Los espíritus de Caridad

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El escenario está cubierto de palabras. La caligrafía se enreda en espirales sobre la cubierta de las tablas del Teatro Espressivo donde, más tarde, será otra función de La Casa de los Espíritus. Jaulas de canarios, sillas y ruedas cuelgan del techo en el escenario de la versión teatral del clásico de Isabel Allende. Sobre esa escenografía de frases y visiones, Caridad Svich y su vestido oscuro hacen el contraste. Ella pide un expreso doble y lamenta no quedarse más en Costa Rica, donde el clima es muy diferente al de Nueva York en un febrero nevado.

Dramaturga, compositora, editora y traductora. Las múltiples facetas de Svich son comparables con sus orígenes. Aunque nació en Estados Unidos su ascendencia es una mezcla de Cuba, Argentina, España y Croacia. “He sentido un extraño tipo de exilio, aún creciendo como una “americana” detalla en su sitio oficial.Sin duda, esa visión globalizada ha permeado en su prolífica carrera. Más de 30 obras, sin contar con traducciones y otros proyectos en proceso, son parte de su currículum. Obras que profundizan en la migración, en el papel de las mujeres y sus vidas, entre otros temas. Tal es el caso de La Casa de los Espíritus, obra en la que la dramaturga se dio a la tarea de traer a la vida los personajes inmortales de Allende. En ella, tres generaciones de mujeres fuertes deben hacer frente a los cambios en sus familias y en su país. Amor, perdón y familia son los temas que se entrelazan en el texto que ya se ha montado en salas de Estados Unidos y Chile. 

La labor de Svich como dramaturga la han hecho merecedora de múltiples reconocimientos, incluyendo el Premio Nacional a los Dramaturgos Latinos en el 2013 y el Reconocimiento OBIE por los logros alcanzados en el transcurso de su carrera. Perfil conversó con la escritora sobre la adaptación teatral de La Casa de los Espíritus y su acercamiento personal a la novela de realismo mágico.

Caridad Svich es la dramaturga de la obra Casa de los Espíritus
FOTO: Jeannine Cordero ampliar

P: ¿Cuál fue el reto más grande en la adaptación de esta novela?

C: Tomar las decisiones difíciles que se hacen cuando se adapta: quien cortas y quien se queda. Ya no puedes poner a todos los personajes, es imposible. Sabía, cuando estaba escribiendo, que quería hacer una versión de dos horas y quince minutos. Quería que la audiencia sintiera que estaba leyendo la novela cuando estaba en el teatro. Por eso el centro se convirtió en Alba y en buscar esa relación, la tensión que hay entre la memoria, las contradicciones, la violencia y como se rescata  el sentido de reconciliación con las cosas que pasan en un país y en una familia. Dentro de eso está el perdón. Para mi es algo bastante maduro en la novela y es algo que tenía presente cuando estaba escribiendo la obra. Algo de la novela que me gusta y que quería poner en el escenario es que hay muchos cambios de tono. Hay cosas muy cómicas, hay cosas súper trágicas, hay cosas que son como leves románticas y hay cosas que son pura telenovela. Todo está junto, es algo que tiene la novela, a mi me encanta eso. La idea de ponerlo en el escenario, ir de un tono a otro, de la poesía a lo trágico, de lo trágico a lo grotesco, de lo grotesco a lo cómico, de ahí al romántico y de ahí todo junto. ¡Así es la vida! 

P: En el programa de mano de la obra usted escribe que cada quien tiene una versión de una novela como ésta ¿cuál es la suya? 

C: Todos tienen su versión de esta novela, cuando por primera vez leí la novela, lo tenía que hacer para el colegio, entonces tenía el deber de leerla, no tanto el placer. Pero dentro de ella encontré el placer. Es una historia fascinante con personajes muy complejos. Ella es muy buena escritora y sabe llevarte, te lleva y lleva. Cosas extrañas pasan, inverosímiles, pero al mismo tiempo... ¡sí pueden pasar!.  Ella (Isabel Allende) es buena en eso. Cuando vino la propuesta de hacerla en el escenario, al reeleerla me encontré que la veo diferente, agarra las diferentes voces narrativas y las mezcla. Eso me cautivó, me fascinó y empecé a pensar como iba a trabajar en mi.

P: En la obra la memoria y los recuerdos son fundamentales, ¿por qué darles tanta importancia?

C:Siempre me acuerdo que la novela empezó como una carta, eso tiene que ver con la memoria. La idea de la autora fue empezar a contar la historia de su familia, que según dice Isabel Allende, es bastante excéntrica. Después de ahí empecé a idear que el personaje de Alba iba a ser, no la narradora en sí, pero el vínculo del repositorio de memoria de la obra. El cuerpo de ella está siendo torturado, su cuerpo se está quebrando y al mismo tiempo se está tratando de recuperar.También en el sistema político que se cuenta en la obra, que no se olviden las cosas. Como no pasaron, hay que contarlas para que no se olviden. 

P:Además de la memoria, es una historia sobre amor y de familia...

C: Es una historia de familia y todas estas cosas pasan. La cuestión de cómo nos amamos, y cómo nos amamos mal, por que también está eso, especialmente entre Férua y Esteban Trueba. Un amor muy  sádico y extraño, una disfunción en su familia. Pero también está el amor puro, como el de Clara y su perro Barrabás. Para mi es una historia de amor muy importante. En otras versiones, especialmente en la de la película, Barrabás no sale, no es un personaje central. Este personaje es el primer amor que tiene Clara y nos dice mucho de ella, es algo muy bonito. Esto generó la idea de hacer el laberinto de la historia, como todas son pequeñas historias de amor que se unen. 

P: ¿Con cual personaje se identifica más?

C: Alba me fascina, porque ella es la que tiene la responsabilidad de contar la historia otra vez. ¿cómo la va a contar? Para mi eso es como el misterio en la obra, También porque ella, la abuela, es la primera  que dice que las mujeres tenemos poder, tenemos que velar por nosotras mismas, pero parece que cuesta 2 generaciones para que de verdad  se encuentre esa historia otra vez, releyendo la novela, pensé esto está pasando...

P:¿Qué tal le pareció montaje hecho en Costa Rica de La Casa de los Espíritus?

C: Mucho no fue una sorpresa para mi, en cierta manera esto es una recreación del montaje que hicimos en Washington, donde Steve Aronson (propietario de Teatro Espressivo) vio la obra y dijo “la quiero poner en Costa Rica”. Entonces es una recreación con dos de los actores que estaban en esa producción. Para mi lo nuevo son todos estos actores costarricenses. También otros elementos como el vestuario y recomposiciones de las canciones y coreografías. Sin embargo,  es muy fiel, hay mucho respeto en la forma en que se ha enfocado la obra, se nota la pasión y el amor que tienen. 

Obra La Casa de los Espíritus

Dirección: José Zayas y Jody Steiger

Elenco internacional: Nelson Landrieu y Natalia Miranda  Elenco nacional: Eugenia Chaverri, María Silva, Marco Martín, Rocío Carranza, Pedro José Sánchez, Katia Mora, María Luisa Garita, Alice García Muñoz, Harvey Monestel, Heriberto Calderón y Hanna Gómez.

Temporada: del 6 de febrero al 13 de abril

Horario: jueves, viernes y sábados, 8 p.m., domingos 6 p.m.

Precios: 8 mil, 10 mil y 15 mil colones

Más información en www.lacasadelosespiritus.cr

PUBLICADO: 17 de Marzo, 2014 AUTOR:

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