Somatotipo: la forma de nuestro cuerpo asignada genéticamente

  • Conversemos

  •  

Podemos apostar que la mayoría tiene una compañera de trabajo que se sale antes de las clases de cardio, come el doble que nosotros y aún así se mantiene delgada.

No se trata de una pastilla mágica o que compró la última máquina quema grasa del mercado, es simplemente una cuestión de genética.

Lo primero es saber que todos tenemos un somatotipo, una forma de cuerpo, definido por nuestros genes que nos va a acompañar toda la vida. De ahí que algunas personas siempre serán muy delgadas, otras tendrán más facilidad para generar masa muscular y otras serán blanco fácil de los kilos de más.

Es por eso que seguir la dieta que hizo una compañera o hacer exactamente la misma rutina de ejercicios no siempre significa tener los mismos resultados. Con un somatotipo diferente se obtendrán resultados diferentes.

"No va a lograr los mismos resultados de su compañera si tiene un somatotipo diferente. Es tener un ideal erróneo de cómo quiere verse con una genética diferente a la de quien se está comparando", explica Marianela Obando, nutricionista deportiva.

Es aquí cuando se acompla aquella campaña de redes sociales " Body Positive", que busca amarse tal cual somos. No podemos pretender vernos súper delgadas y altas, cuando nuestra genética nos lo impide. Se puede moldear, pero no se podrá cambiar. Es genética.

Por ejemplo, una persona que tiene sobre peso puede llegar a tener buena masa muscular y poca grasa, solo si entrena, come bien y tiene paciencia. Porque algo hay que tener claro, no es de la noche a la mañana.



Tipos de somatotipos

Existen tres somatotipos para catalogar a una persona según su peso, talla, edad, pliegues de grasa, circunferencias corporales y diámetros corporales. Esta determinación la hace un experto.

Hectomorfo: Son esas personas que tienden a ser más delgados. Altos de extremidades largas y que les cuesta aumentar masa muscular e inclusive grasa.

Deben tener balances energéticos positivos; es decir, deben comer más de lo que gastan para así favorecer el desarrollo de masa muscular.

Se recomienda que su dieta sea de un 50 al 60% de carbohidrato, de un 10 a un 20% de grasa y de un 15 a un 25% de proteína. Esto claro, debe ajustarse a las características de cada persona.

Al final debe comer de todos los macronutrientes para intentar aumentar masa muscular. Sin embargo, si se descuida pueden llegar a convertirse en los famosos flacos obesos, aquellas personas que uno ve delgados, pero sufren de colesterol, triglicéridos y hasta glicemia alta. Por ser de genéticamente delgados no significa que pueden comer lo que quieran.

El tipo de ejercicio que más les favorece es el entrenamiento contra resistencia, para hacer hipertrofia muscular. El ejercicio cardiovascular se tiene que limitar a un calentamiento y a un afloje, y hacer más trabajo de pesas.

Mesomorfo: Es el que tiende a tener estructuras óseas medianas, son atléticos, ganan fácilmente masa muscular y pierden grasa con facilidad.

Son personas que ya tienen tono muscular aunque se mantengan inactivos. Es el somatotipo ideal. Son sujetos que fácilmente se ven tonificados con porcentajes de grasa bajos, pero que igualmente tienen que comer de una manera balanceada y ordenada. Siempre tratando de buscar carbohidratos de lenta absorción para favorecer a la no acumulación de grasa.

Debe practicar ejercicio al menos cinco veces a la semana, siempre buscando su énfasis personal.

Endomorfo: Son los que tienen el metabolismo más lento y tienden a acumular grasa, les cuesta desarrollar masa muscular.

Son sujetos que fácilmente tiran la toalla y son los que más constancia requieren porque tienden a no tolerar eficazmente los carbohidratos, y por eso acumulan grasa. Usualmente tiene sobrepeso y porcentajes de grasa elevados.

Deben procurar que el consumo de carbohidrato sea mayormente integral y evitar el consumo de harinas blancas, los azúcares y el aporte de grasa de la alimentación. Además, se les recomienda practicar tanto ejercicio cardiovascular como contraresistencia para favorecer la oxidación de grasa.


El juego de moldear

Existen tres consejos básicos para poder moldear ese somatotipo, recordemos que no se puede cambiar: e ejercicio contra resistencia, el ejercicio cardiovascular y la nutrición.

La nutrición llega a ser un punto clave para los tres, como para cualquier persona. Tienen que aprender a comer correctamente para llevar un estilo de vida saludable.

Marianela Obando, nutricionista deportiva, explica que si bien el somatotipo no se puede cambiar en diferente ciclos de la vida, con ejercicio y la correcta alimentación sí se puede moldear.

Cuando una persona genéticamente nace con un somatotipo puede tener más habilidades en un deporte que en otro. Por ejemplo, quienes desarrollan más masa muscular y más fuerza dominan en una clase de deporte, y los que tienden a ser más delgados y altos otro.

Esto es importante porque los ideales de las personas también tienen que ser realistas. "Uno no debe llegar a desear un cuerpo que tal vez la genética no me va a permitir", destaca la experta.

Eso sí. En este juego si uno no se pone vivo puede perder. Así como se puede moldear para la parte positiva, se puede moldear para la parte negativa. Lo más fácil es que los mesomorfos se descuiden y entren en los rangos de endomorfo (mayor acumulo de grasa y metabolismo lento).

Así que deje de compararse con otros y enfóquese en metas reales. Quiérase como es, pero eso sí haga lo posible por estar saludable por dentro y por fuera.