Hay señales que nos indican que nuestra relación de pareja está en declive.
Hay señales que nos indican que nuestra relación de pareja está en declive.
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Falta de respeto: Cuando uno de los miembros de la relación le falta el respeto a la otra persona o la traiciona, es una señal de que el verdadero amor se esfumó. Ya no volverá a ser lo mismo y no será una relación saludable.

Mala comunicación: Lo ideal es que una pareja genere comprensión mutua y que haya una escucha atenta a todo lo que la otra persona dice y piensa; pocas parejas funcionan si no son capaces de confiar en el otro para contarle cualquier cosa. Si alguno de los dos ya no siente la misma necesidad de hablar con su pareja y contarle el día a día, los miedos, ambiciones, inseguridades y deseos, y prefiere conversar con un amigo, familiar o desconocido antes que con su pareja, es probable que tu relación esté empezando a resquebrajarse. También puede ocurrir que, por mucho que desee que su pareja le escuche, esta se muestre indiferente.

Ausencia de romance o de coqueteo: si su pareja dejó de decirle palabras románticas o ya no la seduce con sus detalles favoritos, probablemente el amor se esté agotando o hayan caído en una relación sostenida por la rutina. Usualmente, desaparecen también los besos o expresiones físicas que conllevan a la cercanía emocional y sentimental entre ambos. La desaparición de tales signos de afecto es una señal de que nos hemos distanciado de nuestra pareja, puesto que ya no vemos la necesidad de expresarnos de manera que sienta nuestro afecto.

Ya no tienen sexo: la vitalidad de una relación amorosa se encuentra íntimamente ligada con una buena vida sexual y una desaparición absoluta de los encuentros sexuales es un signo de que algo no marcha bien, especialmente si la situación se prolonga en el tiempo. En ocasiones, se debe a problemas de índole sexual que necesitan ser solucionados desde un punto de vista médico; otras veces es algo transitorio, relacionado con el estrés y el cansancio. Pero, en otras ocasiones, ni siquiera nos planteamos la posibilidad de acostarnos con nuestra pareja, esto sí es un síntoma de que la relación podría haber acabado.

No se hacen planes a futuro: en el comienzo de cada relación se tiende a realizar una larga lista de actividades a realizar juntos o de hipotéticos viajes, estabilidad de inmuebles, tener hijos, etc. Cuando ya no se plantean tales situaciones, es probable que se deba a que ya no exista esa necesidad de hacer cosas juntos. Se trata de uno de los ejemplos más claros de que nuestra relación está llegando a un término: si no ya no se puede visualizar un futuro común.

Su pareja siempre tiene trabajo: cuando los novios están enamorados lo normal es sacar tiempo de donde no lo hay, sin embargo, cuando una relación amorosa empieza a mostrar síntomas de agotamiento, es probable que alguno (o ambos) de los involucrados pase más tiempo en el trabajo u ocupado con actividades fuera del hogar. Es una forma de evadir la vida en pareja.

Las peleas son continuas y no ofrecen soluciones: Las discusiones pueden ser relativamente frecuentes en una relación, e incluso, pueden ser útiles, en el caso de que sirvan para solucionar problemas o poner de manifiesto situaciones que uno de los miembros de la pareja sienta como injustas. Sin embargo, hay otro tipo de enfrentamiento bastante común en las relaciones que están acabadas, y es el que no tiene un objeto claro, se compone de una infinidad de pequeños reproches y nunca deriva en una reconciliación, sino en una mayor tensión no resuelta.

Siente soledad a pesar de la compañía: cuando alguna de las partes no se siente apoyada, no la pareja ya no comparte momentos de alegría, hace tiempo dejaron de reírse juntos y la ilusión de reunirse en su hogar se ha esfumado. Todas estas son indicios de que dejó de existir el compañerismo característico de las buenas relaciones.

No es amor sino dependencia: El deseo de amar y tener alguien con el cual compartir nuestros problemas, hace que sintamos amor incontrolable por alguien, de forma imprevista.Esto no es amor, es querer tener a alguien que nos consienta porque nos sentimos vacíos, es una forma de dependencia.

También, la ilusión de haber encontrado al príncipe azul o la princesa de los cuentos, hace sentir que amamos a alguien, pero es como ver a través de una nube: no vemos claro.Vemos a través de la nube de nuestras ilusiones y cuando el viento de la realidad sopla, va disipando esa nube y gradualmente vemos a nuestra pareja como es y nos podemos llegar a sentir decepcionados.

Fuente: Licda. Ana Yendry Morales, sicóloga clínica del Centro Médico Galenvs (Tel. 2220-2874).

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