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La dignidad humana es una sola y tiene muchos colores

Hoy es el Día Nacional contra la homofobia, la lesbofobia y la transfobia y las nuevas autoridades de Gobierno marca su hoja de ruta con respecto a los derechos humanos de toda la ciudadanía.

A estas alturas del desarrollo de la humanidad, de las ciencias, de las artes, del pensamiento, de las economías y de todo lo que significa vivir en este planeta, ya deberíamos olvidarnos de clasificar a la gente por el sexo que “aparenta”.

En Costa Rica se celebró la diversidad
En Costa Rica se celebró la diversidad FOTO: Shutterstock ampliar


¿No le ha pasado a usted que, a veces, conoce a una persona y se engancha de ella por la buena vibra que le genera y la empatía que le inspira?

Los seres humanos nos enamoramos de la gente y deberíamos dejar de observar qué ropaje tienen y enganchar con esas personas sin prejuicios ni tabúes. Somos esencialmente humanos en una sociedad metida en los rígidos patrones de la heterosexualidad que marca como norma, para todas y todos, que lo “normal” y “divinamente aceptado” es el amor entre un hombre y una mujer.

¡Nada más lejano de la realidad! El espectro sexual humano es amplísimo y no aceptarlo como tal, provoca perversas degeneraciones de la conducta humana como la pornografía, la pedofilia, la zoofilia y cuanta vejación hay alrededor del sexo mal encaminado y mal entendido.

No podemos seguir clasificando a las personas, a las otras y otros con categorías universales y fijas, como si fuéramos gemelas y gemelos.

Dejemos de clasificar a las personas por su sexualidad, su color de piel, su condición de clase, por alguna de sus capacidades especiales.

El amor no tiene fronteras, ni colores determinados, ni prejuicios. Es amplio, es aceptar a las otras y los otros tal cual son –si es que así lo deseamos--, y no juzgarlos ni condenarlos.

Seguir sin aceptar a las personas sexualmente diversas y encasillarlas en categorías por prejuicios médicos, filosóficos o religiosos, es humanamente incorrecto y antisocial.

Por eso, el ejemplo marcado por instituciones como las universidades públicas, numerosas instituciones estatales y el Poder Ejecutivo, al izar hoy la bandera de las diversidades sexuales junto a la nacional, define y marca un norte de respeto profundo y sincero respeto a los derechos de todas las personas que compartimos este mismo cielo y este mismo pedazo de tierra.

La homofobia, la lesbofobia y la transfobia es el conjunto de creencias, opiniones, actitudes y comportamientos de agresión, odio, desprecio, ridiculización y otras formas vinculadas con la discriminación y que se producen contra las personas gay, lesbianas, bisexuales, trans e intersexuales.

Para aprender a develar las sutiles y crueles formas de discriminación e intolerancia a la que recurrimos los seres humanos contra otras y otros de sexualidades diferentes, les recomiendo ver los spots del Centro de Investigaciones y Promoción para América Central de Derechos Humanos ( CIPAC), presentados hoy en una actividad organizada por el Tribunal Supremo de Elecciones, otra de las instituciones declarada libre de discriminación.


PUBLICADO: 16 de Mayo, 2014 AUTOR:

Vuelta de hoja

Por Thais Aguilar

Para explicar cómo funciona y para qué sirve la perspectiva de género en la vida cotidiana... Es muuucho más que hablar de “los” y “las”, les aseguro que se sorprenderán al darle vuelta a la hoja y aprender a mirar con otros ojos...