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Acoso que nos inventamos

"He leído de mujeres que denuncian acoso callejero, piropos y vulgaridades y yo sospecho que nunca han sufrido tales situaciones".

Eso decía un tuit que se comenzó a compartir ayer por la noche, por desafortunado.

¿ES EN SERIO?

¡Qué lindo inventarme que me dijeron una vulgaridad en el oído o mentir sobre el que se masturbo a la par mía en el bus!

Ante las críticas de mujeres y hombres indignados por poner en duda el acoso sexual que burbujea en nuestras calles, el autor del posteo, Boris Alonso (@3U22) -que en algún momento fue "famoso" por un personaje ficticio llamado Oldemarsh de Tierra Blanca- declaró que se refería a casos particulares de dos mujeres, que él sospechaba que se inventaban las historias de acoso que les sucedían.

Hoy se disculpó por medio de un video.

Personalmente, le reconozco las agallas para disculparse públicamente, pero hubo dos puntos con los que difiero:

1. Dijo que se disculpaba con todas aquellas mujeres que se ofendieron. Me parece que, si se da una disculpa, lo mejor que puede hacer es no seguirle achacando la culpa a las víctimas: "las mujeres que se ofendieron".

2. Y aseguró que lo entiende porque tiene hermanas, novia y cuñadas que lo han sufrido.

El acoso no debe repudiarse porque usted tiene familia a la que le ha pasado. Es repudiable porque LE PASA A LAS PERSONAS. PUNTO.

No. No creo que usted lo entienda. Usted lo ha presenciado, que es diferente. Pero no tiene idea de lo que significa pensar cómo vestirse "para que a una le griten menos vulgaridades", privarse de salir de la casa cuando ya oscureció por miedo a que comprar una caja de leche en la pulpe signifique que te violen en un charral o devolverse porque se le olvidó el pantalón que se va a poner en la noche para no tener que andar en los shorts que se puso para aguantar el calor de la mañana.

Aquí es importante una cosa: los hombres tienen que entender que, solo por nacer hombres, tienen una posición de privilegio. Para sensibilizarse ante el acoso hacia las mujeres, deben tener la humildad de aceptar que no lo entienden. Es así de simple.

Enfocarse en decir que las mujeres - sea una o dos o todas- están mintiendo al denunciar una situación de acoso de la que fueron víctimas nos deslegitima y hace que las que tienen miedo de hablar, tengan aún más miedo y se queden calladas por temor a ser llamadas mentirosas.

Envidio a los hombres que pueden caminar por una calle sin miedo a que les agarren las nalgas, pueden correr sin camisa y en short sin tener que taparse las vulgaridades con audífonos. Pueden ponerse cualquier ropa y ser respetados. Nosotras no. Solo por ser mujeres. Aunque seamos gordas, flacas, altas, bajas, feas, bonitas... Siempre habrá alguien pensando en tocarnos y violentarnos.

Obvio, si vamos acompañadas de un hombre ya se calman, porque "ya tenemos dueño".

¿Por qué comenzó el alboroto en Twitter?

Todo comenzó porque, en redes sociales, una excompañera de la U comenzó a preguntar qué cosas hacemos las mujeres cuando nos toca caminar solas, especialmente por la noche.

Una forma de crear sororidad y protegernos entre nosotras. ¡Gracias por siempre ser propulsora!

Tuvo docenas de respuestas, docenas de historias con las que absolutamente todas las mujeres nos sentiríamos identificadas: caminar con las llaves en mano a modo de manopla, ponernos ropa floja para que no nos vean mucho, portar un teaser o un gas pimienta, andar con una gran sombrilla en la mano, siempre lista para ser usada a modo de bate, o adoptar "caminado hombruno" para que nos vean tan masculinas que no nos quieran "piropear".

Yo me alegré, porque me sentí comprendida, apoyada, acuerpada. Pero también quise llorar porque, ¡qué mierda esta sociedad!

Parece mentira, pero creo que los hombres nunca podrán tener una idea real de lo que significa ser mujer y andar con miedo siempre. En serio siempre.

Me llamó la atención el comentario de una chica que decía que siempre que veía una silueta masculina, automáticamente tenía miedo. Sin importar si se trataba de un señor mayor, un adulto o un chiquillo. ¡Es tan cierto!

Y no es que todos los hombres sean acosadores... Es que en la calle hay tantos y pasa tan seguido que es como un mecanismo de defensa que nos creamos.

Lo peor es que nos educaron para creer que es NUESTRA culpa. Por vestir así, por provocar, por andar "buscando el peligro". Chicas: NUNCA es nuestra culpa.

Yo creo que hay que aprovechar que en las redes se está hablando de esto, que el tema otra vez está "de moda", para que los hombres que nos rodean sean solidarios, para que tengan un noción -por pequeña que sea- de lo que una siente cuando un mae se masturba en el bus mientras nos ve. Me ha pasado, conozco a muchas a las que les ocurrió. Creanme, no se lo deseo a nadie, nunca.

Les dejo una recopilacón de tuits con historias de acoso reales que compartieron los usuarios. El recuento lo hizo el tuitero Óscar Solano (@osolano07). En serio espero que a los hombres que lean esto, les mueva algo por dentro y entiendan que nos rodeamos de machismo y convivimos con estas cosas todos los días. Compartamos experiencias, creemos conciencia, hagamos algo.

PUBLICADO: 21 de Febrero, 2017 AUTOR:

Fuera de contorno

Por Cristina Mora Jiliuta

Un blog que se sale de las líneas para opinar sobre género y derechos humanos. En este espacio, las fronteras de lo informativo están desdibujadas y opinamos sin límites y de manera analítica, sobre los derechos de las mujeres y la falta de ellos.  Procuraremos también salir del contorno geográfico y visitar a mujeres que viven en territorios remotos y tengan historias de éxito que deseen compartir.