Azúcar, dulce y peligrosa adicción

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¿Cuántas cucharaditas de azúcar consume al día? Posiblemente su primera respuesta incluya la del café de la mañana y el de la tarde. Ahora, súmele a esa cuenta unas cinco por el yogur de la merienda, doce del refresco con que acompañó el almuerzo, otras por las galletas bajas en grasa y un par más, provenientes de la salsa de tomate.

El azúcar está en todas partes. Se esconde en grandes cantidades en las etiquetas nutricionales bajo intrincados y variados nombres. Está detrás de esa ráfaga de energía después de tomarse un jugo de frutas o en esa insistente necesidad de "un dulcito" a media tarde.

Estudios recientes sugieren que esta sustancia podría ser igual o más adictiva que drogas como la heroína o la cocaína. Por ejemplo, la Universidad de Connecticut expuso a ratas de laboratorio a dosis de azúcar y cocaína. Posteriormente, les daban la opción de elegir su preferida. ¿Cuál elegían? Sí; el azúcar, llamado el "tabaco de nuestro tiempo" en el documental Fed Up (Stephanie Soechtig, 2014).

Brownies.
Una mujer debe consumir máximo seis cucharaditas (25 g) de azúcar al día. FOTO: Shutterstock, ampliar

Según el largometraje, esta sustancia se encuentra en el 80% de la comida procesada que se vende en Estados Unidos. Posee diversos nombres, como dextrina, dextrosa, jugo de caña evaporado, fructosa, glucosa, jarabe de maíz de alta fructosa, azúcar invertido, lactosa, maltodextrina, jarabe de malta, maltosa, jarabe de arce, melaza, azúcar en bruto, jarabe de arroz, sacarosa, sorgo, jarabe o melaza.

¿Por qué tanta azúcar? Para la nutricionista Angélica Mejía la respuesta está en la naturaleza de los alimentos muy procesados. "El jarabe de maíz de alta fructosa –que es muy barato– y el azúcar se utilizan para enmascarar el mal sabor de algunos productos, especialmente químicos, sin grasa o bajos en grasas procesadas", indicó.

Efectos en el cuerpo

El consumo de azúcar eleva los niveles de serotonina y dopamina (neurotransmisores de la felicidad) y causa un desequilibrio de insulina que puede afectar la salud.

Como toda adicción, entre más consumimos la sustancia, es más difícil interrumpir el hábito. Después de ingerir un dulce, este se transforma rápidamente en glucosa y el azúcar en la sangre se dispara. Para que la glucosa pueda ser absorbida por las células, el páncreas debe secretar insulina, una acción que provoca una rápida caída en los niveles de azúcar en la sangre y hace a la persona sentirse cansada y desconcentrada. "¿Qué pasa después? La persona con tal de volverse a sentir 'energético' busca otro alimento alto en azúcar", explicó Mejía.

"Un niño debe consumir de tres a cuatro cucharaditas (15 a 20 gramos) de azúcar al día. Una mujer, un máximo de seis cucharaditas (25 g). Un hombre, no más de nueve cucharaditas (37.5 g)."

 

A largo plazo el consumo elevado de azúcar puede desencadenar enfermedades crónicas. "Su elevado consumo deshidrata, acelera el proceso de envejecimiento, arruga la piel, desequilibra hormonas, disminuye niveles de energía y aumenta triglicéridos y colesterol en sangre", señaló la nutricionista Catalina Vargas.

En los últimos años, se ha relacionado directamente con varios tipos de cáncer como el de mama y de colon. "Algunos tumores tienen receptores de insulina que se alimentan de glucosa, según Lewis Cantley, profesor de Harvard y director del Centro del Cáncer Beth Israel Deaconess", añade Vargas.

Quequitos
A largo plazo el consumo elevado de azúcar puede desencadenar enfermedades crónicas. FOTO: Shutterstock ampliar

La solución no es difícil, basta tener fuerza de voluntad para desterrar los alimentos endulzados de la alacena e intercambiarlos por comida fresca y natural. Se ha demostrado que en solo diez días es posible librarse del hábito y pasarle de largo al lado amargo de la dulzura.

¿Antojada de un dulce?

Tome en cuenta las manifestaciones de la adicción al azúcar en el cuerpo:

  • Cansancio o niveles de energía alterados
  • Antojos continuos que no desaparecen
  • Dificultad para pensar con claridad
  • Presión alta
  • Malestar en los músculos
  • Problemas para dormir
  • Dolor de cabeza

Adiós al azúcar

1. Evite productos procesados, como repostería, dulces, jugos envasados y salsas.

2. Tome mucha agua. Los antojos dulces pueden confundirse con deshidratación.

3. Coma vegetales de hoja verde (por ejemplo, espinaca, lechuga, kale, arúgula, acelga, apio o perejil) para eliminar las toxinas de la adicción al azúcar.

4. Los alimentos fermentados, como el chucrut o el yogur natural, ayudan a combatir los antojos por dulces.

5. Ingiera frutas o harinas y granos integrales con niveles mayores de fibra para mantener estable el azúcar en la sangre.

6. Practique la alimentación consciente. Disfrute de los sabores y texturas de cada bocado. Comerá menos y disfrutará más su platillo.

7. Busque otras maneras de subsanar la ansiedad: practique yoga, lea un libro o respire profundamente. Es posible que no necesite endulzar su dieta, sino su vida.

Fuentes: Angélica Mejía Lutz, nutricionista en Loto Center, nutricionista holística Catalina Vargas ( www.cataploom.com), Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, y el documental Fed Up (Stephanie Soechtig, 2014.

PUBLICADO: 23 de Diciembre, 2014 AUTOR: