#ExperienciaPerfil: Razones para amar mis cejas con microblading

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¿Será como hacerme un tatuaje? ¿Y si no me gusta, cómo hago para ocultar algo que está en mi cara? ¿Me irá a doler demasiado? ¿Habrá mucha sangre? ¿Y si me pongo a llorar en el consultorio? Todos esos pensamientos me rondaban la cabeza mientras me dirigía al estudio del experto técnico en microblading y micropigmentación Diego Rodríguez, en Moravia.

Mis cejas nunca me gustaron: son demasiado delgadas y tienen muy poco vello y una forma extraña que yo intenté amoldar a mi gusto en incontables y fallidas ocasiones. Para ser franca, nunca me quedaron bien, no sabía cuál era el color que me iba o con qué tipo de brocha o sombras pintarlas y siempre quise que un experto les hiciera la forma adecuada.

Comencé a escuchar sobre el microblading hace meses, pero nunca había tenido una amiga cercana que se lo haya hecho, como para que me contara su experiencia de antemano. O eso creí. Después de hacerme el procedimiento, me di cuenta de que varias amigas lo hicieron, pero el resultado es tan natural que yo nunca lo había notado. Una razón más para amar mis cejas nuevas.

Finalmente me decidí: ahí estaba yo, acompañada de la fotógrafa Nina Cordero quien me iba a ver en lo que podría ser una posible tortura e iba a documentar todo el proceso. Estaba asustada pero emocionada por lo que me esperaba. Entramos un poco nerviosas.

Ya había visto el trabajo de Diego en su página de Facebook. Obvio, ¡una tiene que indagar y solo ir con los mejores! Lo corroboré cuando supe la lista de espera interminable que Diego tiene: cientos de mujeres esperando su turno por semanas o meses para poder tener cejas perfectas. ¡Déjenme decirles que la espera vale la pena!

Diego me explicó que ofrece tres técnicas diferentes: micropigmentación (es más similar a un tatuaje y es ideal para quienes casi no tienen cejas, esta técnica da una apariencia de cejas siempre maquilladas porque se aplica como un bloque de color), microblading (técnica pelo a pelo, que se ve muy natural pero requiere una cierta cantidad de vellitos) y las híbridas (una mezcla de lo mejor del microblading en la cabeza de la ceja y micropigmentación donde la ceja finaliza).

Si no saben por cuál decidirse, no se preocupen: Diego analiza sus cejas y las asesora según sus gustos, según su tipo de rostro, según la cantidad de vello que tengan y dependiendo de si les gusta un look más natural o más similar al maquillaje.

Después del análisis con lupa de mis cejas bajo una enorme lámpara parecida a la que nos ponen cuando vamos al dentista, Diego me recomendó microblading.

El procedimiento.

Una vez que se determina el tipo de técnica a aplicar, Diego elige el color adecuado según el color natural de nuestro cabello y el tono de piel, para que se vea lo más natural posible.

Luego, siguen las medidas. El especialista mide dónde deben iniciar las cejas, dónde va el punto más alto del arco y dónde deben acabar.

Esto lo hace con un instrumento especial y varía según cada rostro. Recuerden: no es recomendable pedir un diseño de cejas igual al de su amiga o alguna actriz famosa porque para eso el experto toma las medidas de su rostro y las adapta a ustedes. Cada ceja es única.

Cuando ya está todo calculado, el profesional dibuja las cejas completas y es ahí cuando llega el momento de la verdad: paradas frente a un espejo debemos decidir si esas son las cejas que queremos llevar de forma permanente (bueno, semipermanente, porque si no se da el mantenimiento adecuado las cejas se terminarán borrando).

En este punto Diego es súper flexible: si no les gusta algo, él puede borrar y hacer las cejas nuevamente porque la finalidad es que se vayan contentas. ¡A mí me encantó a la primera!

Si les da miedo que les duela, desde ya pueden quedarse tranquilas. Diego ofrece dos tipos de anestesia: en crema (que tarda cerca de una hora en actuar y es indolora) o por medio de inyección (que duerme las cejas de inmediato, pero duele un poquito al ser inyectada por ser un líquido aceitoso y algo espeso).

Yo opté por la inyección.

Ahora sí, viene el procedimiento. La hora de la verdad. Voy a ser sincera: les mentiría si les digo que fue 100% indoloro...pero tampoco es para morirse. El dolor se va sintiendo un poquito ya al final, cuando el experto está terminando cada una de las cejas porque la anestesia va perdiendo un poco de su efecto y además porque ya a la piel se le dieron varias "pasadas" del procedimiento. Al inicio, no me daba ni cuenta de que me lo estaban aplicando.

