Pantalón
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Son las siete de la mañana, se baña y se dispone a ponerse el jeans que más le gusta, ese que le queda con un ajuste perfecto. Una faja que hace juego con su calzado y una blusa ajustada.

Todo va bien hasta este momento, las horas del día pasan y usted se siente bella. No obstante, en la tarde las cosas cambian y la decisión de haberse puesto aquel atuendo ya no se ve tan certera.

El deseo de quitarse el botón del pantalón y aflojarse la faja supera cualquier regla de etiqueta.

No es que uno engorde de una hora para otra, pero es inevitable, su estómago toma dos veces su tamaño y por si fuera poco se acompaña de un dolor difuso.

Si se siente identificada con este caso. lo más probable es que su intestino grueso esté irritado debido a un alimento, una infección o hasta por estrés.

Carmen Vargas, gastroenteróloga, explicó que lo que llamamos comúnmente colitis es un cuadro de inflamación del colon, ya sea agudo o crónico y recurrente. Existen varios tipos y el más frecuente es el llamado Síndrome de Intestino Irritable.

Como en todo caso, lo ideal es presentarse ante un experto para que descarte o indique realmente cuál es la causa de esa inflamación.

Alimentos

Para la mayoría cuando la necesidad de desabrocharse el pantalón llega no existe otro culpable que lo que se pudo haber comido.

Sin embargo, la nutricionista Melissa Vega asegura que los alimentos no son los que generan la colitis de forma directa, aunque existen alimentos que pueden afectarla.

"Tampoco hay alimentos específicos que afectan esta enfermedad, cada organismo es diferente y lo que a una persona le afecta puede ser que a otra no", dice.

Es aquí cuando entra el asunto de prueba y error. Detectar detalladamente cuál puede estar causándole alguna inflamación.

Existe una serie de alimentos que se conocen por generar reflujo, gases, distención abdominal y diarrea, que son irritantes en algunas personas. Dejemos claro que no es a todas.

Entre las frutas destacan el melón y la sandía; los vegetales crudos, como pepino o cebolla. También existen los alimentos "coliquientos" como las leguminosas (frijoles, garbanzos, lentejas), coliflor, brócoli, repollo, entre otros.

En casos de intolerancias, es frecuente tener rechazo a la lactosa, así como los condimentos artificiales, sazonadores como salsa inglesa, pimienta, picante, la cafeína, cítricos, las gaseosas, alcohol, alimentos grasosos o dulces.

¿Cómo tratarla?

Mantener una dieta balanceada en frecuencia y contenido, así como la ingesta de agua abundante durante el día y el evitar los alimentos detonantes son clave para evitar que se presente un cuadro de colitis.

La nutricionista aconseja mejorar el consumo de ácidos grasos omega 3, que están presentes en el pescado y linaza por ejemplo, y así beneficiarse de su efecto antiinflamatorio, aminoácidos específicos como la glutamina, antioxidantes y fibras fermentables que ayudan a mejorar la crisis.

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"Estas recomendaciones son generales, ya que cada persona debe tener un seguimiento individualizado. Es importante tener presente que lo que en algún momento generó una crisis posteriormente puede cambiar", aclara Vega.

Otra alternativa muy usual es el consumo de té de hierbas. Sin embargo, recuerde que la mejor forma de prevenir la colitis es con una dieta sana y con varios tiempos de comida.

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