Un paseo por el puerto de Puntarenas

  • Conversemos

  •  

Algo maravilloso está pasando en el puerto de Puntarenas: está vivo. Después de unos días en esta orilla de Costa Rica, debo aceptar que quedé con algo de envidia por quienes viven en los alrededores del Paseo de los Turistas.

Me gustaría vivir allí para salir a caminar por el borde de la playa, jugar con mis primitos en el play sobre la arena, ir a marcar con mi novio al atardecer, pasar un domingo en el balneario, tener la cerveza y el ceviche al alcance de la mano, andar en una bici banana, sentarme a tomar café con mi mamá en una de las mesas del puerto o ir con papi por un churchill o un vigorón.

Les tengo envidia de la buena, pero envidia al fin y al cabo. Para mi consuelo, el puerto solo queda a dos horas de San José.

El Paseo de los Turistas es el corazón del puerto, es un bulevar peatonal y vehicular que se encuentra bordeando la playa, y en él se pueden encontrar bares, hoteles, restaurantes, áreas de juegos infantiles y ventas ambulantes.

Caminar por este tramo de 2,8 kilómetros le puede tomar media hora. En el trayecto se puede topar con ventas de comida, ropa, sombreros y escenas de las tradicionales familias costarricenses que llevan sus comida para pasar un día en el puerto. También se podrá topar con más de 25 esculturas en piedra, de artistas nacionales e internacionales.

Hay espacio para juegos infantiles, canchas de basketball, circuito para bicicletas y por supuesto, las mejengas que se forman en la playa. Durante la mañana y al caer la tarde, es normal ver personas trotando y haciendo ejercicio a lo largo del bulevar.

Imperdibles del puerto

El muelle construido en 1928 y patrimonio arquitectónico de la ciudad de Puntarenas tiene un gran protagonismo, sobre todo cuando arriban los cruceros llenos de turistas.

Cerca de él (500 metros al este del muelle) se encuentra el Parque Marino del Pacífico, esta institución se fundó en el 2002 y se construyó en lo que fueron los patios del ferrocarril al Pacífico. Cuenta con un parque para niños, amplias zonas de juegos, restaurante y tienda. Entre sus exhibiciones se pueden observar diversas especies al cuidado del Centro de Rescate y Rehabilitación, entre ellos cocodrilos, tortugas y pelícanos. Posee un acuario con gran cantidad de especies marinas como pulpos, caballitos de mar, peces y tiburones.

El Parque Marino abre de martes a domingo, de 9:00 a. m. a 4:30 p. m., y durante las vacaciones el horario se extiende de lunes a domingo. Las tarifas, servicios, programas especiales y más se pueden consultar en el sitio web www.parquemarino.org o consultar al teléfono 2661-5272.

Al otro extremo del Paseo de los Turistas se ubica San Lucas Beach Club. Este centro recreativo fue inaugurado en el 2012 tras la remodelación del antiguo Balneario de Puntarenas. Su horario de atención es de martes a domingo de 9:00 a. m. a 5:00 p. m. El sitio cuenta con piscinas, vestidores, kiosco de comidas rápidas, salón de eventos y restaurante. Tenga en cuenta que no se permite el ingreso de comidas (excepto frutas y agua) y tampoco el ingreso de mascotas.

Desde las piscinas del balneario se puede admirar el Faro "La Punta", cuya construcción fue indispensable para guiar a los barcos que venían del interior del golfo. En la actualidad, es un punto de encuentro para reuniones de amigos y el parque de su alrededor se llena de tertulias durante la noche.

Más al centro de Puntarenas está la casa de la cultura, un edificio que en el pasado fue la Comandancia de Plaza de la Guardia Civil, con una sección que correspondió a la cárcel de la ciudad. En el año 1977 el edificio pasó a ser del Ministerio de Cultura Juventud y Deportes, y en él se pueden ver fotos antiguas y otros elementos históricos de la provincia.

Gastronomía costera

El puerto tiene su propio sabor. Como en toda zona costera, los pescados y mariscos tienen un lugar importante en la cocina. Arroz con camarones, langosta a la parrilla, calamares, mariscada, sopa de camarón, ceviches de diferentes especies marinas son protagonistas en el menú de los restaurantes locales.

Un plato muy famoso entre las familias porteñas es el salpicón, que lleva atún con olores, salsa de tomate y condimentos.

De los vigorones les he venido hablando desde el inicio. Es un imperdible. Se pueden comprar en puestos al borde de la calle del Paseo de los turistas. Hay muchas opciones pero la receta es la misma: repollo picado, yuca, chicharrones de concha y de carne, y pico de gallo. Todo servido en una hoja de almendro. Por experiencia personal debo recomendar el vigorón de doña Marta, quien lleva 18 años con la misma receta y va y viene con sus ingredientes desde El Roble de Puntarenas.

Por último el postre. Recuerde dejar campo para el famosísimo churchill, un granizado con helado, ideal para aliviar el calor del puerto y culminar con broche de oro el paseo por esta ciudad privilegiada.

PUBLICADO: 31 de Marzo, 2016 AUTOR: