Leonora Jiménez
Leonora Jiménez
Portada 700

Siete son los colores del arco iris, los siete días de la semana, siete vidas tiene un gato, siete veces Leonora Jiménez ha sido portada de Perfil y celebramos siete centenas de ediciones. El número perfecto.

Esta es la edición 700, esa cantidad de veces hemos sacado la revista calentita de la imprenta para llevarla a hogares costarricenses, consultorios médicos, oficinas y las manos de nuestras lectoras. Estamos felices y no es para menos.

La revista vio la luz en épocas difíciles. La economía nacional se tambaleaba –el gobierno de Rodrigo Carazo había roto relaciones con el Fondo Monetario– y a esta realidad se le suma la crisis de los años 70 cuando el valor del colón se había devaluado.

Precisamente la compleja coyuntura de la época obligó a Grupo Nación a diversificar el negocio y fue en diciembre del 1984 que nace revista Perfil.

Según cuenta Eduardo Ulibarri, entonces director del periódico La Nación, el aumento en el costo de importación de revistas y la compra de una nueva rotativa se unieron para dejar el camino libre al nuevo producto dirigido directamente a mujeres.

El primer personaje en portada fue Isabel Hidalgo, protagonista del filme costarricense "La Segua" y desde entonces la presencia de una figura relevante en la tapa de este producto se convirtió en su sello.

Grettel Alfaro, primera editora Perfil, mencionó en el 25 aniversario que la revista nació justo cuando existía una necesidad de contenido para el mercado femenino.

En sus inicios, la impresión era en papel periódico y su enfoque más rosa dio de qué hablar. Se convirtió en un producto de acompañamiento para cientos de mujeres costarricenses. La clave del éxito era apegarse a la realidad que entonces vivían las ticas.

Los temas eran tan variados como las necesidad de informar al respecto, desde cómo eliminar manchas hasta la "Tortura de la tramposa frigidez sexual". Además de dedicar espacios a contar historias personales como el que su esposo no la dejara trabajar, el abandono paterno o las violaciones dentro del matrimonio; temas tabú para la época, mal vistos por la sociedad pero a fin de cuentas, reales.

Las secciones de moda, belleza, salud y sexualidad siguen manteniendo su espacio y tomaron mucha más relevancia en su primera década.

Cambios

Como si se tratara de un ser vivo la revista fue creciendo y fortaleciéndose con el paso del tiempo, modificándose y transformándose.

Una de sus mutaciones más significativas se dio en la década de 1990, cuando la figura femenina empezó a tomar protagonismo en el entorno nacional, dando así un giro al contenido de la revista que vino acompañado de un rediseño editorial y mejora en la calidad de su impresión.

A partir de 1993 la moda toma las páginas y nace con ello el proyecto Modelo Perfil, apoyando así el nacimiento de nuevas figuras del modelaje.

"Se empezó a experimentar con fotografía más artística y se trabajó con mucha fuerza los artículos de testimonios, así como las entrevistas con mujeres poderosas del país. Se diversificó bastante y había más noticia dura. La idea era proponer reflexión sobre los temas nacionales, que las mujeres opinaran y tomaran sus propias decisiones", explicó en una publicación Maribelle Quirós, periodista de Perfil entre 1996 y 2001.

En el año 2000 Perfil alcanza sus 400 ediciones, con una imagen mucho más fresca y práctica. Sus producciones cada vez más ambiciosas fueron tomando notariedad en el mundo de la moda y diseño costarricense, a la vez proyectando personajes.

Este fue el caso de Leonora, quien en mayo de ese año vio por primera vez su imagen plasmada en una revista. "Leonora Jiménez es una de las mujeres más hermosas de Costa Rica; que lo digan si no los diseñadores, almacenes de moda y revistas extranjeras", cita la introducción de aquel reportaje.

Para ese entonces la joven de 17 años ya contaba con compromisos en España tras haber ganado el certamen internacional New Models y debía alternar el modelaje con la culminación de sus estudios en secundaria.

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Leonora siguió creciendo y Perfil también. El manejo de temas duros y de interés fueron robusteciendo sus páginas. Para el 2000 los temas de salud tomaron importancia, la incertidumbre de una posible pandemia de gripe se vio reflejado en un informe especial, lo mismo que el uso adecuado de medicamento y lo más reciente en el mundo de la belleza: las cirugías cosméticas.

Carolina Carazo, directora de la revista entre 1999 y el 2002, cuenta que en su periodo Perfil debió enfrentar el marcado cambio de siglo, que vino acompañados ideas mucho más modernas.

"El cambio fue tal que nos reconocieron con el premio nacional Ángela Acuña, para nosotras fue muy satisfactorio porque reflejaba ese fondo que le hacía falta", recordó. La renovación implicaba pensar en temas que le pudieran gustar tanto a la abuela, a su hija y a su nieta.

Por todo ello, el año 2000 cerró con broche de oro: portada con Leonora Jiménez, la modelo más cotizada del momento. Su presencia vino a apoyar el esfuerzo de rejuvenecer la publicación.

Moda y contenido

Un año más tarde, en el 2001, Leonora volvería a nuestras páginas, en esta ocasión junto a otras seis modelos costarricenses que representaban el "glamour de la pasarela" nacional. Esta se trató de una recopilación de figuras que individualmente ya habían ocupado la portada de la revista, de ellas quizá la más mediáticas siguen siendo Marilyn Gamboa y Marisol Soto.

"Nunca imaginé modelar, siempre fui la más fea, tenía autoestima baja, me sentía como la giganta del del circo porque todo me llegaban a las rodillas... Durante la escuela y el colegio uno no tiene la madurez para aceptarse como es", declaró Leonora, quien mencionó que esa falta de seguridad la remplazó con autoconfianza.

Mientras nuestro personaje estrella cambiaba su visión sobre sí misma, la publicación también tuvo su transformación. Atrás quedó el papel periódico y llego la era del papel cuché, más brillante y apto para lucir las imágenes de la revista.

En cuento al contenido, los temas fuertes siguieron siendo el eje de Perfil. "Que vengan con sus bombas, si de todas formas nosotras ya estamos muertas", responde una mujer afgana ante la inminente guerra en su país contra Estados Unidos. Con esta frase arrancó el artículo de fondo.

Giro 360

Para la ex directora de la revista, Carolina Carazo, el esfuerzo de Leonora Jiménez por lograr ser alguien en el mundo de la moda era de reconocer. De ahí el apoyo dado desde las páginas de la revista y por ello, en el 2002 vuelve a ser portada.

En esa entrega se narra cómo a la tica después de haber llegado a la agencia Helena Babecka Agency, España, se le abrieron más puertas de las que esperaba. Sin embargo, para ese año el dilema de entrar a la Universidad o seguir modelando la obligaron a hacer un alto en el camino. "No quiero ser una joven que no tiene capacidad para pensar o sostener una conversación inteligente", afirmó Leonora en la entrevista.

Al igual que la ahora empresaria, Perfil se mostraba más madura y segura, dejando de lado el temor a tratar temas polémicos como el aborto, pero sin dejar de lado enfoques como las consecuencias a la salud del uso constante de pantalones de talle bajo –toda una tendencia con el cambio de siglo– .

Reivindicación de la mujer

A partir de 2005 y hasta el 2014, la revista Perfil fue liderada por la periodista Thaís Aguilar, quien cuenta que pese a los cambios realizados en el pasado el producto aún requería de variantes que destacaran realmente cómo somos las costarricenses.

Asegura que durante su periodo procuró abrir paso a la autonomía de la mujer. Dejó atrás la idea el papel principal de la mujer en la sociedad era ser madres.

"En aquel entonces ya se sabía que las mujeres teníamos oportunidades, educación y capacidad de desarrollo. Con base en ello, fui cambiando el contenido, principalmente de salud y calidad de vida; los temas de belleza nos interesaban pero con la idea de dejar la aprobación masculina", recuerda la editora.

"No buscamos chismes, sino el desarrollo de las mujeres. Eran perfiles de personas y no una nota de farándula. Eramos el único medio en el que las mujeres podían darse a conocer por lo que eran capaces de lograr", afirmó Aguilar.

"Traté de que las mujeres se vieran a sí mismas de una forma distinta", dijo la ex editora.

Figuras de peso

En el 2005 no se pudo dejar pasar que Leonora Jiménez logró convertirse en Miss Costa Rica Mundo, aunque dos años antes había renunciado a las pasarelas internacionales. Luego, dos años más tardes, Leonora regrese a la portada para representar un edición conceptual sobre temas ambientales.

Esa temática ha sido un eje transversal en las últimas ediciones de Perfil; de hecho, la aparición de Christiana Figueres en el 2013 fue otro de los perfiles que marcó la historia, debido a su trabajo en pro de un cambio climático, –logro que se alcanzó este año y fue registrado en nuestras páginas–.

"A partir de esta fecha se empezaron a destacar mujeres con mucha trayectoria profesional que no necesariamente eran bellas, por que también había mucho prejuicio", dijo Thaís Aguilar.

Otra de las portadas que marcó los inicios de la segunda década de siglo fue la de la magistrada Zarela Villanueva.

"Tardamos tres años en lograr esa entrevista. En Costa Rica los periódicos no hacían un acercamiento digno de las mujeres como profesionales, entonces no tenían donde salir y eso lo fuimos logrando y con Zarella. Hicimos un trabajo muy exhaustivo. Esa fue la revista que más se vendió durante mi periodo", argumenta la ex editora. En los últimos años la consumidora de Perfil pasó a ser mucho más instruida y mucho más exigente.

Leonora y sus portadas

"Desde mi primera portada me sentí muy entusiasmada en salir, era el único producto de moda consagrado que había en el país. Es un producto que ha sabido madurar con mucha gracia y estrategia, y ha sabido evolucionar respondiendo a las demandas del mercado, lo mismo que yo he intentado hacer. Cada una de las portadas significó un peldaño", comentó Leonora Jiménez mientras era maquillada y peinada para protagonizar la ediciòn 700 de Perfil.

Hoy, la Leonora se desenvuelve en el mundo de la moda más allá del modelaje. Su experiencia la llevo a convertirse en la cabeza de toda una plataforma de comunicación de moda que incluye entre otros proyectos la revista Traffic, el blog Not so Blonde, los salones Allure y los eventos Fashion Week.

"En mis primeras portadas era una persona completamente diferente a la Leonora de la edición 700.

Ahora soy una mujer mucho más madura, más dueña de mi misma. Siento que soy una mujer muy distinta a la que hizo la portada después del Miss Costa Rica, esa era una mujer de la que no me siento orgullosa y una mujer que la día de hoy no me representa", afirma.

Para Jiménez esas son etapas que sobrellevan solo cuando de aprende a aceptar las derrotas y los errores, y tomar esos errores con una visión de crecimiento y evolución.

Al igual que Leonora en Perfil hemos aprendido con el tiempo, estamos en constante evolución y dispuestas a dar lo mejor de nosotros en cada una de nuestras ediciones.

Créditos:

Fotografías: Sergio Granados, Maripaz Howell y archivo Grupo Nación, Asistente de fotografía: Ángel Mora, Styling: Annabella Prins y Mauricio Cruz, Modelo: Leonora Jiménez, Maquillaje: Andrea Seas, Peinado: Miguel Cascante.

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