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Amigo, hacete pa'cá

No les voy a metir: el sexo casual con amigos puede ser como jugar con fuego. Todas las películas hollywodenses que se titula “amigos con derecho”, “amigos con beneficio”, “más que amigos” terminan en lo mismo: la pareja junta y felizmente enamorada. Bueno chicas, eso es Hollywood. La realidad es otra.

El sexo con amigos es tremendamente pasional y candente porque hay un componente de picardía, de “no somos pero estamos” y de misterio. Además, es ideal para quienes no están listas para asumir un compromiso y solo quieren vacilar. Dejemos claro: esto se vale, no es pecado ni grosero. 

El sexo entre amigos fortalece la relación de amistad.
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El único detalle es que las dos partes involucradas deben estar en sintonía. Cuando alguno de los dos quiere algo más, se involucra más de la cuenta y el otro no... ¡alerta! Es normal que los amigos con derecho lleguen a sentir más cariño porque el sexo genera sentimientos de complicidad e incluso se fortalece la amistad, pero hay que saber distinguir entre el “me preocupás” y el “estoy celoso y quiero exclusividad”. Lo principal es la comunicación y ser sinceros... quien sabe, al rato los dos estén celosos y quieran exclusividad pero el orgullo no se los permite decir.

Pensar que las mujeres somos malas amigas especiales porque siempre nos terminamos enamorando es muy machista de nuestra parte. Hay de todo. Hay mujeres que quieren sexo casual. Hay mujeres que quieren relaciones largas. Hay mujeres que quieren novio. Hay mujeres que quieren amigos con derecho. Y hay mujeres que primero quieren amigos con derecho y luego novio. Se vale todo.

Ahí las dejo con una cancioncita, bailenla. Dedicada a mi amigo especial.


PUBLICADO: 12 de Septiembre, 2014 AUTOR:

Cosas ricas (un blog que no es de gastronomía)

Por Mónica Morales

Pensamientos e ideas, realidades y prejuicios: nos guste o no, esto es lo que hay. Divirtámonos, critiquemos, odiemos y amémos las mil y un cosas que nos suceden a diario. Tratemos de cambiar las que más nos interesen y las que no, aceptémolas con elegancia. Al fin y al cabo, es lo que hay.