El ejercicio aeróbico de resistencia pone en forma sus músculos, sus neuronas y las conexiones entre ambos

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El ejercicio de resistencia aeróbica no sólo cambia el estado y la condición física de los músculos, sino que también mejora las conexiones de las neuronas con las fibras musculares.

Así lo afirma un estudio de la Universidad de Basilea publicado en la revista Nature .

Investigaciones previas habían demostrado que la proteína PGC1α es la responsable de las adaptaciones que hacen los músculos para responder a las demandas cambiantes producto del ejercicio que se realiza con frecuencia.

Por eso, explican en el sitio de la universidad, cuando el músculo está inactivo, se ha visto una baja concentración de PGC1α pero cuando se desafía al músculo, el nivel de PGC1α aumenta.

Se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada para mantener una buena salud cardiaca, aeróbicos
Se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada para mantener una buena salud cardiaca FOTO: ampliar

El hallazgo de estos científicos fue que esta proteína no solo regula los genes que logran que los músculos cambien y se adapten para que sean capaces de cumplir con las condiciones cada vez más exigentes, como el levantar más peso o correr más rápido, sino que también mejora las conexiones nerviosas sinápticas en los músculos.

“La salud de la sinapsis (que es donde ocurre la conexión de la neurona con la fibra muscular) mejora y el reclutamiento neuromuscular se adapta para cumplir con la requisitos del músculo”, aseguran.

El descubrimiento, que fue totalmente inesperado, llevará a los investigadores ahora a determinar cómo se puede aplicar el hallazgo en el tratamiento de trastornos musculares, en enfermedades tales como la pérdida de masa muscular y la esclerosis lateral amiotrófica (ALS).

"En los pacientes, cuyos músculos debido a su enfermedad son demasiado débiles para moverse por su cuenta, un aumento en los niveles de PGC1α podría fortalecer los músculos y los nervios hasta que los pacientes puedan moverse lo suficiente como para, finalmente, hacer un poco de terapia física y mejorar aún más su movilidad", detalla Christoph Handschin, autor principal del estudio.