Detecte los trastornos de la alimentación

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Al decir trastornos de la alimentación generalmente pensamos en anorexia y bulimia, enfermedades que han capturado la atención de los medios. Sin embargo, existen otras perturbaciones a la dieta que pueden ser igual de dañinas. “Los trastornos alimenticios son enfermedades reales y tratables. Los más comunes son la anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, el trastorno por atracón, la vigorexia y el drunkorexia”, explica la nutricionista Marianne Monteil.

La psicóloga Adriana Gamboa explica que este tipo de irregularidades generalmente conllevan un exceso de preocupación y comparación del peso, lo cual resulta en limitaciones a la vida normal. Obsesionarse con la comida debe ser el primer síntoma de cualquier trastorno, las personas que sufren de estas enfermedades tienden a tener ideas fijas muy específicas con respecto a la alimentación, que no necesariamente tienen mucha lógica. “Algunas pacientes no comen proteína o no comen ninguna pasta, satanizan algunos alimentos. Establecen reglas sobre qué comer y cuándo comer. Esa acción de evitar la comida a menudo tiene un efecto sobre su interacción social y conlleva a otros problemas”, explica la psicóloga. “Si bien los trastornos alimenticios son más comunes durante la adolescencia o adultez temprana,   también se pueden dar durante la niñez o la adultez avanzada”, señala Monteil. La especialista señala que ya sea que se coma en pequeñas o en grandes cantidades, generalmente el problema da inicio debido a conflictos familiares o sociales.

Asimismo, explica que este tipo de trastornos tienden a coexistir con otras enfermedades como la depresión, la ansiedad e incluso el abuso de sustancias. Precisamente por las múltiples facetas de estas enfermedades es que Gamboa sugiere un tratamiento integral. “Si no se trata la sobrevaloración de la figura, difícilmente la persona sale adelante”, apunta. Por lo mismo se recomienda que médico, psicólogo, psiquiatra y nutricionista trabajen en equipo para que la paciente realmente identifique y trate su problema. 

La anorexia es un trastorno alimenticio.
FOTO: Manuel Canales ampliar

Anorexia nerviosa

Las personas con esta condición se ven excedidas en peso, incluso estando muy delgadas. La comida y el control del peso se vuelven una obsesión, por lo que generalmente se pesan varias veces al día, racionan la comida cuidadosamente y sólo ingieren ciertos alimentos. No obstante, algunas personas con anorexia nerviosa atraviesan episodios de atracones, que a veces son “subjetivos” puesto que no necesariamente implican una alta ingesta de calorías. Esos episodios son seguidos de una dieta extrema y/o exceso de ejercicios, vómitos autoinducidos y abuso de laxantes, diuréticos o enemas.

Signos y síntomas:

  • Adelgazamiento extremo (caquexia).
  • Constante búsqueda de delgadez y negación a mantener un peso normal o saludable.
  • Miedo intenso a subir de peso.
  • Imagen corporal distorsionada.
  • Falta de menstruación en mujeres.
  • Alimentación extremadamente restringida.
  • Pérdida de masa ósea (osteopenia u osteoporosis).
  • Cabello y uñas quebradizas.
  • Piel seca y amarillenta.
  • Crecimiento de vello en todo el cuerpo (lanugo).
  • Anemia leve, agotamiento y debilidad muscular.
  • Estreñimiento.
  • Presión sanguínea baja, respiración y pulso lento.
  • Daño en la estructura y el funcionamiento del corazón.
  • Disminución de la temperatura corporal interna, lo que provoca que la persona sienta frío en todo momento.
  • Pereza o cansancio todo el tiempo.
  • Infertilidad.

Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa se caracteriza por episodios frecuentes y recurrentes de ingesta de cantidades extremadamente grandes de comida y una sensación de falta de control sobre estos episodios. A este atracón le siguen comportamientos para compensar el exceso de comida, como vómitos forzados o abuso de laxantes o diuréticos, ayunos y/o exceso de ejercicios o una combinación.A diferencia de la anorexia las personas con bulimia generalmente mantienen lo que se considera un peso saludable o incluso algunas tienen un poco de sobrepeso. Al igual que las que tienen anorexia nerviosa, estas personas tienen miedo de engordar, quieren desesperadamente perder peso y se sienten muy insatisfechas con la forma y el tamaño de su cuerpo. Por lo general, el comportamiento bulímico es secreto, dado que va acompañado de un sentimiento de indignación o vergüenza. El ciclo de atracón y purga puede darse varias veces a la semana e incluso varias veces al día.

Signos y síntomas:

  • Garganta inflamada e irritada en forma crónica.
  • Glándulas salivales inflamadas en el área del cuello y la mandíbula.
  • Esmalte de los dientes gastados, dientes cada vez más sensibles y cariados como resultado a la exposición de jugos gástricos.
  • Trastorno de reflujo gastroesofágico (ácido) y otros problemas gastrointestinales.
  • Dolor e irritación intestinal a causa del abuso de laxantes.
  • Gran deshidratación a causa de la pérdida de líquidos al vomitar o defecar por la acción de laxantes.

Síndrome de Atracón

La principal característica del trastorno de atracón es que la persona pierde el control sobre su alimentación. A diferencia de la bulimia nerviosa, los episodios de atracones no son acompañados por comportamientos como purgas, exceso de ejercicios o ayunos. Por esta razón, las personas con síndrome de atracón a menudo tienen sobrepeso o son obesas y en consecuencia tienen riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o presión arterial elevada. También experimentan un sentimiento de culpa, vergüenza y/o angustia por su comportamiento, lo que puede llevar a más atracones.

Signos y síntomas:

  • Incapacidad para ejercer el control sobre el consumo de alimentos.
  • Sentimientos de pérdida de control durante el atracón.
  • Consumo inusual de grandes cantidades de alimentos a la vez, mucho más que una persona promedio.
  • Ingerir alimentos hasta sentirse físicamente incómodos (indigestión) y con náuseas, debido a la cantidad de alimentos consumido.
  • Uso de la comida como una forma de consolación en episodios de depresión.
  • Consumo de grandes cantidades de comida, incluso cuando no tiene hambre.
  • La persona con este síndrome a menudo come solo durante los períodos de alimentación normal, debido a sentimientos de vergüenza.
  • Sentimientos de culpabilidad después de comer en exceso.
  • Rápida ganancia de peso, o incluso un inicio repentino de obesidad.
  • Irritabilidad.
  • Pensamientos suicidas.

Vigorexia

La vigorexia se identifica por la preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal. Las personas con este trastorno no son delgadas ni débiles, por lo general tienen gran masa muscular. Este trastorno se relaciona con el trastorno obsesivo compulsivo ya que las personas con vigorexia constantemente se obsesionan con sus imperfecciones y distorsionan su percepción de sí mismas. Su obsesión con su cuerpo llega a afectar a numerosos ámbitos de su vida, que van desde las relaciones personales a la salud física y emocional. Esta enfermedad es más común en hombres que en mujeres.

Signos y síntomas:

  • Alta ingesta de proteína y carbohidratos y poca o nula ingesta de grasas.
  • Muchas veces consumen esteroides provocando cambios de humor repentinos.
  • Baja autoestima.
  • Convulsiones.
  • Mareos.
  • Dolores de cabeza.
  • Taquicardia.
  • Obsesión con el ejercicio, con el gimnasio o con algún deporte. 
La obsesión por el ejercicio también es un trastorno.
FOTO: Manuel Canales ampliar

Drunkorexia

Es conocido como el “nuevo trastorno alimenticio”. Consiste en la tendencia a dejar de comer durante horas para compensar las calorías ingeridas con las bebidas alcohólicas. Las personas más concurrentes en esta práctica son generalmente jóvenes, en especial mujeres, debido a que son las que tienen más presión por adelgazar.La drunkorexia (del término inglés drunk: estar bebiendo y por el sufijo orexia: apetito) surge porque los jóvenes de hoy, dadas las calorías que tiene el alcohol, deciden que entre comer o beber, prefieren la segunda opción.Este trastorno es muy preocupante ya que el hígado femenino sufre más por el alcohol, aunque ingiera menos cantidad y durante un tiempo más corto que el hombre. Bebiendo la misma cantidad que un hombre, la sangre de una mujer absorbe entre un 30 y un 50% más de alcohol. El corazón es también más vulnerable y con un 60% menos de alcohol puede sufrir la misma cardiopatía.La drunkorexia es una enfermedad poco conocida, que se padece en silencio y es difícil de identificar por el entorno como la anorexia, bulimia, síndrome del atracón o la vigorexia.

Signos y síntomas:

  • Muestra un carácter agresivo y poco amable con la familia y el entorno cercano.
  • No realiza las comidas en familia.
  • Se observa una disminución de peso importante en poco tiempo y muestra signos de obsesión con el peso.
  • Presenta deterioro físico, tiene la cara hinchada.
  • Necesita el consumo de alcohol para relajarse, divertirse. 


Fuentes: Dra. Marianne Monteil VidalNutricionista Tel: 2524–2959/ 2265–3147/ 2208–8407Dra. Adriana Gamboa Clínica de Psicología Cetrec 2208–8614

PUBLICADO: 01 de Diciembre, 2014 AUTOR: