Boston después del atentado

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La ciudad de Boston florece en abril. Después de los fuertes inviernos, la ciudad del estado de Massachusetts se renueva en la primavera con parques verdes, árboles floreados y nuevas familias de patitos que alegran el paisaje.

Se trata de una ciudad histórica, conocida por sus famosas universidades vecinas y por su participación en los hechos que condujeron a la Independencia de Estados Unidos. Sin embargo, la ciudad que conocí en el pasado abril, guardaba un secreto.

Un cielo que se despejaba y unos rayitos de sol invitaban a los habitantes de Boston a darse una vuelta por el centro de la ciudad. No obstante, hace un año, esa sensación no se percibía en la calle Boylston en el corazón de Boston. Sólo un año antes, estas mismas calles habían sido testigo de un estremecedor atentado durante la Maratón. Uno de los principales eventos de la primavera por más de 100 años ha sido la maratón de Boston. Y este año venía acompañada de un nuevo sentimiento también, de un renacer. Se trataba del primer aniversario de los atentados. 

Boston luce floreado en primavera
FOTO: Eunice Báez ampliar

Los bombardeos de Boston fueron responsabilidad de dos jóvenes chechenos, quienes movidos por la frustración y las creencias extremas colocaron dispositivos explosivos en la línea de meta de esta competición. Por lo demás una ciudad tranquila y orgullosa, en un día soleado de abril, en una de las fechas más esperadas de la primavera, el estruendo de dos bombas caseras causaron el desastre: la pérdida de un ser querido para tres familias (y uno más en la persecución posterior), así como dolor físico y espiritual para cientos más. Seguro que usted, como yo, vio algunos de los videos mostrando la explosión y los eventos posteriores de evacuación. Nadie entendía el caos que se estaba generando y naturalmente, se vinculó con actos terroristas como los vividos en la ciudad vecina de Nueva York.

Además del atentado, los días posteriores de persecución a los jóvenes chechenos causarían todavía más desconcierto y temor en la población. No obstante, los bombardeos dieron paso al heroísmo, a la ayuda, a la unión. Boston Strong, sería la frase que se acuñaría muy pronto como un emblema de apoyo y solidaridad con las víctimas y la ciudad. Otra imagen que le daría la vuelta al mundo sería la de unos niños frente a un edificio destruido, en sus manos una cartulina con la siguiente frase: “Los bombardeos en Boston son una triste escena de lo que pasa todos los días en Siria. Acepten nuestras condolencias”. Claro está, lamentablemente la violencia ocurre en muchas partes del mundo y eso no quita el dolor de los que lo viven en carne propia. Un año después, el sentimiento es diferente. No se trata ya del rencor y la frustración, sino ahora de perdonar, recordar, honrar a las víctimas y los héroes y decir nuevamente “Boston es nuestro”. 

PUBLICADO: 01 de Septiembre, 2014 AUTOR: