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El arte de la frustración

A veces sucede que perdemos la inspiración.

El miedo a la página en blanco, miedo al ¿ahora qué?, a no tener una idea, ¿solo le ocurre a las personas vinculadas con el mundo del arte? ¿Solo al pintor, al escultor o al músico? No. A pesar de que generalmente se vincula al mundo del arte, se trata de una sensación universal.

Obra de Pablo Picasso
FOTO: Pablo Picasso ampliar

Ya sé, quizá no es el mismo proceso, pero todos hemos estado en un callejón sin salida con la ansiedad de una decisión, con una situación con la cual no sabemos como lidiar y con la falta de una solución creativa a un problema. 

Lo que pasa es que a veces se nos apaga la llamita.

Hace poco leí el extracto de un libro sobre el proceso creativo. El autor Jonah Lehrer, especialista en temas de neurociencia, señalaba que a menudo olvidamos que antes de encontrar la solución nos enfrentamos a esa búsqueda de la idea. Lehrer detalla: “Cuando contamos a otros nuestras historias creativas, tendemos a dejar de lado esta fase del proceso creativo. Nos negamos a mencionar aquellos días cuando queríamos renunciar, cuando creíamos que nuestros problemas eran imposibles de resolver. En cambio, nos vamos directo a los avances”.

Podríamos decir que la frustración, que antecede a la respuesta, es igual de importante que el resultado. Cuando la parte más racional de nuestro cerebro no logra dar con la respuesta, le toca a la creatividad tomar las riendas. 

Precisamente hay una parte del cerebro que se relaciona con el arte y la capacidad de crear. Se podría decir que en todos somos artistas de alguna manera pues podemos aprovecharel arte de usar esa frustración como el trampolín para las ideas. Hacer asociaciones y ver posibilidades de formas que no están a la vista es la tarea de nuestra creatividad, del lado derecho de nuestro cerebro. 

Neil Gaiman, un autor de ficción que admiro, durante un discurso de graduación que impartía en la Universidad de las Artes de Philadelphia dio un mensaje que se relaciona con este tema. Gaiman señalaba que la vida a veces era difícil y las cosas salían mal a menudo pero que cuando eso ocurría, la solución era hacer arte, preferiblemente algo bueno. 

Aunque él se dirigía a los jóvenes profesionales que se graduaban en aquella ocasión, me atrevo a decir que sus palabras aplican para cualquiera. La frustración podría ser el mejor momento para buscar ideas, las situaciones difíciles podrían ser la oportunidad para encontrar soluciones y para usar la zona de nuestro cerebro donde se encuentra creatividad. Usemos la frustración como el motor de la innovación.

PUBLICADO: 27 de Mayo, 2014 AUTOR:

El gato azul de Warhol

Por Eunice Báez

Una pintura, una canción, una escena en la pantalla. Nuestro entorno está lleno de manifestaciones artísticas y culturales que a veces se nos pasan desapercibidas. Este espacio se aleja de los elevados acercamientos teóricos para aterrizar en las emociones. Como un gato curioso, este blog se acerca al arte para tocarlo desde las sensaciones.