Tarjetas de presentación personalizadas

Publicado el: 20 Sep 2011

Tu imagen personal va muy de la mano con la que proyectés en tus representaciones gráficas. Sé la gestora de tu propia marca mediante una tarjeta de presentación bien diseñada. 

Por María Fernanda Cruz
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Ilustraciones de Jéssica García

Sin importar si vendés revistas, sos arquitecta o te dedicás a la hidroponía, tu marca propia siempre irá de la mano con lo que proyectés en una tarjeta de presentación. Es como tu rostro impreso en el papel.

La innovación y la creatividad le dan frescura a tu imagen. Una tarjeta personalizada y con tu propio estilo, te hará quedar muy bien frente a tus colegas y clientes.

Irene Jara y las diseñadoras de Perfil, Silvia Morales y Jéssica García, nos dan algunos consejos para que pidás gustos al diseñar tus tarjetas de presentación.

  • Es apropiado que consultés con una profesional en diseño. Ella te ayudará en la creación del logo y la diagramación del producto.
  • Recordá que, si diseñás un logo, debés registrarlo para que no existan malentendidos en el mercado.
  • Pedí que el diseño sea sobrio y que no obstruya la visión general de tu tarjeta. En este caso, menos es más.
  • Si la tarjeta es personal, debe ir regida por los gustos y la personalidad de cómo sos y cómo querés proyectar tu imagen. Es importante que definás estas variables antes de plantearte la creación.
  • Ahora, si la tarjeta es de la empresa, con más razón debe ir aunado a un concepto sólido que demuestre seguridad y confianza. El tamaño de tarjeta, tipos de letra, colores y formato de la misma deben hablar de la empresa en si y la actividad a la que está dirigida.
  • Cuando las imprimás, hacelo en papel de buena calidad que no sea muy delgado. Recordá que las demás personas la andarán en la billetera o cartera y si la ven desteñida o arrugada, basureros sobran.
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