¿Se debe reducir el consumo de sal?

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Varios son los organismos de salud que señalan el consumo de sal como uno de los causantes del aumento de la presión sanguínea, por lo tanto, su consumo podría aumentar las probabilidades de problemas cardiovasculares en sus consumidores.

Por este motivo, la dosis recomendada de consumo de sal, debería ser menor de 3.75 gramos diarios (1500 mg de sodio), y nunca sobrepasar la medida de una cucharada de té diariamente (6 gramos diarios que son aproximadamente 2300 mg de sodio).

Sin embargo, la mayoría de las personas consumen en promedio 3400 mg diariamente. De ser tomadas en consideración las sugerencias de los organismos de salud, nuestros hábitos alimentarios podrían cambiar drásticamente.

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Análisis de los estudios e investigaciones realizadas, arrojan como resultado que la reducción del consumo de sal no ha tenido incidencia sobre la mortalidad o los problemas cardíacos, incluyendo a las personas que han sido diagnosticadas con presión sanguínea elevada. FOTO: ampliar

Sin embargo queda la pregunta ¿Es realmente aconsejable disminuir el consumo de sal para mejorar el estado de salud?

¿Qué hace al sodio tan importante?

La sal está constituida por el sodio (40% de su peso) y por cloruro (60% de su peso). Su principal función es el enlazamiento del agua al organismo, y el mantenimiento de los fluidos intra y extra celulares en un adecuado balance.

Asimismo, el potasio es el elemento que sostiene los gradientes eléctricos en las membranas celulares, lo que es esencial para las contracciones musculares y las transmisiones nerviosas. 

Los estudios hasta el momento arrojan que el sodio eleva la presión sanguínea, porque al haber mayor cantidad de este en el torrente sanguíneo, más agua este enlazará.

Al elevarse la presión, el corazón trabaja más, y esto además agrega más tensión en las arterias y otros órganos. De esta manera, la presión alta significa un aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares y fallos renales.

Disminuir el consumo de sodio disminuiría levemente la presión sanguínea. No se puede negar que la reducción del consumo de sodio puede reducir a su vez la presión sanguínea. Sin embargo, este efecto es mucho más leve de lo que se podría pensar a priori.

En 34 estudios controlados, la reducción del consumo de sal redujo la presión sanguínea. Sin embargo los resultados de estos estudios, fueron tomados en promedio. Individualmente, algunas personas redujeron la presión sanguínea de manera importante, mientras que otras tuvieron reducciones más leves o incluso no tuvieron reducción alguna.

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No hay motivos para las personas que gozan de buena salud de preocuparse por los niveles de sodio que consumen. Consumir mucho o poco sodio puede perjudicial para la salud. Así que el consumo debe ser moderado para mantener un estado óptimo de salud. FOTO: ampliar

¿La restricción del sodio es efectiva?

Se debe tomar en cuenta que la reducción de la presión sanguínea es solo un factor de riesgo, pero no necesariamente es la única causa de los problemas de salud relacionados con las enfermedades cardiovasculares. Su intervención en la dieta, puede reducir algunos factores de riesgo, pero no eliminará las probabilidades de sufrir enfermedades.

De esta manera, al examinar minuciosamente los efectos de la reducción de sodio sobre las posibles enfermedades, en lugar de estudiar aisladamente otros factores incidentes, no se encontrarán efectos significativos.

Así que el análisis de los estudios e investigaciones realizadas, arrojan como resultado que la reducción del consumo de sal no ha tenido incidencia sobre la mortalidad o los problemas cardíacos, incluyendo a las personas que han sido diagnosticadas con presión sanguínea elevada.

Un bajo consumo de sodio puede ser perjudicial para la salud 

También existen estudios que comprueban que la disminución del consumo de sal, no combatirá de manera más efectiva los problemas cardiovasculares, más bien podría causar efectos adversos. 

De hecho, esos estudios han demostrado que el consumir menos cantidades de sodio, podría elevar el colesterol LDL (colesterol malo), aumentar la resistencia a la insulina (factor importante para el desarrollo de la obesidad), aumento de los triglicéridos; así como también elevar la mortalidad en personas que sufren diabetes tipo 2, además de causar hiponatremia en los atletas (deficiencia de sodio muy peligrosa).

Incidencia de otros factores dietarios

Hay diversos factores que pueden tener una influencia positiva sobre la presión sanguínea. Por ejemplo, el consumo de potasio y magnesio (que encontramos en los alimentos animales y vegetales) podría ser un factor positivo. Asimismo, el consumo de chocolate amargo en cantidades moderadas.

La reducción del consumo de hidratos de carbono, colabora con la reducción de los niveles de insulina y deriva en la eliminación del exceso del sodio en nuestro organismo por vía renal, reduciendo a su vez la presión sanguínea.

Y no debemos dejar de lado que el ejercicio físico es un factor fundamental en la reducción de la presión arterial.

Para tomar nota

Si el médico de cabecera (quien tienen el historial médico personal y conoce el comportamiento y reacciones del cuerpo) sugiere la disminución del consumo de sodio por algún motivo; el paciente debe acatar esta sugerencia inmediatamente.

Contenido proporcionado por Nutriciónsinmás.com