Gimnasia danesa, diversión como filosofía

  • Conversemos

  •  

Ana Isabel Alvarado hizo gimnasia de los cuatro a los siete años, y la abandonó por el resto de su vida hasta que, una vez, se dio cuenta de que podía retomarla aunque ya fuera una adulta de 19. Antes se sentía frustrada o demasiado vieja para volver a apasionarse por un deporte tan juvenil. “Cuando me di cuenta de que podía hacerlo de nuevo, se me iluminó la cara”.

¿Por qué una mujer adulta no podría hacer gimnasia? La consigna de Tempos, gimnasio en el que se entrena Ana Isabel, es entender el deporte como una práctica para todos y no solo para los cuerpos más privilegiados/delgados/flexibles/jóvenes.

Los aparatos como las barras y las vigas no se utilizan en la gimnasia danesa. Sí se utiliza el trampolín y una lona gruesa de piso, llamada tumbling o airtrack
Los aparatos como las barras y las vigas no se utilizan en la gimnasia danesa. Sí se utiliza el trampolín y una lona gruesa de piso, llamada tumbling o airtrack FOTO: Gabriela Tellez ampliar

Esa es la idea de la gimnasia danesa en Costa Rica, explica la fundadora de Tempos,  Maja Thormar. Que la gente disfrute y se divierta mientras su cuerpo desarrolla flexibilidad, destreza y fuerza. Esas habilidades le serán útiles para ir mejorando en sus acrobacias, pero sobre todo para que su cotidianidad sea más llevadera, que su cuerpo sea capaz de llevar a cabo las tareas diarias con éxito y sin dolor.

En un garaje acondicionado para la práctica, Ana Isabel inicia la rutina de lunes. Son las 5:30 p. m. y le da instrucciones a un grupo de niñas. Ana I. Es profesora y alumna. Hace un año, se fue a formar en gimnasia danesa a Dinamarca con una beca otorgada por la escuela Ollerup a Tempos.

A las 6:30 p. m. inicia la clase para adultos hombres y mujeres. El grupo empieza con un calentamiento de baile coreográfico, continúa con acondicionamiento físico por circuitos y termina con una rutina de acrobacias en piso y minitrampolín. Pero eso varía con cada sesión. “Nunca te vas a encontrar una clase igual a la otra, siempre estamos innovando para motivar a los alumnos”, explica Maja.

“En la gimnasia danesa, uno busca la perfección, pero disfrutando de esa búsqueda”. Maja.
“En la gimnasia danesa, uno busca la perfección, pero disfrutando de esa búsqueda”. Maja. FOTO: Gabriela Tellez ampliar


Ella y Jorge Sánchez, su pareja, fundaron Tempos hace cinco años, con muy pocos recursos. Jorge estuvo en Dinamarca, recibiendo clases en Ollerup, y cuando volvió, pensó que debía devolverle un poco a su país de lo que había aprendido allá. Ahora tienen una casa para recibir voluntarios de Dinamarca que hacen presentaciones en conjunto con los alumnos de la escuela costarricense o que dan clases en Costa Rica para esparcir el conocimiento.

Un deporte inclusivo

Cualquier persona puede practicar gimnasia danesa en Costa Rica. En el gimnasio hay grupos para adultas mayores, pero también para niñas muy pequeñas.

En algunas clases se incluye a personas de todas las edades para que compartan. Si la base para participar en un curso son los diez años, se parte de esa edad, pero no hay límite de ahí para arriba.

"Si usted no disfruta de “pegar brincos”, también tiene opción: la gimnasia danesa tiene un fuerte componente rítmico. Por eso, Maja creó un curso para mujeres mayores de 20 que se enfoca solo en el baile. "

“Este no es un deporte de alto rendimiento en el que se compita para ganar una medalla. Muchas veces la gente se estresa por no dar la talla en la gimnasia olímpica. Aquí no van a sentir eso, van a disfrutar”, dice José. Además, no es una práctica cara: la mensualidad va desde los 9 mil colones y no excede los 15 mil. La mayoría de recursos se reinvierten en el mantenimiento del local, las presentaciones o los materiales.

Quizás por esa inclusión y esa tranquilidad es que Ana Isabel percibe los beneficios de la práctica en sus alumnas, pero también en su propio cuerpo. “He visto que a todos nos hace muchísima falta jugar aunque no nos damos cuenta. Y eso es hermoso, poder jugar “la anda” con 24 o 60 años, y descubrir que uno y que su cuerpo son capaces de cosas que no imaginaba, le abre las puertas a muchas posibilidades, como que uno se da cuenta que no tiene por qué limitarse, en la vida en general”.

¿Cómo se matricula?

Tel. (506) 2241-5260 / (506) 8874-6057
Dirección: Moravia, 50m al sur y 50m al oeste del Aserradero de Moravia.


PUBLICADO: 16 de Junio, 2014 AUTOR: