El polvo se pega a la piel con tal propiedad. Hacía calor en Rey Curré y los cuerpos sudan. Los diablos sudan bajo sus sacos de gangoche y sus trajes hechos con matas de plátano.

Los diablitos gritan un grito que sale del alma, del último rincón de sus gargantas. El pueblo huele a maíz fermentada, la chicha abunda en jícaras, en tazas de plástico, en los vasos que sostienen niños y grandes, incluso en el piso que recibe los regueros de los más enchichados.
“¿Qué me dice cara de tanda?” y cara de tanda es cualquiera o son todos. “Juéguelo, juéguelo, juegue al toro” y el que se mete aguanta. Cayó un diablito sobre el alambre de púas, mientras otros se mantienen al margen con laceraciones en la piel. Señas de sangre que hoy la chicha anestesia, mañana les dolerá.
“Ay torito, ay torito”. Retan al símbolo del español, del hombre blanco, mientras los espectadores, más blancos que la leche, toman fotos de esa tradición pueblerina. Doña Celedina en su casa enfatiza que ella no es blanca, “soy indígena de pura cepa”.

Mientras acaricio a su perro y le saco un par de garrapatas, Celedina me cuenta de sus remedios para evitar los embarazos o los remedios para quedar embarazada. Me cuenta que no hay nada mejor que una buena sobada para quitar las pegas y de vez en vez, mezcla el español con su idioma brunca.

La carretera Interamericana Sur invade al pueblo. A la derecha (de acá para allá) un baile con música estridente empieza a calentar en el gimnasio del Liceo. A la izquierda (de acá para allá) hay casas con gallinas y gallinas con pollos.
A la izquierda, un kilómetro abajo el agua del río acaricia las piedras, acaricias mis oídos, los peces curiosos se acercan a las orillas y un indígena cuenta sus anécdotas poco alentadoras de sus trabajos en San José. Historias de discriminación o estupidez de la capital.

Los diablitos bailan astutos, engañan al toro, engañan al blanco. Astutos porque tienen su paraísos a la orilla del río, astutos porque viven una vida lejos de la estupidez de la capital, astutos con sus gallinas y las gallinas con sus pollitos.