Museo Penitenciario recopila 105 años de cruda historia costarricense

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Más de 105 años de historia de lo que fue la antigua Penitenciaría Central de San José se concentrarán en el nuevo proyecto Museo Penitenciario, del Centro Costarricense de Ciencia y Cultura (CCCC).

La propuesta desea contar, de forma clara y atractiva, toda la historia que encierra la antigua Penitenciaría desde sus inicios en 1910.

El edificio que hoy alberga el CCCC, ocupó desde 1910 hasta 1979 la Penitenciaría Central de San José. La cárcel funcionó por un periodo de casi 70 años y sobrevivió importantes cambios políticos, sociales y económicos que vivió la sociedad costarricense durante esa época.

Historia polémica

Durante su etapa de uso, se convirtió en uno de los centros penitenciarios más temidos del país debido a los periodos violentos que se vivieron a lo interno de sus instalaciones. El deterioro de la Penitenciaria se agravó con los años y, a la vez, diversos movimientos de defensa social procuraban mejorar las condiciones de los reclusos; sin embargo, los privados de libertad mostraron deterioro de sus vidas.

La promiscuidad, drogadicción, las pésimas condiciones de vida, así como el incremento de la violencia por la expansión de pandillas y la carencia de un programa de rehabilitación para la reinserción de los reclusos a la sociedad, obligaron a las autoridades de justicia a replantear un nuevo modelo de desarrollo penitenciario. Por lo que el 20 de diciembre de 1979, durante la administración del Lic. Rodrigo Carazo Odio, se cerró definitivamente la Penitenciaría Central de San José.

Más que un museo

El museo que recopila esta y mucha más historia abrirá sus puertas al público este jueves 23 de febrero, y se ubica en el pabellón Este del CCCC; institución que actualmente alberga el Museo de los Niños, la Galería Nacional, el Teatro Auditorio Nacional, Crea+ -el área de los jóvenes-, y el Torreón Centro de Eventos.

"Los pueblos que no aprenden de su historia, están condenados a repetir los mismos errores. Por eso es tan importante contar de una forma clara, cómo una cárcel que fue planteada como modelo en 1910, donde se ideó como un espacio de reflexión y donde las personas iban a retomar el buen camino; se convirtió en un infierno, donde había un temor constante de morir, un lugar de hacinamiento, de dolor, desesperación; y condiciones que se está repitiendo en algunas cárceles. La 'Peni' nos quiere contar su historia para aprender de ella", comentó Gloria Bejarano, gestora del proyecto.

Con el Museo, las autoridades buscan la reflexión sobre la importancia del respeto de los Derechos Humanos. Además de la recuperación del patrimonio material e inmaterial del edificio, a través de una exhibición museográfica permanente y atractiva.

Infraestructura

Se habilitó un espacio de 545 metros cuadrados constituido por 24 celdas y un vestíbulo que alojarán más de 105 años de historia.

La exhibición contempla réplicas de celdas que van de los inicios en 1910 hasta su cierre en 1979, buscan ambientar al visitante en una copia fiel de las celdas de la época utilizando ambientes sonoros, escenografía, utilería y esculturas.

En las celdas se abordarán diversos temas: descripción de los sistemas de lenguaje y expresión, Derechos Humanos -enfocado en fomentar la cultura de respeto a las leyes-, comportamiento delictivo, historias y testimonios de los involucrados, fugas y motines, organización informal (bandas, tráfico de drogas y armas), modos de vida de la población penal, presos políticos, entre otros.

El museo contiene piezas originales como armas caseras y utensilios que utilizaban los privados de libertad, así como exhibición de grafitis, rejas y paredes originales.

"Este museo busca recuperar la memoria de una etapa 'oscura' de nuestro país, una etapa que muchos han querido olvidar, pero la historia no podemos borrarla. Queremos generar reflexión a través de las historias de lo que fue una vez la llamada 'vergüenza nacional'. Queremos concienciar acerca de que todas las personas privadas de libertad deben ser tratadas humanamente, respetando y garantizando su dignidad, su vida, así como su integridad física y psicológica", comentó Cristian Salazar el coordinador y curador del Museo Penitenciario.

El Horario de atención para el público será de martes a viernes de 8 a.m. a 4:30 p.m.; y sábados y domingos de 9:30 a.m. a 5 p.m. Lunes cerrado. El costo de la entrada será de ¢2.200 general.

Quienes deseen contar más historias relacionadas con la "Peni", pueden hacerlo enviándolas al correo csalazar@museocr.org.

PUBLICADO: 20 de Febrero, 2017 AUTOR: