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El viaje del chef

Burnt, con Bradley Cooper
FOTO: Cartel promocional de la película Burnt ampliar

En estos días se estrenó en el país Burnt (Una buena receta, la titularon aquí), protagonizada por Bradley Cooper y Sienna Miller. Hace unos cuantos meses fue el turno de Chef. Jon Favreau y Sofía Vergara además de Dustin Hoffman, Scarlett Johansson y Robert Downey Jr., forman parte del enjambre de estrellas que aparecen en el filme.

Antes de eso, en el 2014, debutó en las pantallas del mundo The Hundred-Foot Journey, una fresca película con Hellen Mirren, Charlotte Le Bon, Manish Dayal y Om Puri. Y anterior a esta, Comme un chef, con el rudo Jean Reno y Michaël Youn vino a divertirnos con su mise en place.

Todas estas películas tienen un entramado en común: es el viaje personal del cocinero hacia: 1) la redención. 2) el crecimiento.

La redención del chef es luego de haberse portado mal. Luego de tocar las estrellas (Michelin), se precipitan a los fuegos del vicio y la perdición (no de los fogones), para desaparecer entre los humos de los tabacos y otros hábitos menos presentables. La redención también se da cuando el cocinero ha agotado su creatividad y parte en la búsqueda de nuevas ideas para renovar su menú.

El viaje del crecimiento es cuando el chef en ciernes se encuentra con su destino y empieza a caminar hacia el firmamento de los magnánimos sabores y las estrellas (sí, Michelin).

Ahí se acaba la creatividad de los libretistas. Adornos más, adornos menos, estas películas son iguales. ¿Vale la pena verlas? Si se quiere entretener un rato, ver tendencias en la presentación de platos, espiar cómo es una cocina profesional, divertirse, y pasarla bien, sin mucho drama, sí. A mí me gusta verlas por las razones anteriores. No es cine para ir a reflexionar acerca de los dramas de la humanidad. No.

En Burnt, el protagonista es un chef que se exilió de Europa luego de ganar dos estrellas Michelin y perderse en el vicio. Regresa luego a buscar de nuevo el éxito y la tercera gala.

Un viaje de 10 metros, trata de un joven cocinero indú que enfrenta el doble reto de cocinar para ayudar a sacar adelante a su familia recién mudada a Francia en su nuevo restaurante y sacar del aburrimiento a la cocina francesa con su creatividad.

En Chef, Favreau perdió el rumbo de su vida. Se enfrenta con el dueño del restaurante y emprende un viaje en un foodtruck con su hijo. Es una historia con final feliz gracias al emparedado cubano.

Por su parte, Jean Reno deja los golpes de nuevo para protagonizar una comedia sabrosona. Se trata de un chef de la vieja guardia que ha perdido la inspiración, incapaz de reaccionar y ponerse al día con las nuevas corrientes, principalmente la de la cocina molecular, donde los españoles imponen la tendencia. Un cocinero aficionado lo ayudará a encontrar el camino de regreso al olimpo gastronómico (que queda en Francia, por supuesto).

Si usted de los que pasa horas viendo The Food Channel, compra revistas y libros de gastronomía, estas películas lo mantendrán entretenido. Si no, deles una oportunidad, de repente termina comprando revistas y libros de cocina y viendo programas de cocina.

Santa cuchara

Por José Alberto Gatgens

Este blog es un viaje personal –que deseo compartir– por el mundo de la comida, la cocina, la gastronomía, y todo esa amplia tesitura que supone el disfrute con que podemos halagar los sentidos, propios y ajenos. Intenta, al mismo tiempo, un juego amatorio entre el periodismo y la gastronomía, dos de mis amantes fieles, con las cuales me gustaría convivir en un escandaloso concubinato.

Escribir para comer, comer para escribir. Eso aún está por verse. Por mientras, comeré, cocinaré y compartiré mientras escribo.