Roberto Guerrero habla sobre su exposición Vergüenza ajena. Ante él estamos Fernando Chaves Espinach y yo, los dos periodistas. Yo, una mujer heterosexual, y él, un hombre homosexual, quienes, desde nuestra óptica, nos acercamos a esa discusión sobre lo "masculino", lo "macho", lo "heteronormativo".

Melissa: "¿Por qué sos tan loca?", pregunta una de las paredes del Museo de Arte y Diseño contemporáneo que expone la muestra Vergüenza ajena del costarricense Roberto Guerrero. La frase, formada con cuchillos de cocina clavados en una pared evoca a la violencia desde la primera mirada. Durante cerca de 15 años, este artista ha hecho algo más que contestar ese cuestionamiento: ha roto deliberadamente con los estereotipos de lo que se considera masculino y normativo; desde su propia experiencia, ha discutido sobre lo que implica la homosexualidad en una sociedad que violenta el derecho de la sociedad sexualmente diversa a ser.

Roberto Guerrero.
Roberto Guerrero.
Jeffrey Zamora.

Fernando: Hay un primer nivel de lectura que es casi como un chiste lo cual no está mal porque no se agota. Como todo buen chiste revela una estructura social. Puede ser una golpe, como ¿porque sos tan loca? en cuchillos pero si seguís entrando te das cuenta que son cuchillos de cocina y luego se puede notar que la obra es bellísima por el reflejo de la luz, y hay algo dual entre lo bello, lo horrible. Esta dialoga con otras piezas, como el autorretrato en la espalda de él, también penetrada por cuchillos. Es posible seguir haciendo asociaciones y nunca como ahora, que Roberto hace una retrospectiva de tantos años, había quedado tan claro esa fuerza que tiene el trabajo.

El museo recoge una retrospectiva de su obra que reúne fotografía, video, collage e instalaciones, y estará abierta hasta el 5 de septiembre. Los temas de sus obras surgieron poco después de iniciarse en la docencia y la investigación académica. Allí cuando inevitablemente se encontró con los discursos de la teoría queer y el constructivismo social.

"De la gran variedad de discursos de la teoría queer que se complementan, se contestan, se contradicen, se apoyan, me gustó mucho todo lo relacionado con la construcción de la vergüenza gay desde la heteronormatividad y como esta es impuesta. Tal vez como yo sufrí bullying —desde antes que existiera la categoría— por representar un tipo de masculinidad más femenina, fue muy interesante encontrar y revisar mi propios procesos a la luz de esos planteamientos filosóficos y sociológicos", nos cuenta el artista el día previo a la inauguración de su muestra. Roberto muestra, en esa primera sección, una serie de fotografías donde se evidencia la conflictividad, la pasión, el autocastigo y la autoaceptación. Elementos de la iconografía religiosa refuerzan el sentido de esas imágenes de un ángel caído y en proceso de expiación de sus pecados. "De repente en estas obras que se supone que yo expresaba el tema de la pasión ahora yo las leo desde otra perspectiva, las leo como una espacio de penitencia, como una lucha con uno mismo", señala Guerrero.

Fernando: Es muy difícil que la obra de Roberto deje a alguien indiferente, si el espectador realmente abre la mirada la la cantidad de referencias a la cultura pop, a los chistes, a dichos, a colores, a texturas a objetos que él incluye dentro de la exposición, como la iconografía religiosa, como los mismo muebles de casa de barrio del sur (de San José), como los colores escandalosos, la escarcha la pompa, las divas del cine...

Melissa: Mi interés se centra en obras que se encuentran al otro lado de la muestra. Por ejemplo, las portadas falsas de revistas, con guerrilleros o jugadores de fútbol que miran con sensualidad a la cámara; o en los objetos "masculinos" que son feminizados con brillos y lentejuelas. Piezas que no solo cuestionan lo gay sino también lo femenino. Si un taco de fútbol delicado causa risa y demuestra lo absurdo de aquellos que define a lo masculino, ¿no cuestiona también lo que se considera tradicionalmente femenino? Es allí donde se hace innegable el machismo y la homofobia inherente al término "loca".

Obra de Roberto Guerrero.
Obra de Roberto Guerrero.
Jeffrey Zamora.

Poco antes de terminar, Fernando le pregunta a Guerrero sobre su definición personal para el término loca: "Para mí es una construcción de la violencia y de la intolerancia", contesta Roberto.

—¿Y cómo te sentís vos con la palabra puesto que la apropiás y lo usás?— indaga Fernando.

—Es un diálogo un poco ambiguo. Por un lado es una forma de violencia pero, por otro lado, muy desde el discurso queer, es como las imágenes de la contrarreforma: sino quieren verlas, vean más. No querían ver una loca, pues hagamos a la loca más loca. Es una forma de visibilización.

Melissa: "Porque me da la gana", dice una de las paredes del otro lado de la muestra. La respuesta está formada con flores de plástico, un elemento irónico, juguetón y hasta gracioso que recorre toda la obra de Guerrero. Un chiste de muchos sentidos que él se atrevió a contar en Centroamérica cuando muchos otros se dedicaban a otros temas. Un chiste que nos compete a todos.

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