Les voy a explicar cómo se hace:

Con una milimétrica cuchilla, el profesional hace pequeños cortes, que son muy superficiales. En esos mini cortes se va posicionando la tinta. Los cortecitos son tan delgados y pequeños porque simulan ser vellos. Es decir, con esto, se van rellenando de vellitos falsos las partes de la ceja en las que no nos crecen.

Como son tan delgaditos y del mismo color que el vello natural, no se nota y parece que se trata de nuestras cejas al natural. ¡De verdad se ve increíble!

En total, el microblading dura cerca de hora y media. A este tiempo debe sumarle una hora al inicio si prefiere la anestesia en crema pues eso es lo que tarda en hacer efecto.

Además, Diego es uno de los poquísimos profesionales en el país que utiliza la ozonoterapia al final del tratamiento, para asegurar una mejor pigmentación. La acción del ozono, cuando ingresa a nuestro organismo, penetra las células y restaura su capacidad original. Así, el cuerpo recibe un aprofunda desintoxicación y utiliza el gas como un agente terapéutico. Esto ayuduradá a que sus cejas sanen más rápido y queden mejor. 

Les confieso que la primera vez que uno se ve al espejo con sus cejas nuevas se asusta: se ven más gruesas de lo acostumbrado y bastante más oscuras de lo que me hubiera imaginado.

No entren en pánico: sus cejas estarán así solo durante los primeros dos a cuatro días porque la piel debe absorber el pigmento e irá botando aquel que no absorbió. Diego me explicó que, en promedio, en la primera visita la piel solo absorbe un 40% del pigmento y rechaza el resto. Es decir: sus cejas se van a ver un 60% menos oscuras, así que tranquilas.

Para que estén preparadas para todo el proceso, les dejo esta imagen que me mandó Diego apenas terminamos el procedimiento. No les miento cuando les digo que pasó tal cual lo indica la caricatura. Sentimientos incluídos.

Con respecto al primer retoque, puede hacerse de 30 a 45 días después de ir por primera vez. Allí es donde se dan cuenta qué tal bien absorben el pigmento porque eso varía dependiendo de la piel de cada persona. Yo me lo hice ayer y Diego estaba feliz con el resultado porque me habían sanado super bien y casi no tenían hoyitos.

Algo nuevo que aprendí es que generalmente todas las personas tenemos más poblada una ceja que la otra. En este caso, mi ceja derecha costó más rellenarla y fue la única que al final dolió un poco. Después del retoque, el procedimiento de la caricatura se repite y las cejas quedan hermosas. Si tiene un evento importante mejor asegúrese de hacerse el procedimiento en las cejas al menos dos meses y medio antes para dar tiempo a que se vean perfectas después del primer retoque.

La inversión que debe hacer para tener una cejas increíblemente hermosas va desde los 80 mil a los 100 mil colones, dependiendo de la técnica que más le convenga. El retoque que se realiza al mes tiene un valor de 40 mil colones y el mantenimiento para los meses futuros cuesta 50 mil colones. 

Algunas cosas que debe tomar en cuenta son:

No asolearse y no mojar las cejas durante la primera semana. ¡Los primeros días hay que bañarse con una gorra de baño que las tape o ponerse plástico para que no les entre agua si se va a lavar el cabello. Es muy importante para que el pigmento no se lave.

Durante un mes, no es recomendable usar piscinas ya que el cloro lava el pigmento.

Las cejas no se pueden maquillar durante una semana completa después de realizar la técnica o algún retoque.

No se recomienda hacer ejercicio por al menos una semana, una vez realizado el procedimiento, pues el sudor puede expulsar el pigmento rápidamente.

El color para sus cejas lo determinará el especialista basado en el vello natural que tiene y su tono de piel y no el tono de su cabello.

Es necesario hacer un retoque un mes después del primer procedimiento. Después, los retoques pueden ser cada 6, 8 u 12 meses, según recomiende el especialista.

FUENTE: Técnico en microblading y micropigmentación Diego Rodríguez Quirós. Tel. 7259-7917 para citas y cotizaciones

Perfil de Facebook: Diego RQ Técnico en Microblading y Micropigmentación  

Sitio web para sacar citas: http://diegorq.com/

PUBLICADO: 06 de Octubre, 2017 AUTOR: