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Los nueve errores más comunes al ligar

Yo soy una gran ligadora, en serio, y acá les traigo mis consejos. Sé todo sobre hacerme la interesante y, especialmente, sé todo sobre fracasar; y es que ligar es, en más de un 90%, recibir un no por respuesta.

Primero, confíe en usted misma. Nada más sexy que una mujer segura. Luego, proyecte solo un 77% de esa confianza porque los hombres a veces son chapas y se asustan con las mujeres poderosas.

Dos. Créasela pero tampoco demasiado. A veces se nos va la mano e insistimos en lo chiva que somos. A ver, no es que a nadie le importe, pero a nadie le importa saberlo todo durante el primer encuentro. Vaya soltando sus cartas poco a poco y, ¡por favor!, no sea de esas personas egocéntricas que solo se interesan en hablar de sí mismas.

Si quiere algo a largo plazo (más de siete horas) sea usted misma. Si finge una personalidad distinta con tal de calzar con su objetivo, a las siete horas y un minuto empezarán a salir rastros de la verdadera usted y la cosa terminará mal.

Eso sí, si usted es de esas personas que se toman todo demasiado en serio, vaya proponiéndose mejorar su sentido del humor. Es bien aburrido, desgastante y aburrido, aburrido, aburrido, salir con alguien que no se ríe o que se ofende por todo. ¡No se tomen todo tan en serio, por Dios!

Aprenda a leer los mensajes no verbales: si ve el reloj, ya se quiere ir. Si no concreta una cita, no la quiere volver a ver. Si dice frases cortantes, lo está molestando. Si evade la mirada a los ojos: no le interesa. No es tan complicado.

Pareja
FOTO: Shutterstock.com ampliar

Sexto (creo que ya vamos por el sexto). ¡No insista! Es completamente anti sexy la gente que ruega. Además, y aunque a veces no parezca, hay más gente que tiempo y que vida. Si al baboso no le da la gana: next. 

Siete. No sea intensa. Si fue usted misma, si logró superar las siete horas de prueba, si se gustan, si la cosa marcha bien, tampoco se vuelva loca. No es normal querer casarse y tener hijos a la tercera cita. Llévela suave y, ante todo, disfrute. Disfrute de cada beso, de cada abrazo, cada sonrisa, cada caricia, cada mirada... sigamos porque ya me puse cursi.

Siguiente. Ponga atención a la persona que tiene enfrente. Cómo va a ligar si está pegada babeando con el Candy Crush o con el programita en el tele de atrás.

Ocho. Sorprenda con una característica suya, algo que rompa estereotipos, que llame la atención. Puede ser cualquier cosa, por ejemplo, si toma Pilsen (la cerveza de los vaqueros), si le gusta ir al estadio y madrear al árbitro (como no hacen las señoritas), o si es de las que le gusta hablar sin tapujos de sexo (como no hacen las señoritas). Póngale su sello al ligue. 

Final. Ya fue suficiente con el Facebook y las otras redes. Pida el número de teléfono, no asuma que la encontrará con el usuario de Instagram. Ya, eso era. Suerte.

PUBLICADO: 06 de Junio, 2014 AUTOR:

Cosas ricas (un blog que no es de gastronomía)

Por Mónica Morales

Pensamientos e ideas, realidades y prejuicios: nos guste o no, esto es lo que hay. Divirtámonos, critiquemos, odiemos y amémos las mil y un cosas que nos suceden a diario. Tratemos de cambiar las que más nos interesen y las que no, aceptémolas con elegancia. Al fin y al cabo, es lo que hay.