Ti Chang, el gozo de las joyas

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Ti Chang sabe que los adultos también juegan, pero se rehúsa a diseñar penes fosforescentes. En su lugar, crea delicadas piezas de joyería que despiertan los placeres más profundos de sus usuarias a través de la vibración.

"No creo que nadie haya querido un vibrador que parezca un conejo y un pene juntos y hoy esto es lo que ofrece el mercado", dijo la diseñadora de juguetes y joyas sexuales de la empresa Crave. Chang lamentó que la industria de los juguetes para adultos esté dominada por voces masculinas y su anatomía sea el centro de atención. "Es como si estuvieran tratando de decirnos que el sexo solo gira en torno a un gran pene", recalcó.

Esta diseñadora industrial nacida en Taiwan y residente de los Estados Unidos visitará Costa Rica por primera vez como expositora del Festival Internacional de Diseño (FID) 2016, donde tendrá la oportunidad de contar su experiencia diseñando joyas que están destinadas al gozo.

Chang vio una oportunidad en el diseño de juguetes para adultos debido a una experiencia personal. Cuando se dispuso a comprar un vibrador y traspasó la puerta de una tienda para adultos, el horror la paralizó: estaba frente a una pared llena de réplicas de partes del cuerpo masculino en medio de un pasillo oscuro. Fue en ese momento cuando comprendió que era su deber democratizar un placer más elegante.

Perfil conversó con la joven empresaria previo a su visita a Costa Rica.

Perfil: ¿Cómo fue para usted, viniendo de una cultura asiática conservadora, convertirse en una emprendedora de los juguetes sexuales?

Ti: Siempre fui una intrusa. Nací y crecí en Taiwán y durante mi infancia viví en el sur de Estados Unidos, donde había muy poca diversidad. Nunca encajé en mi pueblo ni en mi escuela. Creo que eso fue bueno para mí porque no tenía mucho bagaje cultural: no era exactamente asiática, ni exactamente blanca. Eso me obligó a tener que descubrir lo que funcionaba para mi. Mis padres, por suerte, siempre me hablaron sobre el sexo como algo natural y nunca como algo sucio o inmoral. Cuando comencé mi carrera como diseñadora, me di cuenta de que el área de los juguetes sexuales estaba muy atrasada en términos de diseño y tecnología. Siempre he sido feminista y para mi esa transición fue muy natural.

P: ¿Por qué cree que el diseño de juguetes sexuales es controlado por hombres?

T: Los juguetes sexuales tienen una gran historia. El primer vibrador fue creado como equipo médico al final de los años 1800. Al inicio se aplicaba solo en hospitales, luego, con la democratización de la electricidad, enviaban los vibradores como tratamientos en casa y ya había mayor privacidad para su uso. Ahora hemos aprendido que no se trata de una enfermedad, que un vibrador es para una mujer normal que quiere un orgasmo. Hoy las mujeres son las que los compran y los consumen, pero no son parte de la creación de este producto.

"El sexo y los juguetes sexuales tienen un gran estigma cultural. Siempre han sido productos que uno debe esconder en casa o comprar en un pasillo oscuro. Desde que algunas mujeres nos hemos involucrado en su diseño, creo que la conversación sobre sexo ha cambiado mucho. No le miento: sigue siendo una industria dominada por hombres, pero se ha modernizado".

"Nadie se masturba frente a mí y no estoy viendo porno mientras diseño"

P: ¿Qué ha sido lo más difícil para usted en este negocio?

T: Honestamente me he divertido mucho. Creo que lo más difícil ha sido que la gente ligue el diseño de productos sexuales con otras industrias como la pornografía o la prostitución. Nosotros no tenemos nada que ver con eso.

P: ¿Cree que aún existe un estigma por el tipo de trabajo que realiza?

T: Oh, sí. Absolutamente. Es gracioso porque cuando hablo con la gente creen que es lo más cool del mundo. Solo me ha pasado un par de veces que la persona me habla, yo le digo lo que hago y me juzga y se va. Creo que el estigma ya no existe entre los millenials porque vivimos en un ambiente lleno de sexualidad. Pero no quiero estereotipar: tenemos clientas que son mujeres de unos 60 años y es la primera vez que piensan en juguetes sexuales, lo que es realmente cool.

P: ¿Recuerda el primer juguete sexual que diseñó?

T: Sí. Fueron unas esposas. Me hice parte de Crave con una compañía propia de joyería sexual llamada Incoqnito. Eso fue totalmente mío, un show de una sola mujer. Yo diseñaba, vendía, hacía la publicidad, lidiaba con la fábrica en China, todo. En ese entonces diseñé unas esposas que ahora son parte de la línea de Crave. Así, Crave compró mi compañía. Esa fue la primera idea que tuve.

P: ¿Cómo es su proceso de creación?

T: La gente siempre quiere saber del proceso de diseño y lo que yo les digo es que realmente no es tan interesante. Nadie se masturba frente a mí y no estoy viendo porno mientras diseño. Uno tiene una idea, la evalúa y hace un prototipo. Cada uno de nuestros productos se prueba dos o tres veces. Los enviamos a mujeres entre los 20 y los 70 años, dentro de los Estados Unidos.

P: ¿Utiliza o prueba usted sus propios productos?

T: Absolutamente. Yo pruebo todos los productos y los disfruto. Pero hay que estar muy claros en algo: yo no puedo garantizar un orgasmo a una mujer. Lo que funciona para unas, funciona distinto para otras. Solo porque yo digo que es bueno, no quiere decir que lo sea. Es importante tener muchas opiniones.

P: ¿Cómo deciden los patrones de movimientos de un juguete de Crave?

T: Recurrimos a expertos que han estudiado los patrones de vibración preferidos de 200 mujeres y los adaptan a cada producto. Nosotros seguimos investigando constantemente en este tema y trabajamos en equipo para descubrir lo que a la gente le gusta.

P: ¿Apunta Ti Chang a cambiar la manera en la que las mujeres utilizan y compran juguetes sexuales?

T: Creo que mi meta es convertir los juguetes sexuales en un producto más tradicional. Trato de crear productos modernos y discretos y que más mujeres se aventuren a probarlos. Quiero que comprar juguetes sexuales sea como comprar ropa, que haya muchas marcas y diseños de dónde elegir y que las chicas estén cómodas adquiriéndolos.

P: ¿Cuál ha sido su juguete sexual favorito hasta el momento?

T: Mi juguete favorito hasta el momento ha sido el Vesper. Es un gran vibrador externo, pero a la vez es una pieza de joyería. Es una declaración audaz y empoderada de la sexualidad. La sexualidad femenina ha sido reprimida por siglos y ya no hay que sentirse avergonzadas, ni esconder nada.

PUBLICADO: 11 de Marzo, 2016 AUTOR: