de la Casa del Cuño para albergar emprendimientos pequeños, es decir, editoriales independientes y otros participantes vinculados con ese mismo eje temático", cuenta Salguero, quien asegura que con el paso de los años las editoriales han ido creciendo conviertiendo a la Casa del Cuño en uno de los espacios más atractivos de toda la Feria. 

En Perfil le queremos dar una pincelada de lo que puede encontrar en la Casa del Cuño y debe tener en su colección: 

1. Antieróica Feroz, Laura Fuentes Belgrave. Clubdelibros, 2013.

"Antierótica Feroz es un libro descarado e insolente, no apto para personas con problemas gastrointestinales. Estos últimos cuentos exploran mediante el humor negro y la sátira cruel los tabúes que hemos creado alrededor de la sexualidad humana; las relaciones entre distintos géneros, el abuso, el poder, los derechos, los estereotipos, la violencia, y sus más variopintas expresiones que abarcan desde la ingenuidad hasta la franca sordidez.

Esta podría ser una fábula terrible sobre la vida sexual en algún país de doble moral, pero la ilusión se evapora al saber que más de la mitad de las historias no son ficticias, pues utilicé algunas noticias de prensa como base. La denuncia respira entre líneas a la espera de que alguien perciba su aliento", comentó la escritora en una entrevista al sitio literofilia.com.

2. Palma Real, Jorge Boccanera. Reedición de poemas. Ojalá Producciones, 2008.

"Palma Real es una especie de diario de viaje, sus anotaciones acercan la sensualidad del paisaje, el silbido de la memoria, los árboles talados de mi generación, los insectos que devoran con sus mandíbulas las hojas crepitantes, el follaje con las vísceras y muchos interrogantes al aire.

Surgió de mis recorridos por Tortuguero, Corcovado, Barra del Colorado, Dos Ríos de Upala, o en la Tigra, arriba, en Monteverde", dice el poeta en entrevista a Viva, del periódico La Nación.

El libro ganó el VIII Premio Casa de las Américas de Poesía Americana.

3. Los animales que imaginamos, Luis Chaves.  Editorial Germinal, 2013.

Luis Chaves es considerado uno de los poetas costarricenses contemporáneos más reconocidos.

"Sus poemas recogen voces y personajes múltiples. El poeta asiste de mala gana a la ruina general: "la poesía no es un oficio, es una desgracia". Y es, también para Chaves, una extraña forma de vida que encarna lo mismo en las sillas vacías de un bar, que en los murmullos pensantes de quien escucha a Nina Simone para atenuar la soledad. Una prueba de la vastedad literaria y el ánimo irónico de Los animales que imaginamos es su presuroso ir y venir entre la referencia libresca, culta, y el comentario desenfadadamente vital. El lector tiene en sus manos el mejor blues hecho poética", describe el sitio Mexicano Educal.

4. Catalina Murillo, Marzo Todopoderoso. Lanzallamas, 2003.

Esta es la primera novela de Murillo. "En la historia la protagonista es capaz de llevarnos a un viaje lleno de ambigüedades morales, comportamientos erráticos y deseos de borrarle de un par de manazos esa altiva sonrisa de adolescente rebelde que se quiere comer el mundo. Narrada desde una perspectiva en tercera persona, la trama nos presenta, en medio de los cuarentones mentados anteriormente (todos náufragos de una supuesta vida de bohemia que no les ha traído más que deudas y soledad disimulada entre espuma de cerveza), a Lota. Lota será el eterno enamorado de Azul, un pobre bigotón de panza birrera que, con cuatro décadas en las espaldas, todavía vive con su mamá", publicó el sitio de 89decibeles.

Se trata de una novela muy divertida, con un personaje –una adolescente– muy fuerte, muy autoafirmado.

5. Meta Maus, Art Spiegelman. Random House Mondadori, 2012.

Esta es clasificada la mejor historieta del mundo del cómic. Narra en forma animal cómo su padre, Vladek, sobrevivió al Holocausto y es el único tebeo que haya ganado el Pulitzer, en 1992.

"El cómic es el idioma natural de intentar cumplir un mandato que no era consciente de estar atacando: el deseo de mi madre de que contara su historia", explica Spiegelman sobre las razones de su apuesta por el tebeo. Las demás tuvieron que ver con "la abstracción que implica la página del cómic, el hecho de yuxtaponer momentos temporales" y con un formato que "busca las esencias".

Con sus judíos ratones y sus nazis gatos en cambio Spiegelman buscó reproducir la "deshumanización básica en un proyecto de aniquilación". De hecho, la propaganda alemana a la sazón retrataba a los judíos como roedores", narra el diario El País.

6. La Mano Suicida, María Montero. Perro Azúl, 2006.

Se trata de un proyecto de poesía y fotografía documental basado en una investigación sobre herramientas creadas y utilizadas por los presos en cárceles costarricenses. Su poesía ha sido incluida en las selecciones de poesía Relatos de mujeres (1996).

7. Stoner, John Williams. Fiordo, 2016.

La novela fue escrita en 1965 e ignorada durante décadas, pero reavivada por la editorial de la New York Review of Books y publicada después en París en la editorial Le Dilettante.

"La novela cuenta la historia de William Stoner, hijo de unos campesinos de Misuri, nacido a finales del XIX y enviado con gran esfuerzo por sus padres a la universidad para que estudie en la Facultad de Agricultura, donde un día, un profesor que está iniciando a sus alumnos en las virtudes de la literatura, se dirige directamente a él en clase para decirle: "El señor Shakespeare le habla a través de 300 años, señor Stoner, ¿le escucha?".

Creo que es fascinante también que sea en el fondo un elogio tanto de la rectitud moral como de la cultura del esfuerzo y del amor por la vieja literatura, con el patetismo que encierra todo eso", dice el diario El País.

8. La Pasión, Adriana Sánchez González. Germinal 2016.

Se trata de un compilado de crónicas de fútbol. Más que narrativas periodísticas, se pueden encontrar historias personales sobre la relación de la autora con este deporte y el vínculo que esta actividad genera con su padre.

Sánchez empezó a escribir sobre resúmenes de partidos con abordaje narrativo y durante el mundial 2014 generó el material suficiente para crear La Pasión.

9. Tú no eres como otras madres, Angelika Schrobsdorff. Errata naturae y Periférica, 2016.

La narración de Angelika Schrobsdorff reconstruye la vida real e inconformista de su madre, una mujer nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín, liberada de los prejuicios de su tiempo y deseosa de casarse con un artista (y no con el excelente partido que le han buscado, un comerciante opulento y maduro). Así, Else vivirá de lleno el nacimiento de un nuevo mundo junto a la culta bohemia berlinesa de los «locos años veinte», adelanta el sitio Errata Naturae.

Recuerde que la Feria del Libro estará en la Antigua Aduana hasta el próximo 11 de setiembre.

Fuente: Andrea Mickus de Libros Duluoz.

PUBLICADO: 06 de Septiembre, 2016 AUTOR: