Giannina Segnini. "Los periodistas defendemos la verdad. Eso es todo lo que nos toca hacer"

  • Conversemos

  •  

En cualquier tribunal, Giannina Segnini sería declarada culpable. Sus cargos –meter en la cárcel a dos expresidentes, echar abajo negocios multimillonarios de concesiones estatales, ser incómoda cuando pregunta, causar urticaria cada vez que empieza a rascar un tema–, son indiscutibles. Culpable por investigación exhaustiva.

La batalla la libra todos los días: mientras Giannina y su equipo luchan por escudriñar los datos disponibles, quienes ocultan verdades tras esas matrix gigantescas, tratan de esconderlas cada vez más o impedir que accedan a ellas.

Giannina va siempre tras esa verdad oculta –que es una y muchas al tiempo– sin pensar en quién esté tratando de ocultarla.

Giannina Segnini recibió el premio a la excelencia periodística otorgado por la Fundación Nuevo Periodismo
FOTO: Jeannine Cordero ampliar

P-- ¿Qué significa haber recibido el reconocimiento a la excelencia periodística que le entregó la Fundación Gabriel García Márquez?

R-- Fue sorpresivo, porque una no se postula, sino que el Consejo Rector propone nombres y escogen; cuando me anunciaron del premio no sabía de qué me estaban hablando. Pero luego revisé las bases del premio y lo que la Fundación Gabriel García Márquez pretende con él y me sentí muy halagada, porque al leer las bases me identifiqué con los valores que he tratado siempre de defender.

P--  ¿Cree que hay momentos en que el periodista debe negociar su productor profesional para lograr publicar una nota que puede afectar intereses comerciales? ¿Cómo ha logrado usted el balance?

R-- No tengo ningún balance, lo que me encuentro y puedo probar es lo que se publica, afecte a quien afecte. El tema no es sopesarlo porque no hay nada peor que un periodista jugando de líder mundial o local, a nosotros nadie nos escogió para decidir qué es mejor para el país y qué no, nosotros defendemos la verdad y es todo lo que nos toca hacer.

P-- ¿Hay verdadera libertad de expresión en Costa Rica?

R-- Voy a partir en dos esa respuesta. Creo que sí hay libertad de expresión, pero no hay un verdadero acceso a la información en todos sus sentidos y a pesar de que hemos avanzado mucho y que estamos mejor que otros países. Por ejemplo, tenemos un proyecto (en La Nación) de bases de datos y en varias instituciones públicas me están cobrando sumas descomunales por tener acceso a una base de datos pública, hasta un millón de dólares nos cobraron por el Censo. Ya no nos dicen que no porque saben que es información pública y no la pueden negar, pero están bloqueando el acceso a la información por otra vía, como es el cobro desproporcionado.

"La pasión de Giannina Segnini es la música, odia la falsedad y la mentira, la hace reír el humor fino y recomienda leer a Voltaire. "


P-- Este año ha sufrido momentos duros y uno de ellos, indudablemente, fue el despido inesperado del periodista Ernesto Rivera, a quien usted siempre le ha dado el crédito de muchas investigaciones y con quien formó un equipo capaz de echar a expresidentes a la cárcel. ¿Cuando aquella noticia llegó, en qué pensó? ¿Por qué tomó la decisión de quedarse en un periódico que estaba despidiendo a uno de sus mejores periodistas?

R-- Ese fue uno de los momentos más difíciles de mi carrera y lo único que puedo decir es que nunca estuve de acuerdo con la decisión.

P--Usted y su equipo pusieron a dos expresidentes en la cárcel. En ese tiempo, ¿qué tipo de cuidados tuvo que adoptar para proteger su propia integridad y la de su familia?

R-- Si, Ernesto (Rivera) y yo estuvimos con protección y seguridad privada por varios meses entre el 2004 y 2005, el problema es que a esas alturas, ya no sabía una ni porqué eran las amenazas ni de quien provenían, porque 20 años haciendo investigación hace que para una esto no sea personal sino un trabajo profesional, pero para el involucrado se vuelve una vendetta personal y te responsabilizan de todo los que les pasa por contar lo que hicieron que no estuvo bien.

“En el 2005, un día después de que me quitaron la seguridad privada, dos tipos entraron a mi casa con pasamontañas, me dispararon en el pie y me robaron la computadora. Nunca se pudo saber quiénes eran, no dejaron huella, fue muy bien hecho todo, y meses después les robaron las computadoras a los fiscales del caso Caja-Fischel. No se pudo determinar a nadie ni encontrar evidencias concretas. Esto ha sido una de las cosas más duras que me han pasado, porque evidentemente me pudieron matar, estuvieron a metro y medio de mí.

P--Tendemos a pensar que las mujeres que quieren ser exitosas, llegar lejos y alcanzar puestos que antes solo han alcanzado los hombres, tendrían que quedarse solteras y no formar un hogar. Usted representa todo lo contrario. ¿Cómo logró ese balance entre los hijos, la independencia para hacer proyectos y estudiar en el extranjero?

R-- Ha sido complicado. Quedé embarazada de 16 años, de hecho primero tuve a mi hija y luego me dediqué a estudiar y siempre me ha gustado. Me fascina, en mi mente tenía que iba a hacer tres carreras a los 21 años, porque entré de 15 años a la UCR. La parte académica la pude manejar, pero la personal no, quién mete a una güila de 15 en la universidad... Mi familia lo tomó un poco tenso y pensaron que no podría seguir con mis planes de carrera, pero pensé 'aquí nadie se ha muerto'.

Giannina Segnini recibió al premio a la excelencia periodística otorgado por la Fundación Nuevo Periodismo
Giannina Segnini es periodista y labora para el periódico La Nación FOTO: Jeannine Cordero ampliar

La formación periodística

P-- En las escuelas de ciencias sociales pocas veces se enseña a los universitarios a ser emprendedores, como sí se hace en escuelas de administración o de ingeniería. ¿Se enseña al periodista a ser empleado? ¿Cómo afecta esto al gremio? 

R-- Ya por naturaleza, muchos de los que estudian periodismo lo hacen para huir de temas económicos o financieros, entonces ya hay un primer filtro de vocación y no lo digo peyorativamente. Y todavía en nuestra formación –en eso estoy de acuerdo con la pregunta- e incluso el lenguaje y las relaciones con el profesorado, nos sugieren trabajar en un medio de comunicación. Nunca hay un espacio formal, ni siquiera informal, para plantearnos la idea de convertirnos en emprendedores y por eso, la formación nuestra ha sido y creo que sigue siendo deficiente y eso es lo peor. Cuando la realidad está exigiendo otra cosa, como que nosotros mismos busquemos respuestas.

P-- Usted ha visto crecer a varias generaciones de periodistas. Una de ellas es la actual, a la que usted llama “tecnoperiodistas”, muchachos de poco más de 20 años que tienen todo un bagaje tecnológico, pero no periodístico, que se arriesgan, sin pensarlo dos veces, a tomar decisiones para obtener un puesto dentro de un periódico. 

R-- Eso es una cosa urgente de atender. Los primeros en adaptarse a estas tecnologías eran escasos, normalmente son jóvenes con inclinación natural a usar redes sociales y nuevas tecnologías; en ese momento, por la premura, no se cayó en cuenta de que se estaba creando dos estándares y se le está haciendo un daño al mismo periodista, porque estos jóvenes no están pasando por el proceso de crecimiento profesional, de entender cómo funciona el Estado, desde entendimiento mismo de tu realidad y el entorno, hasta la forma en que se cuentan esas historias y cómo se aborda a una fuente con respecto y dignidad. Y eso está afectando la credibilidad de los medios, porque vemos medios con una edición impresa más cuidada, porque ahí están los viejos periodistas cuidando cosas como bien lo saben hacer, y en la edición online sale llena de errores terribles que comprometen la credibilidad del medio, como si hubiera dos estándares de credibilidad y no, es un mismo medio. 


P-- Usted no nace con esa generación de periodistas móviles y tecnológicos, pero se interesa en estos temas ¿Desde cuándo y por qué lo hace? 

R-- Lo tenía de natural, porque, de hecho, iba a estudiar ingeniería en sistemas o periodismo, aunque terminé estudiando dos años física pura; a pesar de que mi primera vocación fue periodismo. No había ni internet ni nada... ¿Cuál es el factor común de las tres cosas?: la investigación. Tratando de entender cuál era mi verdadera vocación (me di cuenta de que era) investigar. En esa época no vi las soluciones que ahora son tan claras. De hecho, desde que me enamoré del periodismo supe que quería investigar. 

“Siempre vi el periodismo como algo de investigación, siempre desde esa trinchera. Siempre he tenido la fascinación y la inclinación por la tecnología pero también, por suerte, con las oportunidades. Esa es la misma actitud que tengo ahora, de que todo se puede, aunque le digan a una que no en un primer momento. 

P--¿Hay una crisis de los medios de comunicación? ¿Por qué? ¿La gente está dejando de consumir contenido periodístico o tienen nuevas formas de consumo?

R-- La crisis del negocio es porque cambió el monopolio de la publicidad y ahora hay infinidad de posibilidades para llegar a las audiencias y el anunciante tiene muchísimas otras posibilidades como e-marketing, mercadeo digital, compañías con productos muy novedosos que llegan directamente a los segmentos de consumo y antes esto no proliferaba como ahora. 

P--Ante esta crisis, ¿cómo hacer ver a los dueños de los medios que hoy, más que nunca, el periodismo de calidad es más relevante y necesario? 

R-- Creo que los dueños o accionistas de los medios de comunicación independientes saben esto desde siempre y lo han experimentado y puedo hablar desde mi experiencia en La Nación, que es el único medio donde he trabajado y lo he experimentado. ¿Por qué he tenido la independencia de que he gozado siempre?, porque ellos saben y son conscientes de ese círculo virtuoso se mantiene: si hay buen periodismo y periodismo de calidad, hay credibilidad, que al final es el capital más importante que tiene un medio. Y si hay credibilidad vienen anunciantes, porque nadie se va a anunciar en un medio que carece de ella y al que no le creen. 

P--¿Qué papel debe asumir el profesional en periodismo frente a todos los ciudadanos que están aprovechando las nuevas tecnologías para publicar noticias (periodismo ciudadano)?R-- No creo en el periodismo ciudadano, que haya participación y colaboración ciudadana sí, pero periodismo ciudadano es muy delicado. Por ejemplo, el I Report de CNN permite a cualquiera subir una nota sin verificar nada en una plataforma asociada a un medio y al traste la credibilidad del medio. Esto es una aberración. “Si son buenísimas las oportunidades que hay para trabajar de la mano con la ciudadanía, sea activista, de sector social, público, privado, etc. Ahora podemos encontrar grupos de interés organizados que se congregan y se reúnen en línea y podemos pedirles colaboración con datos y otras informaciones. Creo que la gente está preparada para participar, el problema es que como el país tiene una jurisprudencia que hace corresponsable al medio de comunicación sobre lo que se publica de un tercero, entonces hay que cuidarse mucho de ofensas. Pero sí creo que hay una oportunidad enorme para poder trabajar de la mano con los ciudadanos.

PUBLICADO: 03 de Enero, 2014 AUTOR: