Lucy, la mecánica que le habla a las mujeres

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Desde hace tiempo sabemos que la mecánica no es solo un asunto de hombres, desde hace tiempo lo sabemos nosotras, sin embargo, hay quienes siguen con esa idea errónea; contra esos batalla Ana Lucía Arrieta, mejor conocida como “ Lucy, la mecánica”.

Estudió mecánica automotriz en el Colegio Vocacional de Artes y Oficios (COVAO) y se graduó en 1995, contra viento y marea pero sobre todo contra las ideas machistas. Trabajó en varios talleres y notó que el 90% de las consultas que recibía venía de mujeres o personas mayores.

Lucy, la mecánica
FOTO: Osvaldo Quesada ampliar

La razón: muchos mecánicos varones asumen que todos saben de mecánica o, lo que es peor, tratan a sus clientas como tontas. Ese no es el caso de Lucy, porque ella tiene algo que a otros les falta: empatía.

Fue cuando decidió compartir sus conocimientos de manera que fueran fáciles de entender por las demás personas y, además, con un enfoque femenino que hace tanta falta en el mundo de los motores. Una amiga la impulsó a aprovechar las herramientas digitales para divulgar sus artículos y consejos, fue así como nació el blog de Lucy, la mecánica. Luego, vino la página en Facebook y los cursos presenciales sobre mecánica básica.

Empezó a estudiar mecánica en 1993, una época en la cual era poco común ver a mujeres involucradas en este campo. Iniciar los estudios fue fácil, lo difícil fue mantenerse en el camino; era la única mujer de su generación, los compañeros la veían como una competencia y lejos de existir apoyo o camaradería, le hacían maldades para que abandonara la vocación.En ocasiones la terquedad es una cualidad. “No entiendo por qué no puedo hacer algo que me gusta. Mi objetivo no era irrumpir o ser feminista; yo solo quería desarrollarme en el área que me llama la atención”. Contra viento y marea.

""No entiendo por qué no puedo hacer algo que me gusta. Mi objetivo no era irrumpir o ser feminista; yo solo quería desarrollarme en el área que me llama la atención""

Trabajó varios talleres, entre ellos Subarú, Mitsubishi y Mercedes Benz; en este último lugar llegó a ser líder del equipo. Aun así, tuvo que lidiar con las mismas actitudes machistas: en algunos de sus trabajos sufrió discriminación de género, luchó por un salario igual que al de los hombres (ella ganaba menos, en el mismo puesto), le bajaron su cargo cuando quedó embarazada e incluso su jefa (una mujer) la despidió después del permiso de maternidad.

Fuera de los motores, Lucy tiene interés por armar rompecabezas, pasar tiempo frente a la computadora y compartir con su familia. Ella es madre de Fiorella, de 12 años, y Fabrizio, de 8 años. Tiene 12 años de casada con José Luis López, él es técnico en transporte refrigerado. Su primera cita fue la más romántica de todas (al menos, para ellos): “fuimos juntos a un pique de cabezales”, recuerda.

PUBLICADO: 27 de Diciembre, 2013 AUTOR: