Esclerosis múltiple afecta a tres mujeres por cada hombre

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Lilia Coghi Corrales es abogada y vecina de Zapote. Aparenta ser una persona sana y su ritmo de vida así lo respalda. No obstante, hace ocho años y cuatro meses fue diagnosticada con esclerosis múltiple, una enfermedad que le ha hecho vivir momentos difíciles pero que dice sobrellevar con un correcto tratamiento y actitud positiva.

La esclerosis múltiple es un mal que afecta al sistema nervioso central, el funcionamiento normal del cerebro, el sistema óptico y la médula espinal; que avanza con el tiempo y no tiene cura.

En Costa Rica existen cerca de 460 casos regostrados de esclerosis múltiple.
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"Es una enfermedad en la que los glóbulos blancos atancan a nuestro propio cuerpo, mis lesiones las tengo en el cerebro. Duré como seis meses en el proceso de diagnóstico", cuenta Coghi.

Datos de la Asociación Costarricense de Esclerosis Múltiple estiman que en promedio en el país existen 460 casos detectados, entre ellos el de Lilia Coghi. Este 27 de mayo se recuerda la lucha contra la enfermedad.

Daniel Álvarez, experto en neurociencias de la firma Novartis, asegura que los síntomas de este padecimiento se muestran principalmente en personas entre los 20 y 30 años.

"27 de mayo se conmemora el día mundial contra la Esclerosis Múltiple."

"La enfermedad empieza de una manera solapada, el tiempo de diagnóstico en Costa Rica no es tan extenso. La enfermedad tiene sintomatología motora y sensitiva, y evoluciona con brotes y recaídas recurrentes; es decir, los síntomas se presentan y desaparecen, lo que dificulta su detección".

Coghi comenta haber sufrido estos brotes. Aún los sufre, pero con menos frecuencia, si bien tiene claro no es posible erradicar del todo la enfermedad sabe que con un correcto tratamiento, que en su caso consiste en una dosis inyectable una vez a la semana, es posible controlarlo.

"La enfermedad puede evolucionar a una discapacidad si no tiene terapia, el deterioro es físico motor y cognitivo, principalmente, en la memoria y velocidad de procesamiento de información. La población que padece de este mal y deja de trabajar es en su mayoría consecuencia del deterioro mental y no físico", advirtió el médico.

La causa no está clara. Lo que sí es seguro es que no es hereditaria ni infecciosa y se detecta a través del diagnóstico clínico.

"Cuando el doctor me dijo que tengo una enfermedad incurable y progresiva obviamente que me dio miedo. Es una enfermedad de cuidado, pero pienso que lo que me ha sacado adelante definitivamente es la fe en Dios y una actitud positiva. Entre otros síntomas da depresión, a veces siento descargas eléctricas pero lo pongo en positivo", comenta la mujer de 51 años.

"Mi vida ha cambiado para bien. Esta enfermedad nos ha permitido (en el trabajo y familia) tener más acercamiento y compañerismo, es una solidaridad que nace a través de este proceso. Por supuesto que es difícil, hay situaciones feas, pero por el resto estoy agradecida porque puedo caminar y hablar. Vivo todos lo días como si fuera el último", cuenta la paciente.

PUBLICADO: 25 de Mayo, 2015 AUTOR: