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Los hombres nos están congelando en las oficinas, literalmente

Puede que aún estemos en verano, pero en las oficinas el ítem de moda para las mujeres no es precísamente una blusita fresca o un vestido: es una cobija.

Cada vez es más frecuente ver a las mujeres que trabajan todo el día en oficinas, enroscadas en pequeñas cobijas, envueltas en grandes suéteres o escucharlas quejarse del frío. Yo lo he hecho. Imagino que ustedes también.

A veces, en la redacción, me siento así:

Así que no, el título de esta entrada del blog no es una metáfora sobre cómo los hombres nos "congelan" las posibilidades de ascender en nuestra carrera laboral por el hecho de ser mujeres. Aunque eso también... Pero es tema para otro día.

Esta vez hablo de que nos están congelando literalmente. Un estudio demuestra que el control del aire acondicionado (también) está en poder de los hombres.

Sí, las temperaturas de las oficinas están diseñadas para los hombres. Por eso, ellos pueden estar en camisa de manga corta y nosotras cobijadas en un mismo espacio.

Un estudio confirma que las temperaturas corporales de las mujeres son mucho más bajas que los estándares que se usan para setear los niveles de los aires acondicionados. Esto hace que nosotras nos sintamos más propensas a estar incómodamente congeladas.

Este estudio se publicó por Nature Climate Change y, aunque se basa en una muestra pequeña, de 16 mujeres, sí replica hallazgos anteriores. Encontró que el estándar de la tasa metabólica que se usa para las temperaturas de las oficinas es 35% más alta que la tasa metabólica promedio de las mujeres.

Otro estudio muestra que las mujeres se sienten cómodas con temperaturas de unos 25 grados centígrados, mientras los hombres están cómodos con 22 grados. En Estados Unidos, por ejemplo, el gobierno estadounidense recomienda que las temperaturas estén entre 19 y 23 grados centígrados en las oficinas. 

Se dio a conocer que en los años 60, los científicos y reguladores establecieron que la temperatura en espacios de trabajo se basó en la tasa metabólica de un hombre de 40 años que pesa cerca de 70 kilos. Las mujeres tendemos a tasas metabólicas más bajas. Por supuesto, eso no se consideró y las temperaturas se mantienen así desde entonces. Esto no nos permite estar cómodas con la cantidad de frío de las oficinas.

Acabar con este estándar de temperatura tiene más beneficios: ajustar las temperaturas de los aires acondicionados a niveles donde las mujeres puedan estar más cómodas puede ayudar a bajar las emisión de dióxido de carbono. Hasta un 30% de estas emisiones pueden venir de los aires acondicionados.

Lo del aire acondicionado puede resultarles a muchos una pequeñez. Pero es una forma más -solapada quizá- de opresión para la mujer en el lugar de trabajo. No nos sentimos cómodas con algo tan básico como la temperatura y eso puede afectar el desempeño y desenvolvimiento y, a la larga, el crecimiento profesional.

Llámenme exagerada, pero quítenme la cobija y me dan una temperatura decente.

PUBLICADO: 28 de Marzo, 2017 AUTOR:

Fuera de contorno

Por Cristina Mora Jiliuta

Un blog que se sale de las líneas para opinar sobre género y derechos humanos. En este espacio, las fronteras de lo informativo están desdibujadas y opinamos sin límites y de manera analítica, sobre los derechos de las mujeres y la falta de ellos.  Procuraremos también salir del contorno geográfico y visitar a mujeres que viven en territorios remotos y tengan historias de éxito que deseen compartir.