Meditar mientras se corre puede aliviar el estrés y prevenir lesiones

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Practicar meditación mientras se corre es una oportunidad para estar consciente del presente, de sentir lo que sea que el cuerpo esté sintiendo: cansancio, tensión en los músculos o el simple acto de los pies tocando el suelo.

"El correr es un ejercicio interesante porque es difícil. La mayoría de los corredores, al principio o en un momento de la práctica ya no quieren seguir o ponen un poco de resistencia", dice John Seex, corredor y profesor de una comunidad mundial budista llamada Shambhala.

Desde hace un año, Seex practica la meditación mientras corre, y en su natal Londres quiere organizar un fin de semana para que quienes realizan meditación puedan aprender a correr con atención plena.

"Mi experiencia es que cuando pienso demasiado, por ejemplo, me digo a mí mismo 'quiero parar' o 'está difícil, falta mucho', es más difícil. Así que he tratado de traer la meditación al correr", cuenta Seex.

Se trata de sincronizar la mente con el cuerpo, según explica, lo que asegura puede tener múltiples beneficios para la salud, como reducir el estrés y prevenir lesiones.

Otros estudios también han hablado sobre cómo ejercitarse con conciencia plena trae múltiples beneficios y puede evitar lesiones.

Correr a la orilla del mar aumenta la resistencia y dificultad del ejercicio
FOTO: Osvaldo Quesada ampliar
 

Paso a paso

Entre los primeros pasos para iniciarse en esta práctica, según el libro Correr con la mente de meditación" de Sakyong Mipham, líder de esta comunidad, está empezar el calentamiento poniendo atención al cuerpo: a las piernas, los dedos, las caderas, la espalda.

"Relájate. Trae tu mente al momento presente. Siente lo que sientes: si estás cansado, si estás emocionado, no importa. Solo siéntelo", dice el líder, en un audio disponible en su página web.

Poner atención al momento en que el pie toca el suelo o sentir la base del primer dedo del pie posarse en el pavimento, puede ser una buena forma de empezar, sugiere Seex.

Además, es importante poner atención a la rotación que hace el pie hacia el interior. Si el giro hacia el interior del tobillo se da en exceso, la pierna se tuerce y puede producir lesiones.

Los brazos también pueden ser un foco de atención. "Yo siempre corría haciendo movimientos circulares con ellos y esto me causaba dolor en las caderas. Aprendí que se tienen que mover los brazos hacia adelante y hacia atrás en línea recta, como si se estuviera marchando o si se tratara de sacar algo del bolsillo trasero", dice el profesor.

La respiración puede ser un ancla importante para meditar durante el ejercicio, cuenta Claudio Araya, profesor de "Mindfulness" de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez.

También es posible concentrarse en las pulsaciones y sentir el dolor o la tensión de los músculos.

"Hacer deporte es una oportunidad privilegiada para estar atento a lo que pasa con el cuerpo", opina Araya, y admite que la actitud de estar en atención plena o de vivir el presente, incrementa los niveles de bienestar y disminuye la ansiedad y el estrés.

“Cuando se practica deporte en el gimnasio, lo común es ver televisión y una mayoría de quienes trotan al aire libre optan por oír música, como una forma de distraerse. El cuerpo está moviéndose, pero la mente está en otro lado. Es como una disociación. Con la práctica de Mindfulness, se trae la mente al cuerpo y se está en el momento presente", explica Claudio Araya, profesor de la U.

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