Urgen clases de español para la presidenta…

… o para quien sea que le maneje la cuenta del Twitter.

Yo no soy perfecta y constantemente me equivoco al escribir. A veces por “dedazos”, a veces por no haber puesto atención a mi profesora de español. Sin embargo, intento cuidarme tanto como pueda por mi profesión y porque aspiro a que ustedes me lean.

Entonces me preocupa cuando encuentro tanto errores en los mensajes que publica la presidenta Laura Chinchilla en su Twitter (o quien sea que le maneje la cuenta). No es un error, ni dos, ni tres sino decenas de usos incorrectos del idioma.

Me preocupa porque ella es una formadora de opinión y su imagen traspasa fronteras. Me preocupa porque habla muy mal de nosotros. También me molesta y me choca a la vista. Sucede que “q” es una letra, “que” es una palabra, por mencionar un ejemplo básico.

 

Maldición gitana

Tal vez no debería ser ese el título porque no hubo tal cosa. Hace un año viajé a España a la boda de mi mejor amigo. Caminando por el parque El Retiro me interceptó una gitana de grandes carnes y falda vaporosa.
Creo que no me pidió permiso, es más, ni me percaté que me estaba leyendo la mano hasta minutos después cuando atrapo mi atención con sus palabras.
“Te han invitado a una boda, dos hombres te han roto el corazón, en tu casa cuidan de una persona enferma, tendrás dos hijos guapos como la hostia”, dijo y otras cuantas cosas que no recuerdo. Pegó tres de cuatro y la cuarta, la de los hijos, aún no se ha concretado.
Me sorprendió la exactitud. También me sorprendió la cantidad de euros que me cobró por haberme leído la palma de la mano.
Le pagué callada, tranquila, asustada, sorprendida… pero sobretodo le pagué por miedo a la maldición gitana.

Los diablitos son astutos

El polvo se pega a la piel con tal propiedad. Hacía calor en Rey Curré y los cuerpos sudan. Los diablos sudan bajo sus sacos de gangoche y sus trajes hechos con matas de plátano.

Los diablitos gritan un grito que sale del alma, del último rincón de sus gargantas. El pueblo huele a maíz fermentada, la chicha abunda en jícaras, en tazas de plástico, en los vasos que sostienen niños y grandes, incluso en el piso que recibe los regueros de los más enchichados.

“¿Qué me dice cara de tanda?” y cara de tanda es cualquiera o son todos. “Juéguelo, juéguelo, juegue al toro” y el que se mete aguanta. Cayó un diablito sobre el alambre de púas, mientras otros se mantienen al margen con laceraciones en la piel. Señas de sangre que hoy la chicha anestesia, mañana les dolerá.

“Ay torito, ay torito”. Retan al símbolo del español, del hombre blanco, mientras los espectadores, más blancos que la leche, toman fotos de esa tradición pueblerina. Doña Celedina en su casa enfatiza que ella no es blanca, “soy indígena de pura cepa”.

Mientras acaricio a su perro y le saco un par de garrapatas, Celedina me cuenta de sus remedios para evitar los embarazos o los remedios para quedar embarazada. Me cuenta que no hay nada mejor que una buena sobada para quitar las pegas y de vez en vez, mezcla el español con su idioma brunca.

La carretera Interamericana Sur invade al pueblo. A la derecha (de acá para allá) un baile con música estridente empieza a calentar en el gimnasio del Liceo. A la izquierda  (de acá para allá) hay casas con gallinas y gallinas con pollos.

A la izquierda, un kilómetro abajo el agua del río acaricia las piedras, acaricias mis oídos, los peces curiosos se acercan a las orillas y un indígena cuenta sus anécdotas poco alentadoras de sus trabajos en San José. Historias de discriminación o estupidez de la capital.

Los diablitos bailan astutos, engañan al toro, engañan al blanco. Astutos porque tienen su paraísos a la orilla del río, astutos porque viven una vida lejos de la estupidez de la capital, astutos con sus gallinas y las gallinas con sus pollitos.

Cambia, todo cambia

Como ven, hay nuevo header, nuevo nombre y nuevo concepto. Aún no hemos terminado de modificar este blog tanto como deseo, pero falta poco. Dice el sitio web de la revista Perfil que el 2013 es el año de la serpiente en el horóscopo chino, este animal muda de piel… es decir cambia.

Haciéndole honor a los pronósticos y a mi vida, el blog se transforma. En mi vida ha habido todo un alboroto; si la serpiente muda, yo estoy en despellejándome y un poco en carne viva, pero ahí vamos.

Los cambios son buenos, desde ya vislumbro mejores días en el futuro. Ahora hablemos del blog. ¿Vieron? Se llama “Es lo que hay”. Esa frase se me pegó desde el 2010 cuando fui a Europa con un presupuesto limitado y tuve que conformarme día a día con lo que había: de almuerzo un sandwich añejo porque “es lo que hay”… ¿en tren o caminando? Caminando, por supuesto porque “es lo que hay”. Claro que no me puedo quejar, conocí lugares hermosos a punta de “es lo que hay”.

“Es lo que hay” es, hasta cierto punto, una filosofía de vida. A mí me indignan ciertas cosas, me enfurecen, me quejo… pero acepto que cada realidad es lo que es. Me guste o no, es lo que hay.
No es una manera de caer en el conformismo; es todo lo contrario, una forma de ver las cosas y lidiar con ellas sanamente. Aceptarlas primero, para buscarles solución con paz. Lección zen.
Bueno, acá estamos con este blog nuevo, con este año nuevo, con este alboroto en mi vida. Eso es lo que hay, así que apechugar y echando pa’lante.

Lea T

Foto United Colors of Benetton

Acabo de hacer un artículo para Perfil, sobre la nueva colección de Benetton. La modelo Lea T es una de las protagonistas de la campaña.

Una brasileña guapa, guapísima, que fotografía espectacular. Ella desea ser mujer pero no lo es, es transexual.

Por hoy, voy a callar mi preocupación sobre lo delgadas que son las modelos que contratan casas como Givenchy. Voy a callar mi preocupación por lo delgada que es Lea T. Por hoy solamente.

Explotan en mi cabeza ideas de todo el rollo interno con el que tuvo que lidiar Leandro Cerezo hasta convertirse en Lea T. Lo ejemplar es seguir nuestros deseos e instintos sin importar lo que piense, diga y juzgue todo el mundo.

Foto United Colors of Benetton

Lo ejemplar es creérsela y triunfar en un mundo tan cruel como el de la moda… o en cualquier otro, al fin y al cabo todos los mundos tienen dosis de crueldad.

Lea T es ícono de pasarelas, de shootings fotográficos y ha sido portada de revistas. Ser auténtica, creo que esa es la lección que nos da esta modelo. Mis respetos.

 

Tiempos de escasez

A mí el feminismo que se hace de la boca para afuera, me genera cierto rechazo. El feminismo son acciones diarias. La mujer independiente, la mujer que se da su lugar, la mujer que hace lo que quiere. A esa llámenla feminista.

No es sobre feminismo esta entrada. Es sobre los hombres, sin embargo, tuve que aclarar el asunto inicial para que partamos de un mismo marco conceptual. (Qué bonito estoy escribiendo, sigamos.)

Es difícil encontrar a un hombre cuando una es feminista, de las que diariamente hacen algo por ser mujeres completas. Es difícil porque generalmente se nos acercan dos tipos de hombre: los que nos quieren dominar y los que nos tienen miedo. Tal vez hay un tercer grupo: los que solo quieren sexo, pero contra esos no tenemos nada, de vez en vez ese tipo de hombre se agradece.

En tertulias de amigas y colegas terminamos quejándonos de lo difícil que está conseguir un buen varón, un mae que sea compañero, amigo y se genere una relación de iguales.

Lo que me preocupa es que esa dificultad termina en malas relaciones, relaciones dispares donde hay agresión de una manera u otra. ¿Les parece que estoy siendo demasiado feminista o piensan y les pasa similar?

Que te perdone Dios, que te perdone.

Una perdona por dos razones: porque quiere mucho o porque no quiere nada. Cuando una ama, perdona; y cuando a una le vale un carajo también, porque qué más da. Este último es el perdón que más duele recibir y es el más fácil de dar.

El asunto del perdón no es pensar en lo que pasó, sino en lo que va a pasar. No se vale disculpar si se va a andar reprochando y sacando a relucir el error. Tampoco se vale tragarse el dolor con tal de aferrarse a una persona.

Para perdonar, hay que ser honesta con una misma. Creo. Tal vez me equivoque, y corríjanme si así les parece.

Sin embargo, me encontré un texto firmado por Rafael Araya, del Club de Leones de Argentina, que dice “el perdón no es un simple mecanismo para liberar de culpa a quien nos ofendió, el perdón es un mecanismo para que yo sea libre de la amargura que dejó esa acción en mi corazón.”

A mí la palabra “corazón” dentro de estos contextos, no deja de parecerme cursi; no obstante, el resto de la frase no deja de parecerme cierto.

Querer a quien una quiera

Escoger pareja ya no es tan fácil y no sé si alguna vez lo fue. Escoger no es blanco o negro, la gente está llena de bemoles. El que no tiene minga, tiene mandinga.

En mi familia, en la familia de mi prima y en la de algunas de mis amigas querían que tuviésemos un novio extrovertido, alegre, gracioso, profesional (con tres doctorados, ojalá), adinerado, guapo, cariñoso y un montón de etcéteras que son imposibles de encontrar en una misma persona. El que no tiene minga, tiene mandinga.

Alguna vez estuve con un excelente novio a vista de los demás, pero conmigo era un grosero. Alguna vez estuve con pésimo novio a vista de los demás, y nunca antes alguien había sido tan especial y tan compañero conmigo.

En el libro que me estoy leyendo en este momento (Grandes pechos, amplias caderas), uno de los personajes dice “-En lo que se refiere a asuntos románticos, hay que dejar que los hijos y las hijas sigan su propio camino” (p.223).

Llega el momento y la edad en que esta frase es cierta. Llega el momento donde los errores o los aciertos son míos, de mi prima o de mis amigas… suyos. Que, de por si, de los errores se aprende.

Gracias papá, gracias mamá por darnos las bases. Ahora permítannos elegir, bien o mal pero elegir. Se aceptan consejos mas no imposiciones.

Mil y un formas de empezar el año

Sé que hoy es tres, este texto debió ser escrito el primero o el dos, sin embargo hoy es tres. Algunas personas empiezan el año llenas de energía y positivismo, otras vamos cayendo a la realidad hasta el tres, cuatro, cinco… qué sé yo.

En mi familia hubo una muerte que de ahora en adelante marcará los 31 de diciembre y que nos quitó la capacidad de reacción, por eso escribo un tres y no un primero.

Hoy hace sol, recién llegó la revista Perfil de enero (está chivísima), mis compañeras de trabajo se ven más fresquitas, más jóvenes. La cosa va calentado.

Enero provoca un nuevo aire en la gente, se les ve más feliz y de una forma u otra, eso ayuda a superar una pérdida o la famosa cuesta de este mes. Los propósitos, el verano, mi cumpleaños… cosas que alegran al mundo.

A través de la puerta de la capilla de velación se colaban las luces de los juegos de pólvora, los sonidos de las bombetas, 12 campanadas, dieron las 12, empiezan otros 12 meses. Mientras unos encienden la chispa de la bengala, una familia entera se abraza alrededor de un ataúd, no para llorar sino para hacer lo que hacen todos: esperar que el 2013 nos traiga cosas mejores.

 

De canes y otras adicciones

Se podría decir que en mi historia de vida, los perros han sido unos salvavidas; aunque suene trillado, han sido los mejores amigos que se puede tener. Todo está dicho sobre este tema, que son los únicos que te reciben meneándote la cola y eso.

Yo me declaro adicta a los perros, no concibo mi vida sin ellos. Así las cosas, quisiera traer a colación un mensaje que envió la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA por sus siglas en inglés).

A esta organización le preocupa que muchos animales, como los hermosos perritos, terminen en las calles por irresponsabilidad y falta de compromiso de sus dueños. Aunque son muy tiernos y bonitos, los perros son seres vivos que sienten y tienen necesidades que debemos cubrir.

Las mascotas no deben adquirirse de manera impulsiva, lo ideal es que las familias reflexionen antes sobre las responsabilidades que acarrea tener un animal en la casa y quién las asumirá.

El riesgo de que los animales caigan en abandono es mayor si se toman en cuentan algunas malas costumbres de las y los ticos que señala el estudio de la WSPA. Por ejemplo, en un 17% de los hogares dejan a sus mascotas caninas salir solas a la calle y un 70% de los canes está aún sin castrar, lo que aumenta las probabilidades de que tengan cachorros no deseados.

Sobre la castración hay muchos mitos. Todo es mentira, el perro no se siente menos macho, no es menos feliz, las hembras no se van a enfermar, ni sufrir síndrome de solteronas… nada de eso ocurre, créanme, mi perritos están castrados y son felices.

Les dejo con la foto de mi vecino favorito, Hércules.