¿Libre o en casa? Cuándo y cómo hay que dejar salir al gato

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A los gatos les gusta jugar y descubrir el mundo, por eso para algunos es adecuado salir a explorar; mientras que algunos animales estarán mejor entre cuatro paredes, siempre y cuando las condiciones sean las apropiadas.

El hecho de mantener al gato en casa tiene una ventaja definitiva: mientras que en la naturaleza hay muchos peligros que acechan al gato, en casa no pueden ocurrirle tantas cosas malas. Sin embargo, por el carácter del felino, la vida en el interior de una vivienda no siempre es apropiada para él.

"Los gatos son cazadores. Les gusta acechar a su presa e ir detrás de un pájaro o un ratón", dice Astrid Behr, de la Federación de Veterinarios en Activo alemana.

Pese a ello, hay gatos a los que hay que mantener en casa sin dejarlos salir al exterior. Los animales que están enfermos o que tienen alguna minusvalía no se las saben arreglar en la naturaleza, dice Lea Schmitz, de la Liga de Protección Animal alemana.

"En el caso de los casos con epilepsia, los ciegos o los sordos, la salida al exterior está contraindicada", señala. Tampoco deben salir los que tienen leucemia felina (FeLV) o el virus de inmunodeficiencia felina (FIV). Los agentes patógenos, que para los hombres son inocuos, los animales se los pueden transmitir mediante mordiscos. En esos casos, la única opción es mantenerlos en casa, explica Schmitz.

Para decidir si se deja o no salir al gato hay que tener también en cuenta el carácter del animal. "Los gatos que son más tranquilos y miedosos se encuentran más seguros en casa", dice la experta. Los que nunca ha salido al exterior tampoco tienen por qué salir, añade Birgitt Thiesmann, experta en animales de compañía de la organización protectora alemana Cuatro Patas.

"Pero para que no se aburran en casa, los dueños deberían preocuparse por generar un entorno entretenido para ellos", aconseja la experta. "Muchos creen que los gatos duermen todo el día y se entretienen ellos solos. Pero sin embargo necesitan que les hagan tanto caso como los perros", dice la veterinaria Behr.

Por ello, en casa deben tener opciones amplias de entretenimiento, juego y escondite. Los árboles para gato son una buena opción, también los alféizares y cualquier cosa que les permita estar en alto y observar, como estantes, armarios o un balcón.

Es importante recordar que hay plantas venenosas y que no se deben dejar al alcance de los gatos como azaleas, hiedras y otras que les harían daño.

Pero aún cuando en casa tengan entretenimiento a su alcance, hay que recordar que el dueño debe ocuparse de su animal todo lo que pueda. "Jugar, rascarlos y acariciarlos debe ser algo que se haga a diario", indica Thiesmann.

Incluso cuando se les alimenta se puede jugar con ellos, por ejemplo, escondiéndoles el alimento seco, de forma que el animal tenga que buscar su comida. Asimismo, los llamados balones de recompensa son una buena opción; para poder conseguir la comida, el gato tiene que hacer rodar el balón. De esta forma, el felino obtiene la misma sensación de éxito que cuando caza.

Pese a todo, nada es tan emocionante para un gato como vagar por la naturaleza. Un animal nuevo o joven debería poder adaptarse poco a poco a las salidas al exterior.

"Pocas veces hay una señal clara de que ha llegado el momento de dejar salir al gato", dice Schmitz. En cualquier caso, nunca hay que dejarlo salir al exterior antes de que se haya adaptado completamente a la casa.

El carácter del animal es algo que hay también que tener en cuenta para decidir cómo se les deja salir. "Los gatos miedosos seguramente querrán quedarse más tiempo en un ambiente protegido que sus congéneres más valientes", indica.

En caso de que el apego al nuevo hogar no se haya cimentado, el animal debería estar al menos entre seis y ocho semanas en el apartamento o casa.

"Cuanto más confiado esté el gato con su entorno, más fácilmente podrá encontrar el camino de vuelta", explica. A los gatos jóvenes hay que darles más tiempo, ya que no conocen los peligros del mundo exterior ni los saben calibrar, dice Schmitz.

Hay que tener también en cuenta que tanto en el caso de los machos como de las hembras, el gato debe estar castrado o esterilizado antes de salir al exterior, subraya Behr. También deben estar vacunados y tener puesto el chip. Thiesmann recomienda a los dueños que acompañen a sus gatos en las primeras excursiones.

Schmitz, por su parte, aconseja que las primeras veces se deje salir al animal poco antes de su hora de comida. "Así es más fácil atraerlos luego con comida o premios", explica. Thiesmann considera infundado el miedo de que el animal pueda perderse y no volver a encontrar el camino a casa. Si el animal se encuentra como pez en el agua en casa, siempre encontrará el camino de vuelta, asegura.