Consejos para escoger la música de su boda

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La elección del repertorio musical para una boda tiene mucha importancia, pues logra recrear momentos vividos y el ambiente que se desea junto con otros elementos esenciales como la decoración.

El gusto de los novios impera, pero para ir a la segura estos deben estar abiertos a las sugerencias, ya sea de amigos y familiares sobre lo que está de moda o de los profesionales que se podrían contratar. Una vez que la pareja decida casarse deben tener presente que la música debe anotarse como los primeros servicios a definir.

Los expertos recomiendan reservar con seis meses de anticipación como mínimo y si se trata de una boda en meses festivos como noviembre y diciembre es mejor con un año de anticipación. Según Luis Alfredo Sánchez, de Crise Ensambles Instrumentales, lo primero que debe hacer la pareja al abordar el tema de la música para la boda es determinar los tiempos o partes que conformarán la actividad.

La organización de la ceremonia se hace tomando en la preferencia de los novios, y especialmente su presupuesto. Sin embargo, por lo general las etapas de una boda en los que se requiere música son: ceremonia, cóctel, cena y, por supuesto, en el baile.

Durante la ceremonia religiosa o civil, el fondo musical se convierte en un acompañante incluso desde el tiempo de espera de los invitados y para los momentos claves como la entrada y salida de la novia, destaca Esteban Elizondo conocido como DJ Esteban.

Añade que para ese momento es frecuente también la contratación de violinistas o similares, pues se requiere un tipo de música que invite a la relajación y emotividad.

Si se trata de un matrimonio religioso es necesario mantener coordinación estrecha con el sacerdote, pues ya existe una guía establecida y no se pueden suprimir algunas canciones como el Credo y el Gloria, resalta Rebeka Arce, organizadora de eventos de Bodas & Eventos de Ensueño.

El encargado de la música debe saber que también se deben respetar los protocolos religiosos, pues en diversas ocasiones del año no se pueden tocar algunas piezas en las iglesias, por ejemplo el Gloria durante la Semana Santa. Se aconseja a los novios también contar con música de fondo en la sesión de fotos, que por lo general se realiza justo después de la ceremonia de unión.

En la pista

El primer baile como esposos es uno de los recuerdos que dejará huella no solo en la pareja sino también entre los invitados. Debe ser una pieza especial para ambos, no hay nada escrito al respecto, y las opiniones de terceros no deben importar. Está en los novios si desean bailar una balada o algo más arriesgado. Tan solo deben procurar de que sea una versión corta para que la atención no decaiga, lo que significa que la canción no se extienda más de dos minutos.

Entre las canciones más solicitadas para ese primer baile se encuentran: All of Me de John Legend y Thinking Out Loud de Ed Sheeran. Los bailes coreográficos se han convertido también una alternativa más para que los nuevos esposos se presenten ante los amigos y familiares.

En este caso, se recomienda a la pareja usar una grabación, no pedirle al grupo musical que toque. Esto porque facilita los ensayos y el día de la boda escucharán exactamente lo que ensayaron. Asimismo deben tomar en cuenta el vestido de la novia a la hora de hacer la coreografía, pues con algunos trajes se puede ver limitada la movilidad.

"Todo depende de lo que desea la pareja. En algunos casos empiezan con una balada, pasan a una bachata y finalizan con música electrónica. En otros casos se integran a la pista damas de honor o invitados clave lo que inyecta diversión y sorpresa al baile", dice DJ Esteban.

Agrega que siempre es importante la coordinación con el encargado de la música para contar con su asesoría para mezclar las canciones y poder ensayar los bailarines con anticipación.

Viva la fiesta

Una vez que se hace el brindis, la ceremonia del queque y el primer baile como esposos se da paso a la música bailable. Luego hay un espacio para que se sirva el plato fuerte a los presentes. En ese momento, se sugiere música de fondo, preferiblemente no bailable.

Siguiendo el protocolo tradicional se da paso a dos de los momentos más divertidos de la boda: lanzar el bouquet a las amigas solteras y cuando el novio le quita la liga a su esposa debajo del vestido, en señal de buena suerte. En algunos, matrimonios ambas actividades se puedan realizar después de servir el plato fuerte.

Seguido viene el bailongo. Al principio suele iniciar con música para bailar suelto y de esa manera lograr que se integre la mayor cantidad de invitados.

El set de música bailable se divide en dos partes: el primero, antes de la cena (si fuera de noche) por lo menos una hora y media continua y el segundo pico puede presentarse tras el plato principal aunque todo dependerá del acuerdo previo con los nuevos esposos.

Los novios que contraten carnaval deben saber que aparece en escena en el segundo pico bailable. Reggaeton, soca, salsa, merengue son algunas de las opciones para lograr que la gente no quiera volver a sus asientos. Eso sí, no se aconseja mantener un solo ritmo durante más de 15 minutos. Es importante, tener un repertorio de canciones lo suficientemente amplio como para que todo el mundo pueda disfrutar.

Es necesario contemplar que la música puede extenderse una hora más de lo establecido, lo que significa que deben extenderse los servicios de bebidas y comida. Al final, el famoso sarpe, la última canción, será el encargado de despedir con mucho ritmo a los nuevos esposos.

Fuentes: Rebeka Arce, organizadora de eventos de Bodas & Eventos de Ensueño (tel.:8555-7411); Esteban Elizondo, DJ (info@djestebancr.com)y Luis Alfredo Sánchez, de Crise Ensambles Instrumentales (tel.: 8350-9972).

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