Estefanía Dondi: desafiando la gravedad

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La danza tiene la capacidad de transportarnos a otros mundos. Las leyes son diferentes, las prioridades distintas. El movimiento y la complejidad física son excusas para algo más: una sensación, un sentimiento. Estefanía, con apenas 27 años, ha logrado crear ese pequeño mundo propio, ese espacio muy suyo donde puede ser auténtica. Quizá la creación de ese espacio es precisamente la razón por la que su trabajo fue reconocido con el Premio Nacional de Danza a la Mejor Intérprete del 2014. 

La pasión con la que Estefanía habla de la danza contemporánea contrasta con la forma en que llegó a las tablas, más por chance que por decisión. “Yo quería ser artista plástica. Pero  no pasé un examen y el otro olvidé hacerlo. Entonces podía escoger entre hacer estudiar Física en la Universidad de Costa Rica o danza de la Universidad Nacional” explica. Sin embargo no fueron las aulas de la UNA las que la cautivaron, fue llegar a el Conservatorio El Barco lo que cambió su perspectiva, ahí se enamoró del movimiento. Fue tanta la pasión y “deseo de más” luego de poco más de tres años apostó por ir a Salzburgo, Austria. Allí en la Academia de Danza Experimental de Salzburgo (SEAD) sería que aprendería sobre conceptualización y recibiría las herramientas para replantear su arte. 

Estefanía Dondi destacó en la danza
FOTO: Marcela Bertozzi ampliar

Hoy la suma de su educación, su experiencia en coreografías propias y ajenas así como el tesón del trabajo constante, se reflejan el solo de improvisación Entre la Locura y la Belleza; trabajo que sin duda fue piedra angular para ser considerada mejor intérprete. “Fue como tomar todo lo aprendido para generar algo propio, algo muy personal que dice: ¿quién soy? No necesariamente algo nuevo, sino propio… un descubrimiento. Además como es improvisación es constantemente cambiante, salió de un lugar muy oscuro y ahora pasóse ha transformado en algo más sentimental” señala.

La energía, la electricidad y el deseo de moverse se le escapan por los poros a Estefanía. Esa constante necesidad de escaparse a ese mundo propio de leyes diferentes, donde el movimiento obedece a la sensación.

PUBLICADO: 31 de Marzo, 2015 AUTOR: