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Perdón por lo del vibrador

Estimadas lectoras, no era nuestra intención ofenderlas al sacar la foto de un dildo en la guía de regalos para el día de los enamorados.

Debo aceptar que pensamos que era una buena idea y, sinceramente, lo sigo pensando. No se me ocurre un regalo mejor para una fecha así. En fin, tal vez yo no sé nada de estas cosas porque no celebro los días que no son feriados.

Guía de regalos para el día de los enamorados
FOTO: Revista Perfil edición 666 ampliar

Hoy recibimos una llamada de una mujer altamente alterada por la publicación del dildo. Es una pena que su niña haya visto la revista en el salón de belleza. Yo tampoco sabría qué decirle a una hija si viese una imagen de un juguete para adultos en una revista para mujeres adultas, pero eso es porque no tengo hijas, entonces no sé cómo se cómo afrontar una pregunta de una niña. Posiblemente, haría lo que mi mamá hizo conmigo: "Mónica, eso es un artículo de gente grande, que tu papá y yo usamos para darnos masajes". Desde ese entonces, siempre anhelé ser grande para tener mi propio masajeador.

Mi historia tiene final feliz porque mi novio vio la revista y captó. Entendió el mensaje de una forma un poco más positiva que como lo hizo la señora que llamó. ¡Vieran qué positivo!

En fin. Decía la señora que es un relajo que cosas así se publiquen en un país católico. Tiene razón, sin embargo, tal vez el problema no es lo que se publica sino que el país sea católico.

También incluimos la foto de unos condones porque sospechamos que en día de San Valentín mucha gente tiene sexo y es mejor recordarles que usen protección. Quien llamó no se quejó de esta foto pero ahora me cuestiono si hicimos bien o si fue muy cochinillo de nuestra parte.

Guía de regalos para San Valentín
FOTO: Revista Perfil edición 666 ampliar

Decía la señora que si se va a sacar ese tipo de material, deberían censurar la revista. ¡Qué inteligente! Además, si la censura con excusa religiosa existía en la Edad Media, por qué no retomarla ahora. Eso sí, nada más será necesario retroceder en derechos como el de libertad de expresión. U, otra opción que se me ocurre, es inventarnos un derecho como la posibilidad de hablar abiertamente del sexo y nos ahorraríamos todo esto. Esa es otra.

De todas formas, sí, qué pelada que lo viera una niña. Aunque pensándolo bien, el vibrador que publicamos es bonito, de color llamativo y tiene figuritas, parece un tótem y un osito con la lengua afuera. Hasta tierno se ve. No creo que a la niña le haya parecido asqueroso. Si le pareció repulsivo tuvo que haber sido porque la mamá le transmitió la idea de que ese aparatito con botones y velocidades es una aberración. ¡Uy, señora! Tal vez le despertó la malicia a su chiquita y se le fue la oportunidad para hablarle sanamente del sexo y la sexualidad.

En cambio, mi madre a mí me habló de masajeador y, de pequeña, cuánto desee tener uno para pasármelo en la espalda cuando me estresaba antes de los exámenes de música. De niña, yo era mala en música. Toda inocente. Sin malicia.

Estoy sospechando que mi mamá hizo mal al educarme como lo hizo, al hacerme creer que el sexo es un asunto natural, porque resulta que ahora disfruto de mi intimidad sola o acompañada, con o sin vibrador y a veces siento que no calzo en este país tan católico. Además, no solo disfruto sino que tampoco siento culpa. ¿Uy, señora, me iré para el infierno?

Entonces sí, señora, perdón por publicar un vibrador y unos condones, por querer que este sea un país diferente, inclusivo, respetuoso, educado y de mente abierta. Eso es lo que las periodistas de la revista Perfil hacemos desde nuestra trinchera; y perdón, sobre todo, porque es lo que seguiremos haciendo.


PUBLICADO: 28 de Febrero, 2014 AUTOR:

Cosas ricas (un blog que no es de gastronomía)

Por Mónica Morales

Pensamientos e ideas, realidades y prejuicios: nos guste o no, esto es lo que hay. Divirtámonos, critiquemos, odiemos y amémos las mil y un cosas que nos suceden a diario. Tratemos de cambiar las que más nos interesen y las que no, aceptémolas con elegancia. Al fin y al cabo, es lo que hay.