Mezclar aeróbicos y pesas ayuda a prevenir deterioro cerebral

  • Conversemos

  •  

El ejercicio no es solo para tener cuerpos sin rollitos. Realizar actividad física donde se mezcla trabajo cardiovascular con las pesas ayuda a prevenir y postergar el deterioro cognitivo.

Así lo afirma un nuevo análisis que incluyó los 39 estudios más relevantes publicados hasta fines de 2016 y realizado por el Instituto de Investigación del Deporte y el Ejercicio de la Universidad de Canberra, Australia.

"Los resultados sugieren que un programa de ejercicios, que combine actividad aeróbica y trabajo con pesas en sesiones de intensidad moderada a vigorosa, que duren entre 45 y 60 minutos y que se realicen dos a tres días a la semana, por lo menos, es lo que más beneficia a las funciones cognitivas del cerebro", explicó el doctor Joseph Northey, autor principal del estudio.

"El trabajo deja ver que la actividad aeróbica, ya sea ciclismo, natación o caminar, trae un beneficio global en las habilidades cognitivas de la persona", dice el doctor Patricio Fuentes, neurólogo de la Unidad de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Mientras que realizar ejercicio con pesas o máquinas es bueno para la memoria de trabajo, la toma de decisiones y la memoria en general.

"La actividad física produce un aumento del flujo de sangre hacia el cerebro, también libera sustancias que promueven la formación de nuevas neuronas. Entonces, estamos hablando de un efecto terapéutico directo del ejercicio en el cerebro", afirma el doctor Patricio Sandoval, neurólogo de la Red de Salud UC Christus.

Existen estudios que demuestran que cuando se presentan alteraciones cognitivas iniciales en las personas, si se les prescribe ejercicio se observa la aparición de nuevas neuronas en el hipocampo, la zona del cerebro a cargo de la memoria.

Esta nueva investigación apoya la necesidad de que se indique ejercicio a las personas mayores, según el doctor David Nowogrodski, geriatra de Clínica Santa María.

"El ejercicio es un recurso barato que debería prescribirse como un fármaco, más aún si no existe ningún medicamento que tenga tal potencia preventiva", asegura Fuentes.

En su opinión, el problema es que "a la gente le falta tener conciencia de que el ejercicio es una actividad saludable, tanto para el físico como para la mente".

Los resultados del análisis se publicaron en la revista British Journal of Sport Medicine.