Consienta a su columna con yoga

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Más que a los músculos, el yoga fortalece al alma. Pero para lograrlo, todo su cuerpo debe estar en armonía con la columna vertebral. 

Yoga te plantea posturas que representan situaciones en la vida, para que aprendamos a tener balance”. Estas palabras son de Alejandro Maldonado, maestro mexicano del yoga que vino a Costa Rica para promocionar una marca de aceite y nosotras aprovechamos para aprender un par de lecciones sobre el yoga y la vida, que vienen siendo la misma cosa. 

Trabajo integral de mente, cuerpo y corazón”. Eso es yoga, según Maldonado. Es darse tiempo para usted misma, para ir hacia adentro, para conocerse. Y todo ello con los materiales que tenga a mano y según sus posibilidades corporales.  

Párese paralela a la silla, dé un paso grande y meta su pie debajo de la silla. Alargue todo su cuerpo, coloque la mano sobre la silla y la otra hacia el cielo. La postura ayuda a evitar y corregir desvíos de columna. Conscientemente, mande el oxígeno hacia esa área para recuperar el espacio entre la columna y la cintura: se ganan centímetros cuando estiramos esa área.
FOTO: Foto Jeannine Cordero ampliar

El cuerpo siempre trata de protegernos, y esa es su manera de protegernos de lesiones más graves. Tenemos que dedicar un tiempo para arreglarlo. El estrés puede llegar a complicar a todo el organismo. 

La meditación es importante para finalizar su periodo de ejercicios. Es una manera de decirle al cuerpo que usted está lista para tener un excelente día.
FOTO: Foto Jeannine Cordero ampliar

Claves: 

  • Todos tenemos cuerpo, genética e historia de vida distinta. Sería absurdo querer que todos nos viéramos igual en las posturas.
  • Entrar a la postura en la inhalación y cuando exhalo voy un poco más allá, por un milímetro más. 
  • La juventud está en nuestra columna: mantenerla fuerte y flexible ayudará a mejorar la actitud ante la vida. 
  • ¿Cuándo cedo más? Si lastima, ya está dando más de lo necesario. 
  • El yoga es como el lenguaje: mientras más se lea, más se amplía el vocabulario. Mientras más se explora el cuerpo, más músculos se pueden utilizar para las tareas diarias. 
  • El avance debe ser gradual.
"El verdadero secreto está en la exhalación: no hay manera de respirar profundo, si no se exhala profundo. No hay manera de que entre algo nuevo a la vida, si no sacamos lo viejo. "

Posturas:  Ver Galería de fotos. 

1. Siéntese a la orilla de la silla, con los pies separados a lo ancho de la cadera y los talones exactamente debajo de las rodillas. Coloque las manos atrás, sobre el asiento. Estire los codos hasta donde lo sienta bien. Inhale y vaya arqueando la columna poco a poco. Exhale y se queda donde llegó, vuelva a inhalar y va hacia arriba nuevamente. Levante siempre la barbilla y sienta cómo se estira la tráquea. (FOTO 1)

2. En la misma posición, extienda los brazos al frente. Coloque sus manos sobre los muslos. Arquee hacia el centro y sienta cómo respiran los omóplatos y los discos entre las vértebras. Cada vez que exhale, el ombligo va hacia adentro, como si quisiera tocar la columna. Repita pasos 1 y 2 durante cinco respiraciones profundas, constantes. (FOTO 2)

3. Párese paralela a la silla, dé un paso grande y meta su pie debajo de la silla. Alargue todo su cuerpo, coloque la mano sobre la silla y la otra hacia el cielo. La postura ayuda a evitar y corregir desvíos de columna. Conscientemente, mande el oxígeno hacia esa área para recuperar el espacio entre la columna y la cintura: se ganan centímetros cuando estiramos esa área. 

4. Coloque las dos manos sobre la silla, dé un paso largo hacia atrás, estire los codos y las rodillas y como si alguien la jalara de la cintura, déjese ir hacia atrás poco a poco, estirando todas las vértebras. Cinco respiraciones profundas. Es uno de los estiramientos más benéficos para la espalda. Así como entró con calma, salga con calma de la postura. 

5. Siéntese nuevamente a la orilla de la silla para hacer un par de torsiones. Cruce una pierna sobre la otra. Tome aire y exhalando, gire con las costillas hacia el lado de la pierna que tiene encima. Rote con las costillas y trate de ver detrás del hombro. Puede poner la mano detrás suyo, en el asiento. En el momento en que deja de respirar profundo es porque es suficiente, “como en la vida”, dice Alejandro. La respiración no es tan larga porque puede costar un poco de trabajo respirar, pero debe seguir respirando profundo. Es como si estuviera exprimiendo los órganos para soltarlos de las tensiones. 

6. Siempre sentada a la orilla de la silla, estire su espalda tratando de llevar las costillas hacia las rodillas, recuéstese sobre ellas y relaje su cabeza hacia el suelo. Con las manos, tome los tobillos o las patas de las sillas y tome cinco respiraciones completas. 

7. La meditación es importante para finalizar su periodo de ejercicios. Es una manera de decirle al cuerpo que usted está lista para tener un excelente día. 

Fuente: Alejandro Maldonado (facebook.com/yogalejandro). 



PUBLICADO: 09 de Enero, 2014 AUTOR: