Café Florense, para disfrutar las tardes veraniegas

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No hay nada como las tardes soleadas, con una ligera brisa fresca y una luz dorada que ilumina el cielo, las montañas, las calles, las casas de nuestro Valle Central. Son ideales para irse a tomar un rico café y gozar del ambiente cálido y soleado de la época.

El café Florense abre de jueves a domingo.
FOTO: Germán Fonseca ampliar

Y para ello, le recomendamos un simpático y acogedor café y restaurante, ubicado en San Rafael de Heredia, un kilómetro al norte del Refugio de Animales: Café Florense. Aquí podrá degustar 42 tipos de cafés, fríos o calientes, combinados de las formas más inusuales y exóticas, y elaborados con café Naranjo de la mejor calidad.

Atendido por sus propietarios, Gina Vargas y Juan Carlos Barrios, este lugar de amplios ventanales y espacios acogedores, procura hacer sentir al comensal como si estuviera en su casa. La pareja, vecina de esta zona, decidió ofrecer un menú menos tradicional que lo que se ofrece en los alrededores, con pan, repostería y postres elaborados allí mismo.


Su menú incluye, además, platillos nacionales e internacionales y otros cuya base son las crepas para combinar recetas dulces o saladas, acompañados por ensaladas frescas y productos de primera calidad, todo a precios muy accesibles lo que hacen de este café un sitio ideal para visitar en familia o con amistades.

El menú de Café Florense cuenta con una oferta de 42 tipos de cafés fríos y calientes, pero el más solicitado es el capuccino.
Los cafés varían entre los ¢1.500 y los¢3.000, la repostería y pasteles cuestan entre ¢800 y ¢2.600 y los platos fuertes varían entre ¢3.500 y ¢6.000. FOTO: Germán Fonseca ampliar


Comida y arte
El café Florense no solo apuesta por una buena oferta de cafés, repostería, postres y platillos salados de buena calidad y precios asequibles, sus propietarios desean introducir a sus clientes en el arte de la cata de café y hasta ofrecer clases de barismo. En efecto, este lugar enseña a sus clientes a hacer sus propios cafés gourmets en su casa, sin requerir de ninguna máquina especial.

Además, Gina y Juan Carlos apuestan por el arte y la artesanía de buena calidad y nueva factura y ofrecen un espacio especial a artistas emergentes que quieran exponer y vender sus obras. Además, tienen artesanía guatemalteca y hasta ofrecen a sus comensales divertidos objetos de barro y pinturas, para que pinten a su gusto y adquieran la pieza personalidad por ellos mismos.

Al ser un espacio familiar, hay también un rincón para que niñas y niños jueguen mientras sus progenitores disfrutan del café, de la montaña y departen tranquilos, y hasta una esquina con cómodos sillones para leer o, simplemente, degustar tranquilamente unos de los 42 cafés. Asimismo, el sitio puede ser alquilado para actividades especiales de familias y empresas.  

Al tiempo que van consolidando el lugar como una parada obligada en las montañas de San Rafael de Heredia, la pareja desea impulsar en un futuro próximo un programa de responsabilidad social que permita darle trabajo a personas con capacidades especiales.

PUBLICADO: 19 de Marzo, 2014 AUTOR: