Son muchas las publicaciones que hablan sobre el expresidente John F. Kennedy, en conmemoración de aquel 22 de noviembre de 1963 cuando murió asesinado en la ciudad de Dallas. Sin embargo, son pocas las que han recordado a Jacqueline Kennedy, su esposa y la mujer que no permitía que le llamaran “First Lady” porque le parecía el nombre de un caballo de carreras.

La mujer a la que el mundo la recuerda por su estilo, garbo, su pasión por la cultura y quien luchó por la conservación de espacios arquitectónicos que hoy son verdaderas joyas. Ella fue la mujer que ese 22 de noviembre llevaba puesto un vestido rosado Chanel, el cual dejó que hablara por sí solo.

Jacqueline Kennedy y John F. Kennedy a su arribo en Dallas.
Jacqueline Kennedy y John F. Kennedy a su arribo en Dallas.
AFP

Ella quería que todos vieran lo que le habían hecho a "Jackie", como le decía a su cónyuge, y por eso no quiso quitarse el atuendo salpicado de la sangre de su esposo para viajar de regreso a Washington e inclusive cuando estuvo a la par de Lyndon B. Johnson al momento de la juramentación como presidente de los Estados Unidos.

Así fue como un elemento de la moda, caprichosamente se cola en la historia. Si bien es cierto, era un diseño de la temporada otoño-invierno de 1961-1962 fue confeccionado en Park Avenue por la firma Chez Ninon. Según dicen las noticias, era una combinación perfecta para la primera dama más joven de la historia, pues podía lucir un “vestido de calidad, a partir de 850 dólares, hechos a mano, inspirados en el mejor estilo parisino, pero fabricados en Estados Unidos” dice SModa del diario El País.

No era la primera vez que Kennedy se vestía a la altura de la clase alta, pues desde niña estaba acostumbrada al glamour. Entendía muy bien de la moda y así como la princesa Diana, conocía el poder de un vestido.

Inclusive, después de la muerte de su esposo la neoyorkina mantuvo su gusto por Chanel tanto en ropa como en accesorios y perfumes, a pesar de que cambiara su estilo conservador por uno más funcional con el que conoció al magnate griego Aristóteles Onassis y se casó en octubre de 1968.

Jacqueline Kennedy Onassis falleció en 1994 en la ciudad de Nueva York. El vestido rosado de aquel 22 de noviembre está intacto, lo guardan en el Archivo Nacional (NARA) en un lugar confidencial y climatizado. Según órdenes de su hija Carolina Kennedy, no podrá ser exhibido, al menos antes del 2017, que los documentos del asesinato del entonces presidente se desclasifiquen.

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