Melissa González, chef sin miedo al cambio

  • Conversemos

  •  

Siempre sospechó que su pasión era la pastelería. “Mi madrina es pastelera, entonces de niña me gustaba agarrar las ollas para probar y comerme lo que quedaba de los postres que hacía. Por ahí empezó”. Melissa González miraba con interés la labor de la pastelería, pero estudió artes culinarias en la Universidad Interamericana y luego pasó a trabajar en cocina. Tras cuatro años y después de alcanzar el puesto de cocinero A, Melissa decidió empezar de nuevo en el campo que la apasionaba. Dejó el restaurante donde laboraba y apostó por iniciar en el mundo de la pastelería.  “Yo sabía lo básico, pero decidí hacer ese cambio. Me vine de Guanacaste donde estaba trabajando y una muchacha me dio la oportunidad. Ahora ya soy la pastelera en Bistró Espressivo” explica.

El apoyo de su familia, especialmente de su mamá y hermana, así como la espiritualidad; es lo que guía y empuja a esta joven profesional de 26 años. Siempre contó con la solidaridad en su hogar, incluso cuando tomó la decisión de empezar de nuevo en un campo diferente al que había estudiado. No obstante, tiene claro que su camino no está terminado “Ahora que trabajo como pastelera no puedo decir que lo sé todo”. Modificar recetas, leer y saber que está en tendencia son elementos esenciales para la chef. 

Melissa González es una chef pastelera
FOTO: Adrián Soto ampliar

Las manos talentosas de Melissa también sueñan con otros proyectos. Por ahora desea hacer realidad un taller de pastelería. Su propuesta es elaborar bocadillos, pasteles para fiesta, pasteles para boda y otros; pero con mayor accesibilidad. “La idea es darle accesibilidad a las personas que quizá nunca han podido probar una pasta australiana o un pie de limón. Yo quiero darle accesibilidad a más gente, darle esa satisfacción a más personas”.


PUBLICADO: 24 de Marzo, 2015 AUTOR: